Me gusta mucho PHotoEspaña y siempre celebro cuando, con el arranque del buen tiempo, llegan las exposiciones de fotografía por todo Madrid. Este año estoy intentando ir a todas las presentaciones para prensa que puedo, ya que es la mejor manera de aprender rápidamente. Otros años he tenido que escribir sobre las exposiciones sin las orientaciones de los comisarios y es mucho más difícil.
El tema de este año es el tiempo. No me gusta el tema. Me parece general, inocuo, neutro. No digo que el tiempo no sea algo importante en la fotografía. Pero sí digo que no es algo importante hoy, o no más hoy que ayer. Que es necesario un mayor compromiso con el momento actual, más intención, más posición, más implicación.
He visto una serie de fotos que me han gustado. Forman parte de la exposición Profecías, que se puede ver en el Museo de la Ciudad. Son de Xavier Ribas y muestran la valla que separa Ceuta de Marruecos. Europa de África. La verdad es que jamás había pensado en esa valla, que es una frontera artificial, y no natural como, por poner un ejemplo, los Pirineos. La valla tiene un pasillo. Parece abandonada, franqueable, inútil. Pero si intentas meterte en la foto como si fueras una persona y no un pájaro te das cuenta de que no hay manera de saltar eso… algo que parece tan insignificante y en cambio es intraspasable.

Coincidiendo con PHotoEspaña, me he propuesto aprender de verdad a que la mala técnica no me estropee una buena fotografía. Las veo con el ojo, pero no sé manejar la máquina y, al final, no llegan a la pantalla. Esta tarde, durante la lluvia, la fotógrafa Nathalie Paco -generosa, encantadora, sin pedir nada a cambio- me ha dado una clase particular durante varias horas, cámara en mano, sobre los rudimentos más básicos. Lo siguiente va a ser practicar, practicar y practicar. ¡Y nada de seguir usando el automático! ¡Ni siquiera el auto focus!
Esta foto la he hecho hoy por la mañana, en la exposición de Helen Lewitt:
