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  • Menos Público, más privado

    Como ya todo el mundo sabe Nacho Escolar ha sido destituido de la dirección de Público.

    Me entero de la noticia en la redacción de ADN.es, que como también todo el mundo sabe está en una situación de chin-chin. Y se me cae el mundo a los pies. La confianza y la fe con la que leía y compraba Público es pisoteada, al igual que ha ocurrido con otros medios.

    Qué poco duran los sueños.

    Leyendo la noticia de El País me he reído:

    Público fue lanzado en 2007 por Mediapro, productora a cuyo frente está Jaume Roures, como un diario dirigido a lectores «jóvenes y urbanos».

    Félix Monteira, de 58 años, ha desarrollado (…) Ignacio Escolar, nacido en Burgos en 1975 (…)

    Con todo el respeto a un periodista que no conozco pero, ¿cómo va a dirigir un periódico dirigido a un público joven un profesional de 58 años?

    Y me duele decir esto, porque odio el culto a la juventud pero, en este caso, no veo el asunto por triplicado. Primero, porque me gustaba que Nacho estuviera ahí, porque era su diario. Segundo, por el tema de un diretor joven para un público joven. Y tercero, porque Monteira ha dicho que lo suyo es el periodismo tradicional y que lleva «El ADN de El País en las venas» según dijo en su email de despedida a la redacción de El País Galicia, y no sé si es eso lo que yo querría para el periódico a la izquierda de El País que yo quería leer.

  • Fortes: «Denuncié a García Montero cuando usó el aparato ideológico de clase para mi aniquilamiento»

    Para los curiosos, los estudiosos, los seguidores y los críticos, he aquí la entrevista completa con el profesor José Antonio Fortes en la que se basa este artículo

    ¿Cuál es la asignatura que imparte en la Universidad de Granada y en qué consiste?

    Son dos asignaturas de licenciatura las que imparto en los últimos cursos, y además unos cursos de doctorado. Sociología de la literatura española, que organizo de acuerdo con los alumnos; propongo algunos núcleos de discusión en clase, siempre dentro del siglo XX, ya en su comienzo (la coyuntura de 1868), ya en su punto de primera quiebra (1900), ya en su proceso de ruptura (las coyunturas y situaciones de 1923, 1931/36, en la guerra de clases de 1936/39 y la prolongación de sus mecanismos de represión políticosocial durante la postguerra fascista hasta 1975). De hecho, ni la guerra de clases ni el dominio del fascismo constituyen asunto de discusión en esta asignatura, por cuanto los alumnos suelen estar también matriculados, o lo han estado en otro curso, en la segunda asignatura: La literatura española desde 1939 hasta hoy: dictadura, exilio, democracia, en donde nos ocupados en concreto de esos asuntos señalados. Por ello, en Sociología…, los debates llegan hasta la guerra de clases del 36/39, y damos un salto para encargar las investigaciones de campo que versan sobre la actualidad: los alumnos habrán de investigar la producción de la cultura de Estado o cultura subvencionada, con el año eje de 1982, cuando suben los socialdemócratas a usufructuar el gobierno de los aparatos de Estado.

    En cuanto a la mecánica docente, necesariamente el alumno ha de intervenir, discutiendo todos los asuntos tratados, sobre la base de escritos y documentos, artículos, poemas, libros, etc. y discutiendo lo primero mis propias palabras, mis propios argumentos, mi propio discurso de profesor con el que iniciamos las sesiones de docencia. Por supuesto, no hay exámenes sino trabajos que se valoran en su participación o en el resultado de la investigación cumplimentada por grupos de alumnos.

    El curso de doctorado se centra en las relaciones y las prácticas de los escritores e intelectuales en la guerra de clases del 36/39. Su título, Intelectuales y escritores en la guerra de España. Aquí hay aun más debate, a partir de escritos y documentos que yo propongo y que aporten por su parte los alumnos. También se invitan a profesores de otras universidades a que participen en el curso; estos años últimos han venido el profesor Julio Rodríguez Puértolas y César de Vicente.

    ¿En qué puntos no coinciden sus opiniones con las de sus compañeros de departamento?

    No sabría responderte en profundidad. La mecánica departamental no permite la confrontación intelectual de cada una de nuestras posturas o metodologías de estudio y exposición pública de nuestra concepción de la literatura. Sabemos cada uno por dónde va o puede ir cada quien. Sabemos que hay profesores partidarios del idealismo, del empirocriticismo, del historicismo, e incluso del espontaneísmo e impresionismo. Y también partidarios de la sociología literaria, aquella que habla del texto y el contexto y en este no coloca ni siquiera las relaciones sociales sino la sociedad así dicha, en absoluto o genérica. También, partidarios de un marxismo no originario sino pasado por intermediarios o nuevos marxistas que van adecuando las concepciones de Marx a los nuevos tiempos modernos y postmodernos, de tal suerte que todo Marx se pierde en el proceso y queda vuelto del revés. Y también, los que se mantienen sujetos a una teoría que discursea sobre sí misma, en una especie de teoricismo obsesivo, que nunca se aplica ni siquiera como herramienta de trabajo sobre el supuesto objeto de estudio, la literatura, los escritores, los intelectuales, el proceso de producción histórica de la ideología literaria en España.

    Entre estos teoricistas obsesivos incluyo los llamados althusserianos.

    En cuanto a mi pensamiento, reivindico una lectura directa de los escritos de Marx y Engels, en donde encuentro los conceptos fundamentales para entender las necesidades de clase que cumple la ideología, centrándola en su sectorialidad literaria y su intervención en la lucha de clases. También en Althusser, estrictamente traducido y sin quitarle los objetivos clasistas de los aparatos ideológicos. Y por fin, Gramsci, radicalmente imprescindible si consideramos a los gestores y agentes ideológicos burgueses, los escritores e intelectuales. De sus conceptos concluyo en la concepción de la literatura como un arma ideológica para la lucha de clases, en la formación de los FICs, los Funcionarios Ideológicos de Clase, para comprender a todos aquellos gestores y agentes, sus funciones, sus lugares, sus posiciones y actitudes, sus prácticas, su prestigio, su gloria y fama, etc.

    ¿Cómo son sus alumnos? ¿Cómo son sus clases de enseñanza marxista de la historia de la literatura? Cuando un alumno suyo escribe en un comentario de nuestra noticia que usted en sus clases llama a Lorca maricón y fascistas, ¿qué piensa?

    Mira: quien diga que yo en mis clases llamo a Lorca “maricón y fascista”, primero y principal, ese que lo dice no ha pisado nunca un aula donde yo imparta conocimiento de las relaciones de clase de los escritores e intelectuales. Además, no sabe lo que dice, ni qué ni a quiénes reproduce. Por otra parte, los alumnos con que me encuentro cada curso vienen de cualquier rincón de Europa, en una proporción del 75 por ciento mínimo con respecto a los indígenas españoles, y todos andan igual de desinformados, lo mismo de desinteresados; vamos, que no sé ni a qué vienen, como no sea a jornadas varias de turismo cultural europeo en Granada. Con ellos intento no teorizarles para nada, sino pasar a la práctica, al conocimiento práctico de la literatura, con lecturas y explicaciones a partir de los textos leídos. Les digo que utilicen manuales, para la localización de hechos y obras, de datos y autores. Y desde el primer día paso a hacerles razonar cuanto decimos, leemos y discutimos. No oculto mis principios marxistas, pero como tú comprenderás ¡inviable e imposible el proselitismo con el marxismo, con mis palabras y enseñanzas antidogmáticas, tan contrarias a cualquier teología, a cualquier sacralización y sus artículos de fe! Y a esos alumnos ¡cómo dogmatizarlos! Me limito a hacerles pensar: a pensar la literatura, a pensar la ideología; a que piensen por qué y para qué la literatura, los tecnicismos a que se limita su historia y su práctica, la concreta circulación y sacralización de poemas y obras, de creadores e iglesias adoratrices de tales creadores los autores y sus creaciones, eterna y universalmente (¡ahí es nada!) reproducidos por los siglos de los siglos de la humanidad hasta el infinito y más allá.

