Redios, se me cuela el frío por la ventana y el efecto de la segunda taza de té del día pasó hace un buen rato. Me bebería otra, pero mi sistema digestivo no responde bien a los excesos.
Había dejado de leer el único blog que leo y he tenido que empacharme recorriendo tres semanas de un plumazo. No me ha sentado tan mal como lo hubiera hecho el tercer té, al menos al hígado, sino que me ha espoleado para recordar cosas que quiero saber y clickeando aquí y allá, descubriendo cosas increíbles, como resulta a los ojos casi todo cuando no buscas fuentes, sino ríos. Si yo fuera una de aquellas profesoras que tenía en el colegio hubiera calificado la semana, con rotulador rojo y escribiendo con cierta ligereza sobre el texto, con un MD+ o quizás un NM-, es decir, algo mejor que un Muy Deficiente pero no tan benévolo como un Necesita Mejorar a secas, un Necesita Mejorar negativo. Que significa algo así como que esta semana necesitaba firmemente ser mejorada pero no era algo que fuera a ser tan fácil, señorita Cabrera. Más bien imposible, señorita, le contesto. He pasado la semana expulsando lo que creí que fuera una intoxicación por inhalación de una guarrería. Pero unos días después parecía evidente que lo mío era un constipado morrocotudo. Mi tesis actual es que la intoxicación me dejó baja en defensas y algún virus hizo de las suyas, atacándome por donde pudo, de los pulmones a los ojos; allá donde hubiera algo que joder, lo jodió. Y con el sistema respiratorio a medio gas, he estado torpe y lenta en reflejos en el trabajo. Han sido muchas horas en las que lo único que siento que hemos hecho es cavar, sin descubrir nada. Mi MD+ estado de salud es lo que provoca que esté aquí, volcándome en el WordPress en lugar de recorrer las actividades sociales propias de un viernes en Madrid (como ver a Hidrogenesse y/o a Aldo en directo) e ir al cine a ver la de Gondry, que me tiene muerta de las ganas. Así que me levanto otra vez a la cocina y me como otra miserable torta de arroz y me preparo una infusión, no vayamos a joder al hígado o al páncreas, como sucedió ayer por una chuchería con picapica, y que al menos me caliente las manos y salgamos de este atasco de tos y flema.
que vuelvan a importar los blogs
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Hojas de té
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Indicios que acortan el camino hacia el rock de estadio (¡cuidado Editors!)
-Haces pasos de baile raros como girar alrededor del piano rápidamente sin soltar el micro ni desprenderlo de su pie. Y la gente te lo aplaude. -El público corea melodías de guitarra como si fueran de voces. -Se encienden móviles en las baladas. -Te pareces menos a Joy Division y más a U2; en el camino, estás casi hermanado con Coldplay, cosa que antes te parecía inaudito pero ahora lo ves muy digno. -La Riviera se te queda pequeña. -Empiezas el concierto gritando «Hola Madrid». -Amenazas con hacer stage diving desde el borde del escenario pero no lo haces jamás, por lo que pudiera pasar. Pero, al acercarte a la gente, haces gestos como intentando ver hasta donde llega el bulto informe que es tu audiencia. -Animas a dar palmas.
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Los 12 documentales musicales que hay que ver
Me encanta ver grabaciones de conciertos y rockumentarys. Es un género apasionante y siempre he querido realizar alguno. ADN.es publica una selección de los documentales musicales que hay que ver sí o sí, en videogalería: Joe Strummer, The future is unwritten Shine a light (el de Martin Scorsese sobre los Rolling, porque es percha) Metallica, some kind of monster Bob Dylan, no direction home (también de Scorsese) El de los Ramones, End of the century El diablo y Daniel Johnston The Filth and the fury (el de los Sex Pistols, también de Julien Temple, como el de Strummer) The Band (otra vez Scorsese) Scott Walker, 30th century man Neil Young, heart of gold El 101 de Depeche Mode (qué decir que no haya dicho ya del 101) Nirvana y Sonic Youth: 101 The year the punk broke
[tags]documentales musicales, rockumentary[/tags]
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Desembarca el comando Laibach
Laibach toca hoy en Barcelona y mañana en Madrid. Alberto Monreal les pega un repaso en ADN.es, en espera de que mañana Laibach se lo pegue a él. Love » honor, como dice la película. -
En los 10 años de la desaparición de Rozz Williams
Es raro haber sido criado dentro de la religión protestante, como baptista, y acabar liderando todo el movimiento de rock gótico americano. Pero quizás no lo sea tanto si decides llamar a tu grupo Christian Death. Aunque cuenta la leyenda que Rozz Williams decidió llamar así a su grupo como una perversión de la marca Christian Dior… Sigue leyendo.
