Y, siguiendo con grandes escritores, es imperdonable que aún no haya contado por aquí, que Marcelo Panozzo está de nuevo en este hemisferio, al que viene para huir del calor argentino para refugiarse en otro calor, el de la sidra. Cada día despacha sus notas desde el Festival de cine de Gijón en este blog. Y aún lo considero un lujo, una hazaña. Le decía a milord ayer que leer a Marcelo te lanza de morros contra el cine, te dan unas ganas brutales de ver películas, unas detrás de otras. Y no es porque intente convencerte de ello. No parece un objetivo evidente. Lo que ocurre es el contagio; el lenguaje es un virus, que decía en esta entrada. Su pasión por las películas es envidiosa y quieres, te mueres, por verlas como él, por escribirlas como él.
que vuelvan a importar los blogs
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Panox, desde Gijón
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Contadores de guerras
David Beriain y Jon Sistiaga, corresponsales de guerra entrevistados por Adriano Morán en ADN.tv. «En el tiempo de la prisa, el que va despacio triunfa», dice David. Deberían poner este vídeo a la gente de la facultad. -
Te leo.
Te leo. Te leo y te leo y te leo. Y, a veces, me acuerdo del tono de tu voz y de tus palabras formando frases y me alegro de que no sean igual que tu escritura porque el otro día me dijo mi hermano, por teléfono, «espero que escribiendo seas mejor», porque sin duda hablando soy una torpe, una negada, una imprecisa. Me gusta que en persona no seas tan puto. Porque los hay al contrario y no se puede conversar con ellos.
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El riesgo de escuchar Marilyn Manson
Marilyn Manson piensa que son los artistas los que deberían ejercer el mando de las sociedad pues son ellos los que le dan forma. Son los que hacen las películas, los libros, las canciones de las cuales nos alimentamos la mayor parte del día. Más escuchamos a un creador que a un político… Sigue leyendo… -
Cómic a lo grande en ADN.es
No lo saben aún, pero tener a Santiago García de colaborador cartunista es un lujo. Esta mañana, en la reunión de previsiones me puse el disfraz de Juan Dámaso y dije que yo apostaba por Max como ganador del primer Premio Nacional de Cómic. Xurxo dijo que se lo dirían a Carlos Giménez. Los demás, creo yo, no tenían muy claro de qué estábamos hablando. Aunque creo que fue Antonio Campos quien dijo «Ibáñez». Yo me fui de ahí cruzando los dedos. Me fiaba tanto de mi corazonada (bueno, tampoco era una apuesta tan arriesgada, ¿eh?, a ver si ahora me las voy a dar…) que empecé a buscar imágenes de Bardín y a subirlas al CMS. Después entré en otra reunión y cuando salí, zas, Max. Un rato después comunicaron el Premio Nacional de Artes Plásticas, que ha tenido mucha menos importancia informativa pero está dotado, en cambio, por 15.000 euros más, el doble, que el de cómic. Dimos la noticia. Llamé a Max, pero no di con él. Europa Press, Efe y El País, sí. Nuestra baza sería otra. Santiago ha escrito su primera colaboración para la sección de Cultura de ADN.es: un estupendo perfil de Max que explica por qué él y no otro y que además viene ilustrado con un boceto de Bardín que nos ha prestado Óscar Palmer.
Ahí no acaba la cosa. Después de eso, Santiago entregó su segunda colaboración en un mismo día. El artículo fundacional de la casi-sección de cómic en ADN.es. Sirve para explicar cuál es el contexto en el que se entrega este premio, de qué va esto de leer, hacer, editar cómics hoy en España. Y va acompañado de un pequeño apoyo, una radiografía, un quién parte el bacalao en el cómic en España. -
Carne fría
Conozco dos personas que esta noche están, en estos momentos, aquí, en Augsburg:
Pensar que están viendo a Ordo Rosarius Equilibrio, Rome o Brighter Death Now me está matando de envidia. Aunque ayuda a olvidar la otra pequeña tragedia de no tener ni entrada ni acreditación (todo agotado) para ver a Editors esta noche en Madrid. Últimamente me pierdo muchas cosas. Así que pongo una vez más el hermoso Confessions d-un voleur d-ames y sigo soñando. -
Poetas del 27, perdidas y olvidadas (a pesar de su longevidad)
Concha Méndez (1898-1986)
Y poder, sin conciencia, ir haciendo a las gentes, / con sutil maniobra, la caricia del daño. Ernestina de Champorcín (1905-1999)
Yo sé que sólo falta una grieta en el muro; / la que yo podré abrir mientras espero y amo. Josefina de la Torre (1907-2002)
Y me perdí en la niebla de tu encuentro / –como un pájaro ciego–, por los años. Vía La Jornada.