    El juicio Fortes contra Montero

    ¿Demandó usted a Luis García Montero con el objeto de reparar su honor o con algún otro objetivo?

    El moralismo lo considero una trampa, para no llamar a las cosas por su nombre. En la lucha de clases no hay, no cabe moralidad ninguna, y si me apuras sólo entiendo la moral en el trabajo intelectual; aunque, por supuesto, sé que las cuestiones morales invaden la vida. Sin embargo, no es este el caso, no recurrí al aparato judicial para reparar nada, sino para utilizar las armas legales que el sistema democrático parlamentario burgués pone a mi alcance en cuanto sujeto explotado que soy, que paga sus impuestos, que es declarado sujeto de derechos como la libertad, la justicia, etc. Y utilizar sus propias armas, para delimitar el abuso que de ellas hacía otro sujeto libre, democrático, moral, etc. que pervertía los propios principios de la democracia burguesa haciendo un uso ilegal de ellos al confundir la libertad de expresión con libertad de insulto e injurias, de falseamientos y manipulación de hechos y de personas, etc. Y aun así, recurro al último de los poderes burgueses sólo cuando el señor Luis García Montero pone en marcha la maquinaria de un aparato ideológico de clase dispuesto para sus fines, a saber, la destrucción o aniquilamiento de un contrincante, de un contrario, de un enemigo, es decir, el pensamiento y la práctica intelectual que yo personifico. Porque nunca tampoco hemos de caer en otra trampa paralela al moralismo, la trampa de reducir a cuestiones personales todo tipo de cuestiones o problemas que produce la vida, vivir día a día el sistema capitalista. Porque nunca se trata de asuntos personales, ni siquiera en este caso de asuntos académicos, sino que desde el primer momento público el enfrentamiento se dirimía en el campo de las ideas, en los lugares del pensamiento y sus posiciones de izquierdas, incluso descubriéndose abiertamente en sus dimensiones políticas, en su alcance social, sin tapujos. Porque se invocaba al fascismo, se me acusaba de practicar un marxismo de cuarta fila, para acabar solicitando del aparato universitario mi expulsión, la depuración del disidente o el desviacionista o sencillamente el perturbado y criminal. Se había abierto un auto de fe, un proceso inquisitorial cuya panoplia desarrollaba la implacable maquinaria de patologización y criminalización aplicada al proletariado militante y revolucionario desde la Primera Internacional.

    Había que desnudar la cuestión que de hecho se estaba produciendo, y había que hacerlo donde se estaba produciendo, en medio y con los medios del sistema democrático burgués en su fase de legitimación del capitalismo de acumulación salvaje de ganancias globalizadas. Cuando además se trata de quitar las máscaras con las que hoy el amarillismo se disfraza para infiltrarse en las organizaciones de la izquierda.

    ¿Cree que la sentencia ha restaurado algo o el discurso mayoritario de los medios de comunicación lo ha impedido?

    Si entramos al trapo e incluso lo decimos con el mismo lenguaje del sistema, la sentencia en firme establece lo que es y lo que no es, hasta aquí la legítima y legal libertad de expresión y sus manifestaciones, desde aquí el ilegal insulto y el “delito de injurias graves con publicidad”. Un poder de legalización/ilegalización que en estricto sólo tiene el aparato jurídico y que funciona en conjunción con los poderes de legitimación/ilegitimación con que se arrogan los aparatos ideológicos informativos, publicistas, culturales o también los literarios. Así que no hay disyuntiva, y aun menos exclusión, sino campos diferentes aunque conjuntos de funciones ideológicas necesarias para que vivamos la vida bajo el capitalismo como la vida misma.

    Con respecto a los hechos concretos que nos ocupan, el caso García Montero, en una función pues, la sentencia firme dicta su veredicto inapelable de legalidad/ilegalidad, mientras que en las otras funciones todavía estamos dirimiendo los hechos, el enfrentamiento, este episodio más de la continua lucha de clases que vivimos y cuya legitimidad/ilegitimidad no estará nunca decidida ni cerrada sino que nos atañe decidir (dejar hacer o impedir) día a día. Y en estas estamos.

    Populismo y literatura

    ¿Cuándo ha habido conciencia de clase en el espíritu del pueblo español que se haya trasladado a la literatura?

    “Espíritu” y “pueblo” constituyen dos ideologismos claves y fuertes de la ideología burguesa. Entremos en el que entremos, nos perdemos, nos aniquilan nuestros enemigos. Incluso iniciarse si quiera por la orilla de las aguas pantanosas o las tierras movedizas del “espíritu” y sus ectoplasmas estaba condenado al fracaso desde su otra variante ideológica, el racionalismo y empirismo burgués; cuánto más nosotros, desde posiciones marxistas. No así tanto, si nos adentramos por los campos del “pueblo”; aquí, ya sí podemos utilizar una perífrasis, ya que así lo imponen los dueños del lenguaje, para poder comenzar a entendernos en medio de tales principios absolutos o nociones (que no conceptos), y hablar en consecuencia de “pueblo con conciencia de clase”, “pueblo revolucionario”, etc. Para la burguesía en España, la del siglo XIX, “pueblo” no era más que el conjunto de contribuyentes y por tanto sujetos políticos, es decir, “pueblo” no eran más que ellos, el tercer estado, los burgueses, con toda la parafernalia de hombres de leyes y hombres de letras dedicados a producir conciencia de clase y darla para uso y consumo del conjunto social burgués (y ahí habría que situar la sectorialidad llamada literaria, toda la historia de la literatura española). Hasta que, con la Primera Internacional, el cuarto estado comienza a dejar su existencia animalesca o animalizada y pasa a exigir reivindicaciones en sus condiciones de trabajo y de vida, esto es, comienza a tomar conciencia de clase obrera o trabajadora, que no tiene más que su fuerza de trabajo, frente a los burgueses o dueños del capital (dinero, fábricas, etc.). En este punto histórico y después de muchos muertos, la clase obrera se organiza en movimiento obrero, que de inmediato es dividido internamente desde las posiciones burguesas que, para completar su victoria de clase y entre otras trampas, comenzará a producir políticas y discursos populistas: así, la participación política o sufragio universal, la literatura obrerista, la literatura verbenera y sus ideologías, etc. ¿Cómo y cuándo encontrar no populismo y sus variantes, sino “literatura obrera con conciencia de clase proletaria”? Esa es la investigación, para no seguir reproduciendo la noción de “popular”. Que ya lo dijo Juan Ramón Jiménez, intelectual orgánico de la burguesía liberal republicana, no hay “arte popular” sino “tradición popular” del arte burgués.

    Si los clásicos temas lorquianos están tan desprovistos de conciencia de clase, ¿cómo ha sucedido que Lorca se venga vendiendo desde hace tanto tiempo como el gran poeta de la izquierda?

