Write or I-ll die. (Desde Barcelona).

Entre el concierto de Piano Magic (+ Françoiz Breut + Little Rabbitts) en Madrid (sala El Sol) y el concierto de Piano Magic (+Françoiz Breut + Dominique A +Little Rabbitts) en Barcelona (sala Apolo) puse algunas horas de sueño y varias horas de tormenta de nieve (varios cientos de kilómetros, ¿dos?, ¿tres?) de por medio. Glen Johnson vestía en Madrid gorra de camuflaje y camisa Festival del Humor: una mezcla de beisbolera y uniforme de taller mecánico, con su nombre bordado en la parte delante y, por detrás, “Pest Management”. En Barcelona vestía, en cambio, una elegante gorra, camisa blanca, jersey de pico y corbata. -¿Y esta corbata? ¿Cómo tan elegante aquí y no en Madrid ayer? -Es una corbata de pistolas, ¡es algo muy británico! Pensé que estaría bien ponermela aquí. Ver dos conciertos consecutivos de uno de tus grupos favoritos (en el caso de que fuera necesario, ¿cómo elegir un único grupo favorito? Y ¿para qué? No obstante, siempre hay situaciones en las que has de justificar ciertas cosas. Por ejemplo: te diriges a una ciudad, una noche en la que tu novio es el dj invitado de un bar y, en lugar de ir a verle pinchar, prefieres ver por segunda noche consecutiva el concierto de tu grupo favorito. Y si alguien me pregunta ¿Depeche Mode? Me veo obligada a explicar que DM es “mi grupo favorito en activo de trayectoria larga”, mientras que Piano Magic es “mi grupo contemporáneo favorito” y Joy Division “mi grupo favorito de los que ya no existen”) no te convierte necesariamente en una groupie pero sí en un especimen semejante. Lo pienso durante la prueba de sonido de PM en Madrid y mientras espero que Glen tenga un momento para decirle adiós hasta la próxima mientras recoge su pedalera en el escenario del Apolo. La manera en la que la música te acerca y te une a las personas que la componen es algo que se escapa a convenciones de cualquier otra arte. Les entrevistas, les conoces, quizás sales con ellos, les editas canciones, conversas y creas un vínculo en el que su música siempre funciona como eslabón. Hablas sobre los discos, comparas conciertos, criticas a los miembros de la banda, haces bromas sobre las nuevas fotografías. No eres un amigo pero tampoco eres un conocido; eres alguien que entiende su música y esto te situa en un lugar raro ante ellos pero es que ellos también tienen un lugar raro ante ti: ¿en que extraños personajes de reparto en tu vida se convierten las canciones (y las personas que las escriben) que escuchas mil veces y son cacho de tu biografía. ¿Acaso podía hacer otra cosa que tragarme las lágrimas y todo lo demas cuando anuncia Glen –en Madrid- que la siguiente canción no la hemos tocado jamás y que igual nos sale regulín –quizás pensó que regulán les quedó porque no la repitieron aquí- pero que allá va? Y cuando canta “handle with care if only you dare I’m sensitive, touch sensitive” y exige “write or I’ll die” sé que no es Caroline Potter pero el corazón me vuelca y me siento tan desnuda como si alguien me hubiera robado un diario antiguo y lo leyera en público para mi escarnio. Ella no grita en esa canción pero yo sí lo hago; nadie se entera, pero yo sí lo hago. Faltan las fotos, que están en la cámara de Rosario.

Recordemos el tema Eusebi. Y ahora la noticia: «Un tal Eusebi» ha sido seleccionado para participar en la sección competitiva de cortometrajes del Primer Festival Internacional de Documentales de Madrid, Documenta Madrid 04, que se celebra entre el 7 y el 16 de mayo. Ser· la primera ocasiÛn en que se proyecta el documental en Madrid y habrá dos pases en los Cines Princesa: el viernes 7 y el domingo 9 de mayo, a las 20:00 horas.