Con ese título realicé ayer El Último Baile. Ni se grabó ni se reemitió porque se había fundido la fuente de alimentación del ordenador que graba la programación. Ayer fue un día de explosión informática. Por la mañana tenía cita con el médico de cabecera. Al entrar en el centro de salud encontré un enorme cartelón que decía «Por culpa de un virus no podemos dar citas previas ni tramitar tarjetas sanitarias». No quiero ni pensar lo que pensarían los viejitos, tan preocupados por las vacunas de la gripe, al leer este anuncio. Mientras le exponía al doctor Rodríguez Cortecero mi problemática, dió entrada a una señora mayor que se había olvidado de algo: -Tengo un esguince mal curado y me duele el tobillo. -¿Pero qué le pasó? -Que se dobló así y… -¿Pero cuántos días lleva así? -Desde hace tres años pero es que siempre me olvido… -¡Pero oiga! Aún así, el médico -ese médico que siempre me revela, como si fuera la primera vez, que la Reina es vegetariana- accedió a darle un volante para el traumatólogo. -Y ahora voy arriba y pido la cita con el trauma… -No mujer no, que no pueeeeedeeee…. que tenemos un cirus informáááááticoooo…. que no nos deja usar los ordenadoooooooreeeesssss -¡¿Un virus?! Pero yo pido la cita y… -¿Pero no le estoy diciendo que no puede? Que hay un virus informático que se llama gusanitoooo y hoy no va a poder hacer usted nada en ningún sitio, que los bancos tampoco funcionan. Así que no vaya hoy a sacar los cuartos del banco que le van a decir que hoy no, igual que se lo estoy diciendo yoooooooo. -¿Pero yo puedo ir al traumatólogo? El programa estuvo bien. Añado playlist y contenidos donde siempre y anuncio que el lunes próximo bailaré con la pareja de pintores Rubenimichi, activos socios del Covecabe, btw. Otra noticia en relación con Radio Carcoma y el personaje por todos conocidos vuestro, ese Checht. Héctor comienza un programa en la emisora los miércoles a las once de la noche. Mañana habrá un precalentamiento musical y seguramente la semana que viene arranque «Oriente es Oriente». La premisa es un poco Asia I love you! Así que vosotros, adictos a Non-Stop, fans del k-pop, tragadores cumpulsivos de makis, jewcys oyentes del programa de Nachum en la WFMU, habituales de los restaurantes coreanos y de los japoneses a domicilio, ya tenéis programa de radio. «Pronto», nos aseguraba Lukas ayer, estará funcionando el servidor de streaming y todos los non-easterns residentes podréis escuchar El Último Baile y Oriente es Oriente.
Nostalgia de otros tiempos
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