    Nunca ni para nada la escritura de ningún intelectual orgánico “está desprovista de conciencia de clase”. Antes al contrario, su trabajo consiste en producir ideología (de clase) que organice y dé coherencia a la propia clase, y le dé razones para dominar al resto de las clases sociales, a luchar contra ellas. La literatura es un arma (ideológica, claro) para intervenir en la lucha de clases, desde posiciones clasistas, frente a las clases enemigas, etc. ¡Y yo no he hecho el lenguaje, como para vernos obligados a repetir y repetir de continuo el concepto “de clase”!

    Ahora bien, que desde el idealismo se desprovea a la literatura  de ¡¡“ideologías subyacentes”!!, o en el juego complementario se le pretenda proveer de ¡¡“ideologías aclasistas”!!, o en el colmo de los cinismos o amarillismos al trabajo clasista de un intelectual orgánico de la burguesía en bloque en funciones de poeta neopopulista, nuestro Federico García Lorca, se le quiera ver “de izquierdas”, eso, eso forma parte de los montajes reaccionarios e historicistas para seguir reproduciendo ideología burguesa incluso entre y por sus enemigos de clase. Desmontar este último servicio a su propia clase de origen y pertenencia por parte de Federico García Lorca constituye el objetivo primero de mis investigaciones literarias.

    ¿Qué ha sucedido para que cuele y se establezca, para que se imponga este amarillismo, Lorca como poeta de izquierdas? Es muy prolijo -lo razonaré en el libro que estoy ya escribiendo, para desmontar como te digo este servicio último del mito lorquiano-, pero a la vez ofrece situaciones y razones coyunturales que puedo enumerar, algunas al menos: en primer lugar, la victoria del fascismo en 1939 y la constitución de su dominio ideológico, donde algunos FICs orteguianos encuentran reconocimiento y acomodo -hechos y situaciones falseados con categorías tales a exilio interior, resistencia silenciosa, la dignidad de la disidencia, etc.- y su exaltación generacional e individual durante la postguerra en España.

    En segundo lugar, la derrota del proletariado y su pensamiento revolucionario, es decir, no estalinista ni socialista.

    Y desde ahí, en una cadena (de transmisión) que comienza en septiembre de 1936 y en medio de una política de producción de ideología frentepopulista de guerra -política dirigida por los estalinistas con los aparatos ideológicos de estado, desde el Ministerio de Instrucción Pública; por si quieres tener personalizaciones del asunto, ten el de nuestro Rafael Alberti y su radical ignorancia del pensamiento marxista, del marxismo como herramienta de conocimiento y de lucha; por si quieres tener el nombre de cualquier otro aparato ideológico, ten el de la Alianza de Intelectuales Antifascistas, con el espectáculo de sus congresos y escritos-, siguiéndose por todos los derroteros perdidos de las ideologías del exilio republicano, hasta producir el proceso de mitificación, de culto a la personalidad e idiosincrasia lorquiana, Lorca, el ungido poeta, el único que era único, dotado como ninguno de gracia y duende ¡donde él estaba hacía Federico!; esto es, el proceso de su sacralización, que tiene como coyuntura de inflexión los años de la falsa transición política, 1975/82, cuando se monta su proyección definitiva a los altares, en medio de las ceremonias de la confusión ritualizadas y concelebradas por toda la caterva de la iglesia ortodoxa lorquiana, con sus sumos sacerdotes, fieles y feligreses, ritos y dogmas, principios de fe y teología, etc. Hasta hoy día, cuando el ascenso irresistible de todo ello, en perfecta armonía con la producción de intereses y beneficios en dinero y en plusvalías ideológicas -al servicio siempre de los intereses y objetivos históricos del capitalismo y sus poderes de clase- alcanza su máxima forma -esto es, su formalización política y de mercado-desnudamente como marca registrada: ¡Federico García Lorca, FGL / marca registrada!

    ¿Podría explicarme cómo accede Lorca a la élite intelectual burguesa y cómo se alinea en el dominio ideológico orteguiano?

    Resulta de lo más evidente, y un caso más colectivo como otro cualquiera, si vemos los hechos en la propia historia de los intelectuales orgánicos de la burguesía interviniendo en la lucha de clases durante la modernidad republicana. Desde su origen se encuentra metido en los engranajes de los aparatos de formación y selección de las élites dirigentes; desde la escuela, la enseñanza secundaria, universitaria, los aparatos ideológicos centrales y centralizados (no periféricos) tanto geográficamente (en la capital del estado) como funcionalmente, ya en torno a políticos e ideólogos directores en jefe (Ortega y Gasset, De los Ríos…), ya en redes de relaciones familiaristas, ya en el amiguismo con personalidades del campo de las artes literarias y escénicas (Marquina, Rivas Cherif, Margarita Xirgu), ya en lugares de reconocimiento y encuentro organizados por la propia clase (Residencia de Estudiantes, periódicos, revistas y editoriales, liceos, clubs), ya a la sombra de los poderes políticos y sus prebendas, sus subvenciones, sus publicismos, etc. Todo lo cual y en sus relaciones constituye un dominio ideológico de clase burguesa en bloque; por más que, desde la historia oficial establecida (desde la victoria del fascismo, 1939/75), a todo el dominio en bloque se le aplique el nombre de la fracción hegemónica y se le llame orteguismo; y por más que, en el dominio orteguiano por tanto, también nosotros sólo encontremos intelectuales, escritores, poetas, artistas, etc., esto es, FICs, Funcionarios Ideológicos de Clase.

    Así que el FICs (alias) Federico García Lorca no “accede”, sino que nace y está y no abandona nunca los aparatos y lugares intelectuales que en el dominio ideológico su propia clase tiene organizados para que sirva precisamente sus intereses y objetivos históricos de dominio y dominación de clase. Y como te digo, este servicio lo cumple mucho más eficazmente después de su asesinato político en los días de la contrarrevolución (que no guerra civil, que no hubo nunca en España, sino guerra de clases) en agosto de 1936.

    Lucha de clases y literatura

    En un estado con gobierno del PSOE, es más fácil organizar un márketing que funcione bien para vender productos culturales bajo una etiqueta de izquierdismo; un valor añadido para vender mejor. A su juicio, ¿hay neopopulismo disfrazado de izquierdismo en nuestra literatura actual?

    Aunque el izquierdismo tiene muchos disfraces, sin duda el populismo es uno de sus más experimentados en la historia, por sus adecuaciones a las relaciones de producción, a los cambios en las condiciones de vida y de trabajo, a los cambios sociales, etc. Ha demostrado un alto grado de rendimiento y eficacia. Hoy sin embargo no es tampoco el neopopulismo (circunscrito en principio a las coyunturas de 1923 y 1931; en 1936 se transforma en frentepopulismo, luego en frentepopulismo de guerra, etc.) la máscara más rentable, por la que los poderes capitalistas de acumulación globalizada obtengan más beneficio en dinero y en ideología servil. En mi opinión, el izquierdismo se rentabiliza más si pone a la venta como primera mercancía al propio intelectual, que ocupa lugares mediáticos (en programas de televisión, contertulios, etc.), que gestiona y dogmatiza los “valores” que proclama como principios y valores “de izquierdas”, aunque necesariamente haya de encontrarlos en la vida misma, en la vida diaria en el capitalismo salvaje, en donde su “izquierdismo” le permite actuar a la vez de chamán y de chamarilero, porque no solo cataliza como normales y naturales de la vida misma los valores de capital, no sólo así los exalta en sus discursos (poemas, canciones, novelas), sino que además vigila la socialización -la normalización, la naturalización- de su funcionamiento ideológico social.

    Ah, y ya sabes que, en el mercado de los bienes culturales, el más cotizado y completo catálogo de ofertas izquierdistas de disfraces se publicita sin alias ni tapujos, sino con nombre y apellidos, vamos, a cara descubierta, con letras capitales y letreros rutilantes de ¡postmodernidad y progresía!