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El oscuro legado de Rozz Williams
A los diez años de la desaparición del pionero del rock gótico americano sus fans le lloran y su viejo grupo se ha escindido en dos peleándose por el nombre
Es raro haber sido criado dentro de la religión protestante, como baptista, y acabar liderando todo el movimiento de rock gótico americano. Pero quizás no lo sea tanto si decides llamar a tu grupo Christian Death. Aunque cuenta la leyenda que Rozz Williams decidió llamar así a su grupo como una perversión de la marca Christian Dior.
Tenía 16 años y Roger Alan Painter vagaba entre las tumbas de su cementerio favorito. Se fijó en una lápida con el nombre Rozz Williams esculpido en ella y se lo quedó para siempre. Y no sólo hasta que puso fin a su vida el 1 de abril de 1998 ahorcándose en su apartamento de West Hollywood. Su leyenda sigue más allá, continuada y respetada por sus fans mientras sus ex compañeros de grupo se peleean por el nombre y dos formaciones llamadas Christian Death (miembros originales en Christian Death 1334 y los poseedores legales del nombre como Christian Death) dan conciertos y aparecen en festivales aquí y allá (o, incluso, esta primavera se verán las caras en el mismo festival).
El punk americano de los 70, que fue más madrugador que el británico, atacó a Rozz fieramente, convertiéndole en devoto fan de New York Dolls, T Rex, David Bowie y los Stooges. Cogió esa imagen sucia, que venía del glam, y la pervirtió son símbolos religiosos y vampíricos creando lo que desde entonces y para siempre sería la estética gótica.
Recuperó la imaginería macabra de la literatura europea romántica (Edgar Alan Poe) y decadentista (Baudelaire, Rimbaud) y con ella conmovió los cimientos del rock y grabó sus primeras canciones con sólo 16 años.
Su grupo se desintegró y rearmó en varias ocasiones. Se pelearon, se dejaron tirados, Rozz intentó suicidarse… Pero en 1985 él decidió dejarlo y sus ex compañeros, ninguno de ellos miembro original del grupo, continuaron legalmente con el nombre, liderados por Valor Kand.
Rozz continuó con otros proyectos, como Premature Ejaculation y Shadow Project con Eva O, guitarrista del grupo, con quien se casó en 1987.
Se apasionó con el culto a Charles Manson -como Marilyn Manson, un gran fan de Rozz Williams- y otros asesinos famosos como Jeffrey Dahmer, El Carnicero de Milwaukee, a quien dedicó la canción Still born/Still life de su disco The rage of angels (1994) porque «ellos han cruzado una barrera que supuestamente no está permitida y eso me fascina, me fascina la gente que va más allá de lo que le dicen o de lo que es correcto o apropiado», dijo en una entrevista.
Durante los noventa no descansó ni un momento, realizó discos de spoken word -hablados- bajo el nombre de Daucus Karota y decidió recuperar sus Christian Death, uno nombre que ya no le pertenecía, por lo que se vio forzado a grabar como Christian Death featuring Rozz Williams, como si fuera un invitado a su propia fiesta.
El 1 de abril de 1998 su amigo Ryan Gaumer encontró su cuerpo muerto. No dejó una nota ni ningún rasgo de depresión alertó a sus amigos de sus intenciones de suicidio. A los 34 años, su último disco, Whorse’s mouth fue descorazonador; habló de la adicción a la heroina, la frustración y la tristeza.
El 4 de abril sus desconsolados fans en Barcelona realizarán un Memorial Party, al que se exige ir «elegantes y con taconazo, como a él le hubiera gustado».
