Desde Santander (1)

Me siento en un tranquilo cibercaf? decorado con madera, ladrillo y pintura azul; muy acogedor. La amable recepcionista del Hotel Central me ha recomendado dos sitios que me ha costado encontrar (puso mal las cruces en el t?pico mapa de la ciudad que hace siempre El Corte Ingl?s para los turistas) y he escogido este por el nombre, «Ciberlope«, imaginando que para hacer Festival del Humor completo habr?a que haberle puesto una z al final. Pero bueno, es que estamos en la calle Lope de Vega. Se me hace raro escribir con gente alrededor. No estoy acostumbrada. No puedo pasar por alto que me siento un tanto friki por no haber dejado pasar ni 24 horas desde que baj? del tren y ya estar actualizando. Creo que con esta nueva entrada el weblog ya no se ve descolocado (?se ha fijado alguien en el error -no intencionado- de mi comentario en el post de ayer al escribir esa ?ltima palabra?). Imagino que algo hice mal al subir las fotograf?as. Al final vine en tren. En ?l me encontr? a Claudia y a una amiga suya, tambi?n mejicana, Luisa. Charlamos un buen rato en el vag?n restaurante, desayunando. Me sorprendi? saber que la fruct?fera escena de rock underground que hab?a en M?xico D.F. no se ha renovado, creando dinosaurios que malenvejecen. Despu?s, ellas se fueron a dormitar y yo me le? m?s de un tercio de mi libro, disfrutando de un raro silencio en un vag?n poco concurrido. Al llegar al hotel (acogedor, lindo, entra?able, azul)

habitaciondobledelcentral
las primeras personas que encontr? fueron Aldo, Caballero (en modo Pablo -barra- Vinuesa, ya que aqu? desempe?a un trabajo serio y hetero) y Julie Doiron, a los postres de su comida. Ella es una chica muy especial. No llevaba ni cinco minutos all? sentada cuando, a su lado, cuando ya hab?a puesto en mis manos un precioso cuadernito negro en el que hab?a pegado fotograf?as chiquitas (muy buenas, tomadas por ella) de sus tres hijos, as? como pinturas de su marido, Jon Claytor que me impresionaron mucho.
un cuadro de Jon Claytor que dice AYUDA
Imagino que ?l es autor de la portada del disco «Julie Doiron and the Wooden Stars» (Sappy 1999). Entre muchas cosas, Julie nos cont? que no s?lamente era vegetariana sino que desde hac?a tres meses era estrictamente crudivorista, excepto en las giras, claro. Yo le coment? que yo, como vegetariana en este pa?s poco acostumbrado, suelo tener muchos problemas con los men?s, desespr?ndome al tener que comer siempre con el m?todo «Exclusi?n» (quito todo lo que lleve carne o pescado y lo que quede es lo ?nico que puedo pedir, en lugar de lo que me apetecer?a comer). En Santander es particularmente dif?cil. Ya me pas? el a?o anterior. Por la tarde fui a ver la catedral, que no la conoc?a. Me gust? mucho el patio interior y la iglesia que hay en la planta baja de la catedral. Es la primera vez que veo una catedral con una hijita. Bajo el suelo de esta parroquia se han encontrado ruinas ?rabes y romanas. El suelo de la parte lateral de la nave es de cristal, para permitir (intentar) ver las excavaciones. Las ruinas del asentamiento romano que se han encontrado han sido termas. Los cat?licos siempre matando el placer. Despu?s me encontr? con Ferran Llaurad? en la plaza Pombo (en realidad, plaza Juan Antonio) y fuimos a tomar algo.
ferranposa_01_baja.jpg
Llegamos tarde al concierto de Refree porque, inexplicablemente, decidieron adelantarlo. El concierto fue, a mi entender, hermoso, sensible, emocionante. Es posible que con Ra?l haya perdido la objetividad. No s?lo le admiro sino que adem?s le aprecio. Es m?s, su segundo disco como Refree me parece algo tremendo. Me gust? mucho verlo desde un butac?n, en tercera fila. Nueve personas sobre el escenario y, ocupando el espacio de cinco, un piano de cola. Desgraciadamente, y seg?n me explic? Gonzalo, su t?cnico de sonido, estaba demasiado cerca para poder escucharlo todo y bien. De hecho, desde mi posici?n, el piano apenas lo o?a.
refreesantander_01_baja.jpg
Tras el concierto, dimos plant?n a Mastretta y nos fuimos a cenar al hotel. Los postres alcoh?licos nos los fuimos a tomar con Abel Hern?ndez (hoy tocan Emak Bakia), Matt Elliot (Third Eye Foundation) y acompa?ante, Pablo, Ferran y Aldo. Despu?s se nos uni? Ra?l y alg?n Refree m?s. Dentro del pub «La Calle» (un lugar que me recordaba al l?mite entre Canillejas y las Musas en el a?o 92) encontramos a un -reynold- enorme, una especie de Michael Moore c?ntabro exagerado y demente que quiso entablar conversaci?n futbol?stica con el Vinu? y, al no encontrar un buen interlocutor, atrap?, no s? bien como, a Matt Elliot y no s? qu? cosas en ingl?s comenz? a decirle. El Elliot nos miraba desde la esquina del pub con cara de -salvadme- (no como el hombre del cuadro de Jon Coytor, otra cosa m?s friki). El Third Eye man, que tanto miedo me daba por su altura y mirada, se mostr? como alguien sensible y educado, un buenazo. Yo y mis terrores. Una va por ah? juzgando a la gente por la m?sica que hacen y luego pasa lo que pasa. Tras un sue?o espl?ndido, he bajado a desayunar y he compartido mesa y tranquila charla con Julio Ru?z. Me ha gustado mucho, la verdad. Ha sido un buen comienzo de d?a. He quedado para comer, as? me marcho del Ciberlope pitando. ?????Carlos ven!!!!! (por gui?n favor, que dir?a Caballero). Besos a todos.