    ¿Hay un asedio al marxismo? ¿Hay un arrinconamiento de la historia social de la literatura española?

    No, asedio no, sino aniquilamiento. Puro y duro aniquilamiento.

    Y en los destrozos, entre los escombros surgen por doquier marxistas de todo pelaje ¡incluso neomarxistas que no encuentran ni nombran la clase ni las clases en las postmodernas relaciones de producción, de explotación, de dominio político, o si quieres sociales o intelectuales! ¡Dónde va un ¿marxista? sin ni siquiera el concepto de clase como herramienta fundamental de conocimiento y trabajo, de transformación del mundo inmediato! Vamos, la releche. Y no te digo nada, si pretendes ver la materialización de la lucha de clases en cualquiera de las prácticas, de los discursos, de los lugares intelectuales, de las posiciones políticas o concretamente literarias, por responder a tu pregunta.

    De tal manera que, por seguir igualmente el sentido de tu pregunta, en el mercado se oferta una suerte de sociología de la literatura que ella misma a sí misma se denomina “sociología recreativa”, fíjate tú, que no pasa de ser socialidealista y cuando mucho llega a empirocritista, a historicista, a descriptivista, en fin.

    ¡Qué lejos hoy de aquella Historia social de la literatura publicada por los profesores Blanco Aguinaga, Julio Rodríguez Puértolas e Iris Zavala! ¡Ojalá que podamos actualizarla, ponerla al día, más acá de 1975! Y dado como está el mercado, ya te digo, yo propondría que se titulara nuestra publicación, porque no podría ser más que un trabajo colectivo, Literatura y lucha de clases en España, años…

    ¿Existe una lucha por el poder de la cultura en España? ¿Hay bandos? ¿En qué momento se encuentra?

    No considero que haya hoy, en ninguna parte del capitalismo de globalización, ninguna lucha por el poder de la cultura. En todo caso, en la territorialidad de España hay escarceos internos o escaramuzas entre fracciones, jugando a que se pelean para dar el espectáculo que vender, la mercancía de rivalidades, de libertades contrarias, de oposición, incluso de que hay izquierdas, vamos, el izquierdismo como mercancía. Pero no, que sólo hay un único y dominante pensamiento posmoderno y progre que pide para sí el papel de poli bueno y deja el papel de poli malo a su otra cara de la misma falsa moneda de curso legal, el reaccionarismo puro y duro. Una alternativa en el poder entre fracciones turnantes (y hay datos, hechos diarios de todo ello: en la dirección de los aparatos ideológicos de clase y de estado, en cualquiera de los lugares intelectuales del funcionariado y sus jerarquías, en los FICs), que son una y la misma, con una misma política, unos mismos objetivos e intereses de clase capitalista. Una alternancia, culminación de la política populista puesta en marcha a finales del siglo XIX.

    Sólo que, en la actualidad del siglo XXI, después de tantas derrotas y fracasos, tantas traiciones y entreguismos, tanto genocidio político social, tantos suicidios de camaradas, después de tanta lucha, hay o se está produciendo un pensamiento de combate, de enfrentamiento, que no es peligroso todavía porque no está organizado, pero que existe, que se va constituyendo. Un pensamiento de combate, que no exclusivamente tiene sus raíces en las herramientas de transformación y en los conceptos marxistas, sino que utilizan armas anarquistas. Armas todas ellas para el frente ideológico de la lucha.

    ¿Cómo puede un medio de comunicación de masas producir noticias de manera no mercantilista? ¿O no puede?

    No puede escapar a las leyes del mercado, pero sí puede ponerlas al descubierto, no medrar a su sombra, denunciarlas allí donde se produce ¡que es en todas partes! No puedes escapar al mercado, pero tampoco a la lucha de clases que genera. Por tanto, en las relaciones mercantilistas, hagamos como los anarquistas del XIX, pongámosles arenilla, piedras, para que disfuncione al menos y al fin se rompa. En la lucha de clases, intervengamos contra las prácticas burguesas económicas, políticas, sociales, familiaristas, sexistas, ideológicas, etc., al menos con nuestras armas intelectuales. He aquí entonces el modo práctico de producir noticias contra el mercantilismo, contra el capitalismo, contra las ideologías mercantilistas, capitalistas…

    CC. Elena Cabrera. Publicado en ADN.es

    Más: Fortes: «La literatura es un arma ideológica para intervenir en la lucha de clases».

  • Lo que dicen los medios y los blogs sobre el chin-chin de ADN.es

    Planeta cierra ADN.es a causa de la crisis. El Periódico de Catalunya.

    ADN.es, la sangría que no cesa. Gente digital.

    Planeta cierra la edición digital del diario gratuito ADN. El País. (El País no se ha enterado, después de un año y medio, de que ADN.es es un medio digital, no la edición digital del gratuito).

    El Grupo Planeta acuerda el cierre del diario digital ADN.es. RTVE.es

    El Grupo Planeta cierra ADN.es y Planeta cierra ADN.es debido a la actual «coyuntura económica» y La FAPE toma nota del cierre de ADN.es. EcoDiario de El Economista.

    Según fuentes consultadas por EcoDiario.es en el plan de negocio de la compañía se pretendía conseguir cerca de dos millones de usuarios únicos el primer año y a estas alturas estar cerca de lograr el break even.

    (…)

    La plantilla, integrada por unos cuarenta profesionales no entiende la decisión de la compañía, ya que según fuentes de la plantilla consultadas por EcoDiario.es «el proyecto se encontraba en crecimiento constante y era el segundo diario en la lista con los lectores más fieles, a tenor del tiempo de permanencia de cada lector (7’13»)».

    Cierra ADN.es, ¿aguantarán los gratuitos de papel? Soitu.

    Planeta cierra su periódico digital ADN.es. El Confidencial.

    Según los últimos datos de OJD, la cabecera ADN.es cuenta con 1.316.498 usuarios únicos, registro muy superior al que tiene la propia edición online de La Razon, la cabecera de referencia de Planeta, que cuenta con 514.123. A pesar de estos números, el grupo multimedia catalán ha decidido no darse más tiempo para rentabilizar el proyecto. La crisis también aprieta en internet.

    ADN.es cierra. Alzado.org

    ¿Qué era antes [ADN.es]? ¿Era algo más [un mero volcado de la edición papel]?, si lo era, ¿quién se daba cuenta? Por otro lado, ¿una web con 1.3 millones de usuarios únicos no es rentable?, con 40 personas en plantilla evidentemente no.

    Planeta cierra la edición digital del diario ADN. Europa Press (otros como El País).

    Cierran la versión digital del periódico ADN. La Voz de Asturias (mal).

    ADN.es cierra. Periodistas 21, el blog de Juan Varela, el primer director de ADN.es.

    ADN.es: Los números no mienten, pero tampoco dicen la verdad. Audiencias. OJO AL DEBATE EN LOS COMENTARIOS

    Becarios de la información. Seré tu accidente.

    Lo que Planeta ha decidido cerrar. Soitu.es

    «Seguramente nadie le ha explicado a Planeta que cerrando el medio está dando un portazo a cosas como:

    1. Los multimedia de Beriain y Caro para contactar con los talibanes de Bagdhis.
    2. La exclusiva conseguida al estar «10 días con las FARC».
    3. El experimento con Qik para retransmitir el primer trayecto del AVE.
    4. O su cobertura colectiva de las elecciones con Twitter.

