TQ4

Esta es la primera vez que vengo a la T4 y me entusiasma, escribir en esta máquina de teclado torpe e insensible, levantar la vista para relajar los ojos de la pantalla y ver la cubierta ondulante y los aviones desplazándose por la pista con suavidad, me hace sentir como un personaje cool de un relato de Ray Bradbury. Un relato corto, como la conexión pagada con tarjeta de crédito y como este viaje de 24 horas a Málaga. Tsk,… ya me duele la muñeca derecha de teclear aquí. Veo un reloj digital que me tranquiliza:marca y 38; mi hora de embarque es a y 55. Aún puedo pasar con vosotros otro rato. Mirad que he hecho actos arrebatados (y también arrebatadores) últimamente, como ir y volver a Torrevieja para ver a Depeche pero ir y volver a Málaga para ver a Enrique Iglesias… es calidad. Mañana escribiré una crónica, no sé qué podré decir y qué no en ella pero, como siempre, el mayor grado de información lo daré en el salto de linea.