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Proverbio circunstancial
Un rato de descanso en un fin de semana de guarida. Ha comenzado a llover y escucho Onomatopeia, de Butterfly Child. Jorge Palomar siempre ha sido mi proveedor de este disco. Me dejó el CD, cuya portada está archivada en mi memoria como preciosa y esotérica. Lo grabé en una cinta, lo escuché mucho cuando adoraba el post-pop, luego pasó a ese extraño saco de cintas para el coche, donde todo se oye con un poco más de ruido del que fue producido; sea el disco que fuere. Pero ahora voy por la pista dos y no me gusta, porque me suena indie y un poco folkie, y eso no se parece nada a mis recuerdos. Así que paso de pista pero todo me suena excesivamente orgánico y cristalino. En aquel momento Butterfly Child nos parecía raro e incontenible. Y hoy se me queda a medio camino de todo. Así que detengo la reproducción y vuelvo a mi banda sonora de estas últimas tardes, compuesta por Cinema Strange, Killing Joke, Camerata Mediolanense (tu camiseta), A Place to Bury Strangers, Collection D-arnell Andrea, Cranes, The Durutti Column, Black Happy Day y, por supuesto, Ordo Rosarius Equilibrio, emocionada cada día más con el concierto que se avecina en abril. Qué obsesiva-compulsiva que soy, con esto de la música y los caprichos. Esta semana será fuerte. El martes vienen Editors y el viernes Laibach. También estrenan la película de Julian Temple sobre Joe Strummer. Capeo los días como puedo y me manejo entre las sombras, rogando por dar un golpe de efecto a la mañana siguiente. Y, si esto no sucede, esperando que sea el efecto quien me golpee a mí. Tengo algunas ideas, pero no consigo ordenarlas y, al final del día, o al madrugar muy temprano, confío en que sea mi esteticismo innato quien domine la situación. Algo, lo que sea, que sin dejar que me lo piense, se haga cargo de las circunstancias. -
33, 23, 13
Este año voy a cumplir 33 años. Leo estas declaraciones de Morrissey en 1992: «Treinta y tres años. Nunca hubiera pensado que fuese posible ser tan viejo. Pero uno se siente mejor que teniendo 27, mejor que con 23 y que con 19. Por contra, me pregunto qué será de mi con 34 años. ¿Caeré en la demencia? Tal vez ya he caído. No sé nada. Mirando a los demás, en cualquier caso, no soy -normal-, soy yo el loco… ¡Siempre he tenido 60 años! Es ahora cuando empiezo a rejuvenecer. ¡Ya no tengo la impresión de tener 51!».
[tags]Morrissey, 33[/tags]
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Marc Almond, connecting with a younger me, me as a teen
El De regalo, os doy la entrevista que publiqué en ADN.es en formato pregunta-respuesta y sin traducir, para deleite de los fans: 1. If you would describe Baby Dee with a verse, how could it be? BABY DEE, BABY DEE, How much more TALENTED, INSPIRATIONAL and Uniquely ORIGINAL Could anyone else BE I-m so happy you-re singing with ME 2. You are working in a new album of self written songs. What are you inspiring yourself on? Are you looking back for remembrances… readings… dreams…? My new songs are about loss and grief of the things around us that disappear as we grow older. Each time it feels like a little bit of what we are dies. They-re about connecting with a younger me, me as a teen. They-re about finding a place. They-re not unhappy songs . Maybe a bit melancholic and reflective but at the same time about being strong. I always put threads of humor. 3. How do you define your alliance with Neal X? Neal is a musical rock that adds a pop and rock sensibility to ground my music and to stop me from making my songs too obscurely arty and claustrophobic. He-s a versatile guitarist who is also a great stage partner. He-s always humorous, enthusiastic and positive in the most negative moments. 4. You choose the rock cult documentary Kenneth Anger-s Scorpio Rising for your contribution to his tribute. Why do you recommend to youngest people who missed it to watch this film? And which other odd or weird or cult music films do you think your fans HAVE TO see? I spent five years at Art College and a main part of my studies was film. Kenneth Anger was an innovator who bought a pop clip style to film before many people. He was probably the first. His films are imaginative, erotic and magical rituals that still look contemporary today. I love to make my fans aware of books and films they may not have been aware of, I would recommend underground films Pink Narcissus by Jim Bidgood, Thundercrack by Curt McDowell, Un Chant d-Amour by Jean Genet and a very strong Spanish film called Tras El Cristal by Agustin Villaronga. Guillermo Del Toro is my favorite contemporary director of more commercial films. 5. After all the songs you picked up to cover them, is there any one left, any one too important for you that you prefer don-t do it? Maybe because when you sing them, you make them yours, and maybe you-d prefer leave them inmaculated, in their own limbo… There are many songs i feel that way about that are so definitive, there is no room for me in them but i prefer to keep them to myself as personal secrets and one day i might change my mind. 6. How do you win over a song? To sing someone else-s song, i have to find something of myself or my own life in them to make them my own. I prefer usually songs that are lesser know then people find it easier to associate them with me. Or i can bring a different or subversive slant to a classic. 7. Are you agree with Pitney when «What good is fame it-s just a game / I-d give it all to be the same»? I agree that backstage it can be lonely and hard to keep or find love but i-d never change anything in my life. I-ve been very lucky and fame has taken me to interesting places and situations. [tags]Marc Almond, Baby Dee[/tags]