    Y otras iniciativas novedosas que no recuerdo ahora, junto con algunas que estaban a punto de salir. «

    Planeta echa el cierre de la edición digital de ADN. ABC.

    Planeta decide cerrar de forma inesperada ADN.es. El Mundo.

    Planeta cierra la versión online del diario gratuito ADN. GurusBlog.

    Nuevamente el Grupo Planeta, presidido por José Manuel Lara, mantiene su errática política de inversiones en medios de comunicación ( sus participaciones antagónicas en La Razón y el Diari Avui son un buen ejemplo) e internet, donde parece no encontrar su espacio propio y estar anclado en sus tradicionales productos estrella de toda la vida como son la venta puerta a puerta de grandes obras y enciclopedias, o la venta de fascículos en quioscos, ambos negocios en franco retroceso como muestra el continúo declive en sus ventas y los contínuos despidos (no publicados en prensa) que se están produciendo desde hace meses en los diferentes sellos de la Editorial.

    Cierra el diario digital ADN.es. Radiocable.

    Planeta ha optado por afrontar la crisis cerrando la versión digital y manteniendo la impresa. En Internet muchos análisis y comentarios critican este enfoque -contrario al que están siguiendo algunos medios en EEUU cerrando ediciones en papel para apostar por las on line-.

    ADN.es baja el telón con una plantilla de 40 personas. PRNoticias.

    La página nació en julio de 2007, como uno de los grandes proyectos multimedia del Grupo, no obstante y a pesar de sus actuales 1,3 millones de usuarios únicos, la empresa ha decidido que la página web no puede seguir lastrando en proyecto gratuito en papel dirigido por Albert Montangut.

    La blogosfera sobre el cierre de de ADN.es. Ecuaderno.com.

    Despidos y cierres de medios. Comunisfera.

    Incomprensible. La Huella Digital.

    una de las webs informativas españolas más innovadoras de los últimos tiempos (…) Lo que en Estados Unidos sería un caramelo para cualquier inversor con vistas de futuro, en España ha sido cerrado a cal y canto con la explicación de la potente crisis temporal que estamos viviendo con especial crudeza en el periodismo profesional.

    ¿Por qué narices apuesta el capitalismo salvaje que desde hace años se ha instalado en muchos medios de comunicación? ¿Por la calidad informativa y la influencia en la opinión pública, o bien por el dinero rápido y contante y sonante? Si es por esto último, pocas luces emiten esos empresarios que aún no han entendido que esto de la comunicación requiere años de asentamiento, de lucha y duro trabajo por hacerse con la audiencia y de esfuerzo en todas las capas jerárquicas de la empresa por hacer que su marca informativa sea una referencia a medio-largo plazo. El que no lo entienda así, el que no sepa que la clave de todo esto es la credibilidad y la fidelidad hacia tu público simplemente es que no ha entendido nada.

    Voladura controlada. Paper Papers.

    Cerrarán todo, también el papel. Ya verán. Planeta abrió en Colombia ADN papel el pasado 15 de septiembre de la mano de Casa Editorial El Tiempo,

    El debate en torno al cierre de ADN.es. Tiempos Revueltos.

    El anunciado cierre de ADN.es ha causado conmoción en la Red y ha motivado el envío, en las últimas 48 horas, de cientos y cientos de emails de apoyo a los profesionales que lanzaron este diario online. Como expliqué en un post anterior, esta redacción reunía una importante colección de profesionales jóvenes de enorme talento (entre ellos algunos muy buenos amigos). Todos estamos un poco afectados y desearíamos que no hubiera sucedido.
    Pero esta malísima noticia también ha servido para generar un sano debate en torno a la publicidad online y a si el modelo de negocio de ADN.es podía ser rentable algún día o no.

    (…)

    En lo que ambos parecen coincidir, tanto Adrián como Juan, es en que el Grupo Planeta nunca ha tenido una estrategia coherente en Internet.

    El cierre de ADN.es y la (inexistente) estrategia de Planeta en internet. Planetamedia.

    Quizá ADN.es tenía que ser cerrado, o al menos haber sufrido recortes. Pero si es así, antes tenía que haber caído el papel. Y el fallo no es de los que trabajaron en lanzar ADN.es o en los que lo mantenían, sino en el absoluto desconocimiento que de este mercado tienen los responsables de Planeta. Lástima que al final siempre paguen el pato los mismos.

    El cierre de ADN.es. Ricardo Galli.

    no entiendo que un gigante como Planeta, que hace un año atrás parecía querer posicionarse como líder en Internet, haya tenido tan poca vista de cerrar uno de sus pocos sitios que generó interés. No será por falta de dinero, han tirado mucho más dinero en el coup d’estat en Vueling (cuando actualmente la aviación comercial es un negocio mucho más costoso y de alto riesgo).

    (…)

    Como está claro que los gigantes son los primeros en replegarse cuando pintan malas, sólo nos queda hacerlo entre enanos

    Reacciones al cierre:

    Grupo de Facebook No al cierre de ADN.es

    Twitter No al cierre de ADN.es

    Estas iniciativas son externas a la redacción de ADN.es.

  • José Antonio Fortes: «La literatura es un arma ideológica para intervenir en la lucha de clases»

    El profesor que ganó un juicio contra Luis García Montero por injurias explica su punto de vista marxista de la enseñanza de la literatura como lucha de clases | Lee aquí la entrevista íntegra

    «No oculto mis principios marxistas, pero como tú comprenderás ¡es inviable e imposible el proselitismo con el marxismo, con mis palabras y enseñanzas antidogmáticas, tan contrarias a cualquier teología, a cualquier sacralización y sus artículos de fe!», exclama el profesor José Antonio Fortes.

    No es necesario que Fortes oculte lo que piensa para que no nos enteremos. Hay discursos que quedan desoídos, arrinconados o incluso tergiversados. Luis García Montero, poeta y también profesor en su universidad, colega de su mismo departamento, se ocupó de llevar su nombre a la prensa diaria llamándole «perturbado». Fortes denunció a Montero por injurias, y ganó. Ganó ante el juez, porque ante los medios quien ganó fue Montero, en un ejemplo más de quien tiene la voz más alta, más razón tiene.

    Fortes imparte en la Universidad de Granada las asignaturas Sociología de la literatura española y La literatura española desde 1939 hasta hoy: dictadura, exilio, democracia. No hace exámenes pero el alumno ha de intervenir y debatir los escritos, «discutiendo lo primero mis propias palabras, mis propios argumentos, mi propio discurso de profesor», explica el profesor en una entrevista con ADN.es cuya versión íntegra puede ser leída aquí.

    Hay incluso más debate en su curso de doctorado, que se centra en las relaciones y las prácticas de los escritores e intelectuales en la guerra de clases del 36 al 39 -«que no guerra civil, que no hubo nunca en España, sino guerra de clases»- y está titulado Intelectuales y escritores en la guerra de España.

    José Antonio Fortes aborda, por tanto, el trabajo de escritores sacralizados en la litertura española, como la Generación del 27. La simplificación ha originado que García Montero piense que Fortes dice que Lorca era «fascista y maricón». «Quien diga que yo en mis clases llamo a Lorca ‘maricón y fascista’, primero y principal, ese que lo dice no ha pisado nunca un aula donde yo imparta conocimiento de las relaciones de clase de los escritores e intelectuales. Además, no sabe lo que dice, ni qué ni a quiénes reproduce».

