que vuelvan a importar los blogs

  • Mi pescado favorito

    Me queda un capítulo para terminar de ver la segunda temporada de Prison Break. Los estoy consumiendo como loca, con avidez desmedida. Aunque aquello que te gusta muchísimo te fuerzas a degustarlo con pausa, te detienes para que no se termine. Así me ocurrió con Buffy. Por eso sé que me gusta, pero no es un Buffy. Prison Break tiene a Michael Scofield y, como le escuché decir a Alberto hace unas semanas, si hay un capítulo malo te da igual y lo ves tan contento porque Wentworth Miller es taaaan guapo. Sí, así de livianos somos en el Salón Burdeos. Y bien, este es Gage Petronzi, en la segunda temporada de Buffy, en el episodio Go Fish (1998): 1206_Wentworth-Miller-706802.jpg Y este es Michael Scofield, en la primera temporada de Prison Break (2005): 1174060998_0.jpg ¿Pacto con el diablo?

  • Un píxel negro no gasta menos

    Pero ayuda a simbolizar. Fotogalería de la sección de Ciudadanos en ADN.es con el reflejo del apagón en los medios digitales. En la foto, de izquierda a derecha al fondo: Juan (el jefe), Miguel (deportes), Xurxo (actualidad), Única (diseño) y, en primer plano, Fogonazos (ex actualidad, ahora en ciudadanos) y Diego (ciudadanos).

  • Un agente de la T.I.A. nunca se jubila

    Es conocido que la última lectura de Jiménez del Oso, en el hospital, fue Mortadelo de la Mancha, el álbum que en el año 2005 Ibáñez publicó con motivo del cuarto centenario del Quijote. En este país, todos nacemos y morimos con un Mortadelo en las manos. Algunos otros, en algún momento de su vida, incluso llegan a leer en una ocasión la obra de Cervantes. El viejo truco del sigue leyendo…

  • ¡Por los imprevistos!

    Con el tiempo he aprendido a querer el lumpen, viejo, perenne, histórico. El lugar por el que el tiempo pasa, abrasado, quemado, ardiente. Este hotel de Barcelona desde el que escribo, cuyo pago agradezco al CCCB, está limpio y huele a vainilla. Las lámparas son de (algún) diseño, las pantallas son de plasma, la moqueta continúa la perspectiva del dibujo de vinilo pegado sobre el espejo, la conexión de estos dos ordenadores que componen su «media center» es rápida y en la recepción me llaman Señora Cabrera. Pero jamás podría quererlo. Las horas aquí se han descontado con agilidad y el día se agotó rápido. No dio tiempo a nada, salvo a cumplir con mi misión. Llevé la mesa de BCN MP7 que me habían encomendado Roger e Isaac y lo hice con ganas y nervios. Lo pasé tan bien que cuando descubrió con estupor que estábamos comenzando y ya nos habíamos pulido el 80% del tiempo tuve un ataque de tristeza que me destrozó intensamente durante tres segundos. Al cuarto segundo ya le estaba preguntando alguna cosa a Genís, o a Fernando Alfaro, a Cristian Negre o a Joan Elies Adell, mis compañeros de trinchera. Por si alguno de ellos me lee -lo de las fotos en bragas en cuartos de baño ya me quedó claro de que sí- me encantaría dejar por escrito que ha sido un placer, he disfrutado mucho con la conversación, que hubiera prolongado durante horas. Se me quedaron cosas por contar, así que al primer momento que tenga para escribirlas en The Last Dance harñe el post La música del futuro, para quedarme del todo a gusto. Pero sobre todo mil gracias a Roger Roca, un periodista al que siempre, y digo siempre, le brillan los ojos. Alguien a quien adoro y confío desde que conozco, años ha ya; cuando le veo detrás de actos como este, renuevo mis votos. Y también a Isaac Monclus, que se ha portado estupendamente conmigo y es todo un ángel. Y Jordi Turtós, a quien no conocía en persona pero ha sido un placer hablar tan largo rato con él durante la cena. Dice que con los años se vuelve más radical, y eso me ha emocionado. Porque a mí me pasa igual, y quiero seguir diciendo lo mismo cuando tenga su edad. ¡Por los imprevistos!

  • Freaks enamorados

    El domingo se presenta la reedición de ese cómic fundacional del slice of life indie-español que es Freaks in love, de Sergio Córdoba. Mi tradicional última página de la revista El Manglar va dedicada a él. Yo no podré ir, pero no os perdáis ni la presentación ni la pinchada posterior en El Naranja, que seguro que se ponen nostálgicos. E igual suena Hüsker Du. freaks.jpeg