En el bar El Comunista te sirven un buen caf?. Ni el olor, el barullo o la suciedad del sitio te hacen pensar que el caf? vaya a ser bueno. Miras el goteo de la m?quina y casi jurar?as que est?n cayendo posos. Un feo adolescente te acerca la tacita. Se acerca la noche y ser? larga: el caf? es necesario. Bebo un sorbo: uhm, est? rico. Los parroquianos est?n alborozados. Acaban de levantarse los chicos j?venes, peinados hacia atr?s, vestidos con lana y zamarras de ciudad, de los que dejan propinas largas porque saben que todos saben quienes son y a qu? han venido a este pueblo. Uno de ellos es Iker Jim?nez y no le dejan levantarse porque le piden que firme otro libro. Mientras tanto, hombres de cuarenta a?os, con mujer y quiz?s un ni?o en casa, beben en vasos de tubo y r?en cada cual m?s alto. –???San Valent?n, despierta!!!! El que m?s grita, el que m?s bebe, el que m?s habla, le da golpes en el hombro a un tipo que se ha dormido sentado, ebrio, junto a la ventana del bar, a pesar del jaleo. Detr?s de la barra alguien aconseja que le dejen dormir. –Pero si ha venido para esto. Que se llama Valent?n. Y se lo va a perder. ???San Valent?n!!!
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foto aldo Para
esto hemos venido nosotros tambi?n. «Nosotros» me refiero a
Aldo y a m?. Y el sitio al que hemos llegado es B?lmez de la Moraleda, un pueblo peque?o de la provincia de Ja?n, bonito, situado alto y trazado con calles estrechas. Hac?a mucho tiempo que le hab?a prometido esta excursi?n parapsicol?gica y me siento mal porque he cumplido mi palabra cuando la due?a de la casa donde succede el fen?meno que ya todos imagin?is -las caras- ha fallecido hace diez d?as. Pero Aldo quiere que le lleve y lo hago. Ese mismo Iker que firmaba libros y comentaba con la gente del pueblo en el ?nico bar, El Comunista, ha venido ha desplegar t?cnicos, antenas, unidades m?viles y carteles azules de la Cadena Ser. Salimos del bar y bajamos hacia el lugar desde el que se va a realizar el programa. Hacemos una cola inservible durante cerca de una hora. Mientras esperamos, recuerdo lo que he visto: la fachada de la casa, no m?s. Lo de dentro lo podr? ver en proyecciones, un rato m?s tarde. Iker y su equipo no quieren s?lo realizar un homenaje, tambi?n exponen -aprovechan- la investigaci?n que relata
su nuevo libro. Se trata de una posible explicaci?n al fen?meno relacionada con una matanza durante la Guerra Civil. Yo, y mi terror paralizante. Ellos, y las explicaciones. Me gusta la hip?tesis que se plantea all? porque puedo comprenderla. No entiendo el fen?meno (ni yo ni nadie) pero no me importa porque tampoco soy capaz de asimilar la relatividad, el mocimiento de rotaci?n o los vectores. Pero s? entiendo la barbarie aunque no la haya vivido. S? s? a d?nde lleva a un pueblo el enfrentamiento pol?tico y religioso. No deja de aterrarme, pero no me detiene.
xxx Conducir a las cinco de la ma?ana hacia C?rdoba. Las carreteras espa?olas no est?n tan mal como supon?a. Pero Andaluc?a es oscura y sorprendente. La magia que yo comprendo est? en el norte, pero descubrimos que el misterio se siembra tambi?n en el sur.
xxx C?rdoba en s?bado por la ma?ana. Sol, naranjas caidas de los ?rboles de las aceras, relajo. Salmorejo y ca?a en La Corredera. Julio Anguita y Est?baliz Sanz tambi?n disfrutan de lo mismo que nosotros, los dos solos porque Fernando Vacas graba con una de Las Ketchup en el estudio, en la tercera planta de su casa. Y croquetas de espianacas y pi?ones en la calle Juramento. Rumbo a casa.
xxx El veloc?metro marca 140 km/h. La carretera est? desnuda y negra. Cuando miro la aguja en un r?pido vistazo levanto el pie y dejo que caiga hasta 120, y ah? intento mantenerme. Me adelantan muchos coches, a?n as?. e inlcuso a esa velocidad he de correr un poco para adelantar camiones. Recorro veloz una recta y entonces le veo iluminado por mis faros. Es un gato largo, blanco y rayado con algo de marr?n. Y se para. Y me mira. No a m?, m?s bien a la altura de la matr?cula. Es s?lo dos segundos pero me da tiempo a pensar as?:
mierdanoteparesgato-sigue-novienenadiepordetr?s-?porqu?memiras?-jodernopuedofrenar-almenoslevantoelpie-sifrenoseguroquehagovolcarelcoche-joderno. Y no fren?. Lo hice por seguridad. S?lo recuerdo que grit? algo pero no s? el qu?. Y que agarr? fuerte el volante. Entonces escuch? y sent? el «?POM!» y un golpe en los bajos. Est?bamos en la provincia de Toledo. Y me puse muy mal.
xxx Llegamos al fin a Madrid, nos atascamos en el centro, todos los parkings est?n llenos. Ni me acuerdo que la tonter?a esa de San Valent?n obra el milagro de sacar los matrimonios de las casas. Llegamos un poco tarde al concierto de Grupo Salvaje. Pero llegamos. Elvis, ?manos.