    Sobre la dificultad que el grueso de sus alumnos comprenda la clases, explica: «Me limito a hacerles pensar: a pensar la literatura, a pensar la ideología; a que piensen por qué y para qué la literatura, los tecnicismos a que se limita su historia y su práctica, la concreta circulación y sacralización de poemas y obras, de creadores e iglesias adoratrices de tales creadores los autores y sus creaciones, eterna y universalmente, ¡ahí es nada!, reproducidos por los siglos de los siglos de la humanidad hasta el infinito y más allá».

    ¿Qué paso con Lorca?

    Se dice que Lorca es el poeta del pueblo, de la resistencia, de la izquierda. El ensayista explica que para la burguesía española del siglo XIX, «pueblo no era más que el conjunto de contribuyentes y por tanto sujetos políticos», es decir, pueblo era la burguesía dedicada a producir conciencia de clase y, la literatura en España se hace dentro de ese conjunto social.

    Tras la Primera Internacional (1864), la clase obrera se organiza en movimiento obrero, «que de inmediato es dividido internamente desde las posiciones burguesas que, para completar su victoria de clase y entre otras trampas, comenzará a producir políticas y discursos populistas: la participación política o sufragio universal, la literatura obrerista o la literatura verbenera y sus ideologías». En el trabajo de investigación sobre la historia de la literatura de José Antonio Fortes (La guerra literaria, literatura y falsa izquierda, Los intelectuales del nacionalpopulismo) se explica cómo la burguesía produce un discurso neopopulista que, cuyos mensajes (el pueblo español, esa cosa que nos une, la familia, la raza, etc) acaban finalmente favoreciendo y siendo asimilados por los propios mensajes del franquismo.

    «Ahora bien -ahonda Fortes- que desde el idealismo se desprovea a la literatura  de ¡’ideologías subyacentes’!, o en el juego complementario se le pretenda proveer de ¡’ideologías aclasistas’!, o en el colmo de los cinismos o amarillismos al trabajo clasista de un intelectual orgánico de la burguesía en bloque en funciones de poeta neopopulista, nuestro Federico García Lorca, se le quiera ver ‘de izquierdas’, eso, eso forma parte de los montajes reaccionarios e historicistas para seguir reproduciendo ideología burguesa incluso entre y por sus enemigos de clase. Desmontar este último servicio a su propia clase de origen y pertenencia por parte de Federico García Lorca constituye el objetivo primero de mis investigaciones literarias».

    Y es sobre este polémico tema que el reduccionismo lleva a los que le atacan a decir que él llama fascistas a los escritores, a las personas. Y es este el tema de su próximo libro, «para desmontar el mito lorquiano».

    Si los clásicos temas lorquianos están tan desprovistos de conciencia de clase, ¿cómo ha sucedido que Lorca se venga vendiendo desde hace tanto tiempo como el gran poeta de la izquierda? Para Fortes hay razones coyunturales que nos han llevado a ello: «En primer lugar, la victoria del fascismo en 1939 y la constitución de su dominio ideológico, donde algunos FICs -Funcionarios Ideológicos de Clase tales como intelectuales, escritores, poetas, artistas, etc- orteguianos encuentran reconocimiento», como por ejemplo «hechos y situaciones falseados con categorías como exilio interior, resistencia silenciosa, la dignidad de la disidencia, etcétera y su exaltación generacional e individual durante la postguerra en España».

    En segundo lugar pesaría «la derrota del proletariado y su pensamiento revolucionario, es decir, no estalinista ni socialista». Y, a partir de una una cadena de hechos que comienzan en septiembre del 36 y «en medio de una política de producción de ideología frentepopulista de guerra, Rafael Alberti y su radical ignorancia del pensamiento marxista, la Alianza de Intelectuales Antifascistas con el espectáculo de sus congresos y escritos y los derroteros perdidos de las ideologías del exilio republicano», todo esto lleva al «proceso de mitificación, de culto a la personalidad e idiosincrasia lorquiana, Lorca, el ungido poeta, el único que era único, dotado como ninguno de gracia y duende, ¡donde él estaba hacía Federico!», recuerda Fortes con ironía.

    La sacralización de Lorca tiene como coyuntura de inflexión los años de la falsa transición política, del 75 al 82, «cuando se monta su proyección definitiva a los altares», hasta hoy en día, «cuando el ascenso irresistible de todo ello, en perfecta armonía con la producción de intereses y beneficios en dinero y en plusvalías ideológicas, al servicio siempre de los intereses y objetivos históricos del capitalismo y sus poderes de clase, alcanza su formalización política y de mercado, desnudamente como marca registrada: ¡Federico García Lorca, marca registrada!».

    El populismo no es literatura obrera

    «¿Cómo y cuándo encontrar no populismo y sus variantes, sino literatura obrera con conciencia de clase proletaria? Esa es la investigación, para no seguir reproduciendo la noción de popular», aduce Fortes.

    «Aunque el izquierdismo tiene muchos disfraces, sin duda el populismo es uno de sus más experimentados en la historia», por cómo se adecúa a los cambios sociales o laborales. «Hoy sin embargo no es tampoco el neopopulismo la máscara más rentable, por la que los poderes capitalistas de acumulación globalizada obtengan más beneficio en dinero y en ideología servil». En su opinión, «el izquierdismo se rentabiliza más si pone a la venta como primera mercancía al propio intelectual, que ocupa lugares mediáticos en programas de televisión o como contertulio, que gestiona y dogmatiza los ‘valores’ que proclama como principios y valores ‘de izquierdas’, aunque necesariamente haya de encontrarlos en la vida misma, en la vida diaria, en el capitalismo salvaje, en donde su ‘izquierdismo’ le permite actuar a la vez de chamán y de chamarilero, porque no sólo cataliza como normales y naturales de la vida misma los valores de capital, no sólo así los exalta en sus discursos (poemas, canciones, novelas), sino que además vigila la socialización de su funcionamiento ideológico social».

    En el mercado de los bienes culturales, «el más cotizado y completo catálogo de ofertas izquierdistas de disfraces se publicita sin alias ni tapujos, sino con nombre y apellidos, vamos, a cara descubierta», insiste.

    El trabajo del intelectual «consiste en producir ideología de clase que organice y dé coherencia a la propia clase, y le dé razones para dominar al resto de las clases sociales, a luchar contra ellas. La literatura es un arma, ideológica claro, para intervenir en la lucha de clases, desde posiciones clasistas, frente a las clases enemigas. ¡Y yo no he hecho el lenguaje, como para vernos obligados a repetir y repetir de continuo el concepto ‘de clase’!».

    Comenzamos dando voz a un José Antonio Fortes que explicaba que no oculta sus principios marxistas. ¿Hay un asedio al marxismo? «No, asedio no, sino aniquilamiento. Puro y duro aniquilamiento».

    «Y en los destrozos, entre los escombros surgen por doquier marxistas de todo pelaje, incluso neomarxistas que no encuentran ni nombran la clase ni las clases», dice. «Y no te digo nada, si pretendes ver la materialización de la lucha de clases en cualquiera de las prácticas, de los discursos, de los lugares intelectuales, de las posiciones políticas o concretamente literarias».

    En España hay un arrinconamiento de la novela realista social y, por consiguiente, también de los estudios literarios desde una perspectiva social. «¡Qué lejos hoy de aquella Historia social de la literatura publicada por los profesores Blanco Aguinaga, Julio Rodríguez Puértolas e Iris Zavala! ¡Ojalá que podamos actualizarla, ponerla al día, más acá de 1975! Y dado como está el mercado, ya te digo, yo propondría que se titulara nuestra publicación, porque no podría ser más que un trabajo colectivo, Literatura y lucha de clases en España«.

