[?LTIMA NOCHE EN CORU?A] Oh Breccia.

Fue lo primero que hice, tras saludar a Juanjo y Astiberris: correr al Kiosko Alfonso y ver detenidamente las exposiciones que me faltaban. Pero Breccia… uf… Manuel (Bartual), no s? si a t? te gusta, pero si mueves la cabeza afirmativamente, prep?rate para el disgusto: qu? impresionante exposici?n de originales. Pocas veces una exposici?n me produce reflejos org?nicos (aguijonazos en el est?mago, temblores, exclamaciones incontroladas, dilataci?n de las pupilas y quemaz?n por desgaste en los bastones del ojo por no parpadear, por no apartar la vista). Hablar?a m?s, pero no soy experta y me delatar?a, pero es que no recuerdo haberme sentido nunca tan impactada por una relaci?n tan estrecha y perfecta entre la t?cnica (los recortes, o las luces y sombras, o las aguadas) y la expresi?n. A veces aterrador, y desasosegante, y ?rido, y el misterio y el miedo de rinc?n de habitaci?n oscura (ya sab?is, nuestros fantasmas). Aqu? van algunos enlaces, para evitaros el googleazo: Biograf?a en Dreamers. Breve nota con im?genes. Entrevista en Bang!. Ma?ana regreso a Madrid. Me da miedo pensar en mi mesa de la oficina. En las cajas. En los pagos. En afrontar los desperfectos. En todo lo que queda por hacer. Por otro lado, me emociona volver y, aunque no tenga vacaciones, s? me espera la ilusi?n por proyectos antiguos y nuevos. Por el tiempo que ahora S? puedo dedicarme. Por todo lo que tengo por escribir. Ah! En el cap?tulo de «he visto un famoso», hoy le toca el turno a Lorenzo G?mez, del cual todos sabemos que odia su trabajo, la publicidad. Pues all? estaba dentro del stand AstiberriSinsEntidoTosIdiotayDiminuto, con su ya famoso hijo, y su igualmente publicitada esposa. y es que, digo yo, este rollo canadiense de contar tu vida en los tebeos, ?no es como medio raro cuando te encuentras con el divulgador, cara a cara? Cap?tulo de compras: el n?mero 3 de la (excelente) revista portuguesa Sat?lite Internacional. Y ya. (Si no est? incluido el capuccino en el Caf? de Macondo). Si es que a?o ni siquiera he adquirido nada del stand, y eso que me mor?a de ganas por el ?lbum «greatest hits» de Alberto Breccia que ha publicado Sins entido. Pero ya caer?. Os lo recomiendo a todos, ya de paso. Aunque s?, confieso, envidiosa, que no me he resistideo a una ?ltima compra en diferido. Le he pedido a Adri?n que le compre a Alberto V?zquez una serigraf?a, y que me la traiga a Madrid. Ya, qu? morro tengo. Pero es que, al ver la que ten?a Juanjo, me ha dado un ataque de envidia y ya nos metimos en la noche (non esperes moito… que dir?a mi abuelo). Su ?lbumcito «Alter Ego» me gust? mucho. Bueno, me voy a dormir, que son las tres y ma?ana me espera viaje de regreso con escala en Le?n. *** Ejem! Son las 3:40 y no me decido a bajar la tapa. Disfrutando del silencio de la tarifa plana (que yo no he pagado) curioseo un rato por los blogs m?s recurrentes. Vuelvo aqu? porque quer?a contar algo curioso, Nacho ha estado comentando estos d?as el asunto de la posible denuncia a los usuarios de p2p, ?l ha escrito un art?culo es GSMBox y tambi?n menciona los argumentos de Kript?polis (lo de IBLNews reproduc?a, en realidad, a esta ?ltima). Lo que me llama la atenci?n es una tonter?a: mientras ?l ahonda en el tema y nos ayuda a darnos cuenta de c?mo son las cosas, pensando m?s sobre ellas, tray?ndolas a nuestro terreno de juego, yo en seguida las paso por alto y las llevo a terrenos personales. En seguida le planto por medio la met?fora y el asunto del compatir archivos me deriva ?l solito en el tema de las autodeterminaciones personales. Pues eso. Igual a veces pierdo el norte.