Noche Vigalondo

Bien, hemos llegado hasta aquí. Esta noche, a las dos y media, comenzara la gala y nos moriremos de nervios, intentando ver el cabezón de Nacho Vigalondo por la alfombra roja, entre los asientos, recuadrado junto a los nominados y, finalmente… Hacemos como que no nos importa si gane o pierda, «el premio es llegar hasta ahí» decimos, «ser nominado ya es un premio» recalcamos. Hacemos como que sabemos que no va a ganar y le restmaos importancia. Pero ES MENTIRA, queremos que gane, quiero que gane y, a estas alturas del domingo, yo ya estoy lo suficientemente histérica como para admitir que he perdido los nervios y que, si no gana, me voy a llevar una desilusión del carajo. Nada de «lo importante es participar», lo importante es salir ahí y chapurrear inglés sin acento, llevarse la mano a la frente y a la barbilla, reirse de nervios, lucir la chaqueta pata de gallo. Hemos quedado antes en el Oskar de Santo Domingo, que es un lugar muy apropiado para quedar hoy. Más tarde, viviremos la noche en un karaoke muy especial. Yo ya estaba preocupada porque no conocía a nadie con Canal + pero por suerte se ha montado una fiesta de seguimiento. Y allí estaremos. Esta tarde, Estudiantes acaba de dar una paliza al Real Madrid. Buen presagio. ¡Es la victoria de los pequeños!