  • Más solidaridad con (chin-chin) ADN.es

    La APDA (Asociación de Profesionales de la Información Digital en Andalucía) critica el cierre de ADN.es y se solidariza con sus periodistas

    La editorial Planeta ha comunicado hoy oficialmente al Comité de Empresa de ADN.es que ha decidido cerrar este medio de comunicación.

    El proyecto de ADN.es nació en julio de 2007 bajo la dirección de Juan Varela y ahora está liderado por Núria Padrós. La web tiene 1.300.000 usuarios únicos según el último informe de OJD.

    La plantilla está integrada por unos cuarenta profesionales y «no entiende la decisión de la compañía» ya que según fuentes del equipo «el proyecto se encontraba en crecimiento constante y era el segundo diario en la lista con los lectores más fieles, a tenor del tiempo de permanencia de cada lector (7’13»)».

    La APDA exige que la empresa, en una pertinente y necesaria actitud de transparencia, aclare los justos términos por los que ha tomado esta dramática decisión y defiende una negociación a la alta de las indemnizaciones de los periodistas de ADN.es

    Los profesionales que integramos la APDA hacemos público nuestro cariño, solidaridad y reconocimiento hacia el trabajo de este medio y de sus periodistas.

  • Chin-chin, ADN.es

    Algunos links de utilidad sobre el cierre de ADN.es, comunicado hoy:

    Nuestro ex compañero de Deportes, Miguel, en su blog La libreta de Van Gaal.

    En cualquier caso, al proyecto siempre le ha faltado una línea clara, un horizonte, empresarial y editorial. Y, sobre todo, le ha faltado saber aprovechar a un estupendo equipo de profesionales infrautilizados. Esto es sólo el inicio de una nueva oportunidad, compañeros. Dejará de llover. Seguro.

    Nacho Escolar en Escolar.net y en su Twitter:

    Una mala noticia: cierra ADN.es, uno de los proyectos digitales más interesantes del último año. (…) Terminó el verano; el invierno será duro.

    Estoy jodido con lo del cierre de adn.es. No es justo.

    Chiqui Esteban en Twitter:

    No entiendo que cierre el décimo medio online en visitantes únicos y con más duración media que los anteriores (excep to el mundo y marca)

    Para los medios que escriban noticias sobre el cierre de ADN.es, querría recordarles que ADN.es NO es la versión online del periódico gratuito ADN. Gracias.

    De aquí a qu enos cierren, ADN.es seguimos dando el callo. Sintonicen su navegador.

  • La ronca voz de Eartha Kitt se apaga a los 81 años

    Con su peculiar garganta ronroneó clásicos del jazz y de la música disco, creó un estilo personal del vestir y el actuar y encarnó a Catwoman en el ‘Batman’ televisivo de los sesenta

    Pequeñita pero sensual, garganta ronca y felina, cantante, cabaretera, actriz y bailarina, Eartha Kitt conquistó los corazones y las pistas de baile en los setenta y los ochenta.

    La artista ha muerto el día de Navidad a la edad de 81 años a causa de un cáncer de colon que le fue detectado hace dos años y que tuvo una remisión que le permitió volver a los escenarios, sobre los que estuvo actuando hasta hace dos meses. Su agente Andrew Freedman confirmó que tenía fechas contratadas para 2009.

    La mismísima diva gótica Siouxsie confesaba en una entrevista a ADN.es que consideraba a Earth Kitt la verdadera reina gótica.

    Eartha decía de sí misma que era sexy como una gatita, de hecho, fue la segunda encarnación de Catwoman en televisión, en la serie Batman de los sesenta, su papel más conocido.

    «Mi mayor desafío fue ser capaz de sobrevivir al negocio y ser capaz de sobrevivir a él en relación a lo que yo estaba haciendo. No a lo que otra gente estaba haciendo», dijo Kitt a la agencia Reuters en 2005, mientras participaba en el festival de jazz de Rhode Island.

    «Me quedé anclada en mis propias armas y creo que ese es uno de los motivos por los que he sobrevivido. No seguí a la manada sino que continué por mi propio camino», dijo la artista que se confesó como «la persona más tímida del mundo, la más asustada, algo que supuestamente el público no sabe».

    El ronroneo gutural de Eartha Kitt llegó a su máxima expresión con el hit de la música disco Where is my man? También también será recordada por popularizar C’est si bon en 1954 (Yves Montand la cantaría posteriormente), Let’s do it en los setenta, o la navideña Santa baby.

    Eartha ganó dos Emmys, estuvo nominada para un tercero, para un Grammy y para dos Tonys.

    La gatuna nació en una plantación de Carolina del Sur en 1927, pasó una dura infancia sureña hasta que, por fortuna para su carrera, fue enviada a vivir con su tía a Nueva York.

    Fue boicoteada en Estados Unidos por pronunciarse contra la Guerra del Vietnam en los años sesenta, por lo que comenzó a actuar en Europa, cosechando la fama antes de regresar a su país.

    «Ella creía que si de verdad confías en ti mismo, tu talento es auténtico», dijo su agente a Reuters tras conocerse la noticia de su fallecimiento.

    CC. Elena Cabrera. Publicado en ADN.es

  • Mundo anónimo

    He estado en un lugar en el que todo es muy parecido a como hacemos las cosas por aquí, pero había algo raro en el aire, como una ambigüedad que nadie entiende por extraña. Sólo yo, pero porque venía de otro mundo y aún no me había acostumbrado.

    Allí se escriben libros, sí, muchos, como aquí, demasiados, como aquí, o demasiado pocos, depende de la literatura que esperes, como aquí. Pero cuando te acercas a las estanterías reparas en qué era eso que te sonaba diferente. Los libros tienen título, pero no autor. Sus cubiertas están diseñadas con dedicación o bien maquetadas funcionalmente. También hay un texto en la contracubierta, pero su autor no aparece por ningún lado.

    Por más que doy vueltas a la portada de un disco que me ha llamado la atención no encuentro el nombre del grupo. Tiene año y tiene título pero no dice quién ha compuesto cada canción, quién toca cada instrumento. No sé de quién es el disco. En la tienda, el orden alfabético atiende al título del disco y sólo encuentro distinciones por género. Cojo unos auriculares y paso el código de barras por el lector. El disco que he escogido por la portada bonita empieza a sonar y resulta que me encanta. Voy a un dependiente y le pido que me saque todo lo que tenga del mismo autor. «¿Del mismo qué?», y se ríe. «¿Sólo tienen este, no han hecho más?», le pregunto, abriéndome paso entre su risa. «Pues chica y yo qué sé, ¿cómo voy a saberlo?, ¿y qué importa eso?».

    Me compro un DVD cuyo título me llama la atención. Por supuesto, es casi la única información que aparece en la caja. Ya empiezo a acostumbrarme a esto. No sé quién es el director, ni los actores, sólo el año y la sinopsis. Lo mejor de tanto anonimato es que los títulos de crédito son cortísimos, tan sólo nombran qué tipo de trabajos han sido necesarios para realizar la película.

    Allí, la crítica no valora la carrera de un autor para reseñar el libro, el disco o la película sino que juzga cada obra por sí misma. Unos hacen, otros dejan de hacer. Lo importante es crear una obra y darla a conocer. Se publican aquellas que seducen a editores y productores y nadie pregunta jamás quién ha hecho tal cosa. No tiene importancia para nadie.

    No hay famosos, no hay listas de cachés para vips, ni las caras de siempre, los nombres conocidos, la gente importante. Las modelos allí han vuelto a ser maniquíes.

  • Eso que se está agitando

    Quería ir más allá de donde dejé el último post, pero me he perdido.

    Normal.

