I decree today that life is simply taking and not giving

Aunque duela, los discos favoritos conviene no escucharlos demasiado ya que se rallan como si fueran de vinilo. Ayer escuché Hatful Of Hollow y lo sentí como si fuese la segunda vez. Grité, salté, canté y lloré como si acabara de descubrir esta maravilla. Mi casa se convirtió en mi cuarto y más allá de la puerta el territorio era tan hostil como lo fuera el salón de la casa de mis padres. Frente al espejo, nada había cambado. Porque, en verdad, nada ha cambiado. Los emores son ls mismos, las luchas que desppiertan mis guerras son contra las misma cosas. Tan sólo debería aplciarte un poquito más la canción Sing Your Life, que no es de ese disco pero siempre es un buen epílogo. He tenido algún momento para pensar, en estos días, sobre lo que he escrito últimamente. He criticado tan ferozmente -en la intimidad de las múltiples voces de mi cerebro- ciertos exhibicionismos emocionales que rozan la pornografía visto en Internet que en más de una ocasión me he preguntado si yo he caído en la misma trampa. Al quitar los comentarios tengo la sensación de que esto no lo lee nadie. Cuando salgo a la calle y pasan cosas me choca brutalmente la realidad. Todo lo que escribo aquí no es necesariamente personal, ni necesariamente cierto. Pero es necesario. Lo que escribí el otro día le podía haber pasado a cualquiera. Son cosas que pasan todos los días. Sencillamente, alguien tenía que contarlo. Ask me why and I-ll spit in your eye.

WC del Budha del Mar