La suspicacia

Ayer fue un d?a extra?o. Por la ma?ana comprob? indignad?sima que a la Seguridad Social no le importa tardar UN MES en darme cita con un dermat?logo. «No soy yo, es el ordenador» se excusa la chica detr?s del mostrador. «No es el ordenador, es el sistema, sobruta» le grita mi piel escocida. Por la noche comprob?, otra vez, indignad?sima, otra vez, que el tiempo es un arma de doble filo que agarra o desgarra seg?n quien la maneje. Este fue el incidente: Al terminar nuestra sesi?n en el Plan X me encontr? con C?sar Estabiel, de qui?n ya he hablado aqu? y muchos de vosotros conocer?is por su contribuci?n a la prensa musical espa?ola. Es precisamente el post al que he linkado su nombre el tema de las pocas palabras que cruzamos. En el mes de septiembre se me ocurri? abordar el topic de las razones por las que hacemos cr?tica musical. Yo no fui la ?nica a quien llam? la atenci?n aquel art?culo publicado en RDL. V?ctor Lenore, por ejemplo, tambi?n mencion? a C?sar en una entrevista que le hicieron en Cuadernosdelpop (no s? qu? ha pasado con el contenido de esta web as? que no les puedo enlazar directamente, por suerte la he encontrado pegada en un blog). C?sar estaba molesto porque hab?a hablado de ?l aqu?. Imagino que cuando se entere de que he dicho esto estar? doblemente molesto por desvelar lo que ?l entiende por informaci?n privada. Hace diez meses hice un retrato de una persona que, hace nueve a?os, demostraba «una mezcla de temor y arrojo» al comenzar a firmar sus primeros art?culos en una revista que era y es como una Meca. Desvel? que buscaba «un estilo personal que a la vez no se distanciara del estilo de la revista y que convenciera a su director». Es decir, lo que le pasa a cualquier persona medianamente humilde que empiece a publicar por primera vez. En aquel post citaba sin nombrarlo el tan traido y llevado (por aquella ?poca) estilo Malsonando, mi fanzine favorito, realizado por los hoy conocidos como Jes?s Llorente, V?ctor Lenore y Jos? Luis Villalobos (de Introm?sica): «algunos quisieron aplicar el estilo po?tico, egoc?ntrico y abigarrado de la escritura en su fanzine a este nuevo periodo de cr?tica musical seria». C?sar no ven?a del staff de Malsonando sino del de otro fanzine contempor?neo y similar, aunque de un tono diferente, Las L?grimas de Macondo cuyo resto del equipo lo formaban Jorge Palomar (aqu? firmante como Joven Padawan, quien form? Sukiyaki con Aldo y conmigo) y Coque Yturriaga (hoy en Migala y Emak Bakia). Y por ello, como dije, » prefer?a defender un estilo llano aunque declaradamente entusiasta, denostando las florituras de otros compa?eros de promoci?n». Hasta aqu?, sigo sin encontrar nada confidencial. Quiz?s es lo siguiente lo que le ha molestado: «?l quer?a ser aceptado en RDL». Y en ese momento, ?qui?n no? Yo tambi?n lo quise en su momento pero supongo que no me lo trabaj? bien, no estaba preparada o no encajaba bien all?; no lo s?. Cualquier periodista quiere ser aceptado en su medio de referencia, ?no pens?is as?? No obstante, soy fan de actitudes como la de Pablo Vinuesa, a quien admiro por su coraje, y Vidal Romero, a quien respeto enormemente por su actitud. C?sar «estaba seguro de que durar?a poco, no s?lo por su esp?ritu contestatario (antes lo ten?a, ahora ya no lo s?) sino porque estaba seguro de que la cr?tica musical era una cosa de juventud, algo temporal». As? que ?ser?a esto lo que no es confesable? ?no podemos admitir que tenemos ciertas seguridades sobre c?mo va a ser nuestra vida y luego el tiempo llega, realiza un corte salvaje por el filo contrario y tu destino es diferente? Hay balas de plata que aguardan en la rec?mara durante a?os. Duermen hasta que nos olvidamos de ellas. Un d?a, hay un seguro que se libera seguramente debido al peso de lo cotidiano. A partir de ah?, en cualquier momento, existe un gatillo que puede presionarse, y ya no s?lo por voluntad propia.

lasuspicacia.jpg
Todas estas ideas parece que cobran m?s sentido en estos d?as en los que alguien muy cercano le da muchas vueltas al tema de los weblogs y, en consecuencia, yo vuelvo al debate una y otra vez. El mes que viene se van a cumplir dos a?os del nacimiento de The Last Dance y es evidente que ya no hablo como antes. Cuanta m?s gente me lee, menos me describo. M?s miedo tengo. Quiz?s menos libre soy. Please keep me in mind Gasping. But somehow still alive This is the fierce last stand of all I am Gasping, dying, but somehow still alive This is the final stand of all I am Please keep me in mind. (Well I wonder, The Smiths) «Codeine han recorrido senderos que otros no se atreven a cruzar; los senderos de la tristeza, del desespero, del coraz?n roto, del amor que se ha ido, ya para siempre, del aislamiento y la autodestrucci?n. Sus canciones pueden ser devastadoras, como lo es ese silencio + feedback que casi siempre utilizan y que te deja la sensaci?n de haber sido sobrepasado por, s?, una tormenta de tormento». (Marcus Moon en Malsonando #1)