    Hay unas palabras del comentario de ese chico que me retumban, y es la del medio horizontal. En algún post de mi blog, antes de que cayera en desgracia, hablaba de las reuniones en las que Agustín García Calvo propuso pensar un periódico, aunque luego no lo hiciéramos, pero sólo con pensarlo ya existía y, así, desafiaba todos los imperativos que te impiden crear un medio sino es un medio asimilado. «¿Pero quién nos lo va a impedir?», clamaba García Calvo.

    A mí me parecía que quedarse en los proyectos y no intentar hacerlo era tirar la energía. Y con los años he ido aprendiendo que estaba equivocada pues pensarlo, hablarlo, es ya de por sí un lujo, un inexistente. ¿Quieren saber de qué se habla en mi redacción cuando no se está trabajando? Bueno, no lo diré por si algún compañero husmea por aquí y se siente atacado. Pero sí diré que prefieren ustedes no saberlo. Y con eso ya digo demasiado.

    Si tan sólo pudiéramos pensar en cómo sería un medio horizontal que nosotros hiciéramos, creo que muchas cosas cambiarían.

    Ayer, en la mesa redonda, las mini intervenciones en torno a la visita de Jean-León Beauvois hubo un momento en el que los invitados se encendieron e incluso hubo un aplauso desde el público al poner sobre la mesa cómo los medios públicos de comunicación jamás han sido menos públicos. Y se añadió: para la política tampoco existe espacio de lo público.

    El interés por lo público está en crisis. Hablamos de la crisis financiera y económica todo el rato. Y la otra nos da igual.

    Hoy terminé un artículo sobre eso que se está agitando entre los guionistas en España. Hay que seguirlo. Hay que escucharles, a ver.

    Ha muerto repentinamente Francisco Casavella, a quien nunca he leído ni sé si debo leer. Y me voy a comer una burguercangreburguer de tofu mientras pienso en las preguntas que tengo que hacerle a un peruano, las preguntas a unos griegos y sobre todo las que tengo que hacerme a mí.

  • Los guionistas luchan por el valor de la palabra

    Tras muchos años de pelea en la sombra, ese profesional solitario que escribe en un papel lo que otros transformarán en imagen comienza a movilizarse por sus derechos laborales | Los guionistas españoles dicen que «hay motivo para la huelga»

    Desde que se puso el Proyecto de Ley del Cine sobre la mesa de la cámara del Congreso de los Diputados en junio de 2007, la cinematografía en España ha sido, unas veces, un tira y afloja de la cuerda y, otras, una guerra de almohadas a plumazo limpio.

    Año y medio después, el Gobierno ha querido dar carpetazo -con un Real Decreto que desarrolle la Ley del Cine- a un polémico tema que ha sido manejado por dos ministros de la misma casa. El Gobierno suponía que después de hacer retoques aquí y allá todos estarían contentos. Pero no es así. Los guionistas no lo están.

    Esa orden aprobada en el Consejo de Ministros del pasado 12 de diciembre está claramente orientada a impulsar la cinematografía, realizar coproducciones, luchar contra la piratería, fomentar las salas, crear empresas dedicadas al cine de una manera más sencilla… un «espaldarazo», como dijo María Teresa Fernández de la Vega. A la industria, pero no a los profesionales.

    «Los guionistas españoles se sienten menospreciados por la Ley del Cine», dice la Asamblea convocada por el sindicato ALMA (Autores Literarios de Medios Audiovisuales). «Somos el grupo peor tratado del sector», recalcan los guionistas. Es un problema que viene de antaño.

    Miedo a la represalia

    Es un trabajo no regularizado, con retribuciones que no sólo no asimilan las subidas del IPC sino que van para atrás, con una participación muy pequeña en los beneficios de la taquilla y absolutamente ninguna en la explotación de la película más allá de las salas oscuras.

    Jimina Sabadú, quien aunque sólo sea por su actitud algún día debería ser la Diablo Cody española, explica que además de los flagrantes agravios económicos el «trato humano» hacia los guionistas también es ofensivo, pues se trata de una profesión poco reconocida. «Es que el trabajo del guionista acaba cuando empieza el de todos los demás», dice Nacho Faerna, quien fue coordinador de guionistas de El comisario. Estos profesionales trabajan de manera solitaria y se dejan los ojos en unos sprints de jornadas inacabables. Viven en la cuerda floja, sin saber si mañana continuará o no la buena racha, por ello, en cuanto protestan, «te tachan de sindicalista» dice la Sabadú, «es un mundo muy pequeño y si das problemas te tachan y no te llaman más».

    Agustín Díaz Yañez presidió la mencionada Asamblea y es, asímismo, presidente de ALMA. Durante esta reunión de escritores celebrada el 13 de diciembre, un día después del «espaldarazo», se destacó la incapacidad legal para negociar un convenio colectivo para quienes trabajan por cuenta ajena, los bajos salarios, las condiciones laborales irregulares y los contratos abusivos, entre otros problemas que asolan a la profesión.

    Ese día se acordó realizar una carta de protesta al ministro de Cultura, César Antonio Molina, que será entregada este jueves 18 de diciembre.

    Los representantes de ALMA gustan de poner como ejemplo del problema la «paradoja del guionista español». Éstos no reciben una cuota por la explotación en DVD de obras realizadas con sus guiones. Pero sí obtienen dinero de la compensación por copia privada de los DVDs vírgenes (a través de SGAE o DAMA), así que si una película se compra en un top manta ganan algo, si se compra en un centro comercial, ni se inmutan. «Los productores se niegan sistemáticamente a dar una parte de la venta», explica Faerna, quien desde ALMA intentó negociar durante muchos años con la FAPAE (Federación de Asociaciones de Productores Audiovisuales Españoles), sin conseguir más que un rechazo implacable.

    Hay motivos para la huelga

    Las reivindicaciones laborales se centran en tres frentes: que la Ley contemple las necesidades de los guionistas, que la FAPAE se siente a negociar con ellos y que se establezca un convenio para la profesión.

    ¿Y si no se sientan? Siguiendo el ejemplo de lo ocurrido en Estados Unidos, Nacho Faerna confirma que «hay motivos para apoyar una huelga», una acción que paralice, al menos, la televisión. «Hay que apoyarla cuando es eficaz, el problema en España es que la industria asentada es la de la televisión y en el cine es má complicado, no es como en Hollywood. Tener un seguimiento de una huelga masiva es complicado, la gente tiene miedo a las represalias, a estar en la lista negra».

    Entre las reivindicaciones que se plantean para ese convenio colectivo se encuentran las 45 horas laborables a la semana, no trabajar los sábados, salarios dignos, plus de disponibilidad, plus de desgaste de herramientas -el guionista trabaja en su casa con su propio ordenador- paga del cien por cien en despidos improcedentes, regulación de las vacaciones o actualización salarial con nuevas categorías.

    Muchas cadenas de televisión con convenio propio y categoría de guionista reconocida y bien remunerada contratan a los chicos y chicas que escriben bromas ingeniosas, monólogos inteligentes o presentaciones con gancho bajo la categoría de redactores, mucho peor pagados.

    El impago es otro gran lastre de la profesión, y está a la orden del día. Una de las exigencias del sector es la de impedir que una productora que no paga a un guionista no pueda recibir subvenciones. Algo que parece lógico y que, a pesar de ello, ocurre continuamente, «aunque sea por 600 euros», indica una profesional. Por ello, solicitan que se abra un listado de productoras morosas que les impida seguir recibiendo dinero público si no pagan los guiones.

    CC. Elena Cabrera. Publicado en ADN.es