El jueves escrib? un post -afortunadamente no muy largo- sobre el Xacobeo pero el Explorer pet? antes de que apretara el bot?n SAVE. Intentaba ser gracioso pero mientras lo desarrollaba me d? cuenta de que ca?a en el Festival del Humor m?s humillante, as? que supongo que algo nos he ahorrado. Han sucedido algunas cosas en estos d?as. Unas m?s relevantes que otras. Algunas de mayor consecuencia. Unas son inc?modas. Otras son lindas. Antes de ayer un instalador de una contrata de Telef?nica me trajo un Domo negro (al fin, por dos veces tuve que devolverlo porque era blanco) con altavoz manos libres y capacidad para enviar y recibir SMS. Me emocion?. Aunque le dije que no era necesario, el chico me pidi? entrar en casa para instalarlo. No s? qu? misterio tiene enchufar un cable en una roseta pero, ante su insistencia, le dej? entrar. Adem?s, me hab?a ca?do mucho m?s simp?tico que los dos t?cnicos-repartidores que se hab?an dejado caer por aqu? en las semanas pasadas. Ante mi extra?eza me explic? que hab?a tantos fraudes con los Domo (para conseguirlos gratis) que Telef?nica hab?a dise?ado un sistema para asociar los aparatos a los clientes de las l?neas. Puso el tel?fono en manos libres y marc? un n?mero, el de un servicio inform?tico dirigido por una voz rob?tica que le ped?a introducir diferentes secuencias de n?meros. «Llamo a un ordenador», me dice. La voz le pide introducir su n?mero personal y ?l lo marca en el teclado. La voz le contesta «bienvenido ?ngel Apellido Apellido vamos a proceder a la instalaci?n…» y as? es como una supuesta belleza rob?tica le va pidiendo c?digos de referencia que ?ngel va introduciendo con rapidez. Nuestro score es la amel?dica secuencia de las multifrecuencias asignadas a cada cifra. En ese momento no lo pens?, pero ahora me he acordado del sonido t?mbrico, agudo, met?lico de los discos de los viejos tel?fonos Heraldo. marcando un 1, el retroceso estaba formado por un s?lo timbre. Marcando un 9, ten?as que esperar a que el disco volviera a su lugar y escuchar, mientras, los 9 repiqueteos. Volviendo a los tiempos modernos, mientras ve?a, asombrada, a ?ngel realizando su trabajo con tanta habilidad le dije «estoy impresionada», «?verdad que s??» contest?. Y asent? con la cabeza mientras su dedo ?ndice segu?a marcando d?gitos. «Mi padre trabajaba en Telef?nica -le explico- y si viera esto se hubiese quedado…». «Te voy a decir una cosa -me dice prepar?ndome para la cosa- de todos los a?os que llevo trabajando para Telef?nica, nunca nos han hecho trabajar tanto, a este nivel, como ahora. ?Tu padre era instalador o celador?». «No, era mec?nico». «?Mec?nico de central?». Asiento. «?De qu? central?». «De Yuste». «??YUSTE!!». Me grita con los ojos muy abiertos. Y me comienza a hablar de mec?nicos que estaban en aquel edificio gris de la calle Miguel Yuste y fueron trasladados a Ventas, que es la central a la que pertenece mi linea. Pero no reconozco ning?n nombre porque, claro, le digo, mi padre muri? hace diez a?os. Y entonces le noto realmente desilusionado, como si ?l se diera cuenta, tan bien como yo, de que existi? un hombre que trabaj? toda su vida para Telef?nica y que nunca habl? con un ordenador pulsando teclas circulares en un Domo negro. Un hombre que pod?a resolver cualquier aver?a en una central Pentaconta o Rotari que no tendr?a nada que hacer en un mundo donde las centrales son digitales y no suenan ensordecedoramente mec?nicas. Hace una semana, el pasado s?bado, Checht me hizo un regalo y me llev? a un curso de shiatsu impartido por la Escuela Japonesa de Shiatsu de Madrid.

Explicaciones:
El Shiatsu fue reconocido por primera vez bajo la ley japonesa en 1955, y en el libro de texto «Teor?a y Pr?ctica del Shiatsu» publicado por el departamento m?dico del Ministerio de Bienestar (actual Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar) en Diciembre de 1957, donde el Shiatsu se define como sigue: «La t?cnica del Shiatsu se refiere al uso de los dedos y la palma de las manos para aplicar presi?n en secciones determinadas en la superficie del cuerpo, con el prop?sito de corregir desequilibrios del cuerpo, y para mantener y promover la salud. Tambi?n es un m?todo de contribuci?n para la sanaci?n de enfermedades espec?ficas.». Hay tres conceptos importantes que forman la premisa principal del Shiatsu, que son:
1. Utilizar las manos al descubierto. (Sin herramientas, codos, rodillas, pies, etc.) 2. Presionar la superficie del cuerpo (no frotar, golpear ni tirar). 3. Tener la intenci?n de mantener y mejorar la salud o recuperaci?n de una enfermedad. As? que yo, que tengo una potent?sima intenci?n en el punto 3 (quiero que me deje de doler la espalda y la cabeza, ya, de verdad), me apunto encantada a lo de utilizar las manos (1) y presionar (2). Pero no es tan sencillo, claro. Hay que encontrar los m?sculos y los puntos marcados, hacer la presi?n adecuada con todo el cuerpo y no con los dedos, respirar, adoptar las posturas correctas. A Checht y a m? nos estuvo instruyendo el director de la escuela de M?laga (?lujo!) y pasamos por las manos de alumnos, profesores, las nuestras y las propias. Porque, adem?s de recibir, dar y aprender, cuando lleg? el cap?tulo de autoshiatsu (especialmente indicado para los dolores de cabeza y cervicales) yo me emocion?.

A la mitad de la semana, el mi?rcoles, fui con
Fluzo y sus amigos al estreno de una pel?cula que da que hablar en foros, blogs, listas de correo, salones y dormitorios:
Spider-Man 2. Y claro, los argumentos para enfrentarse a esta pel?cula siempre refieren a pasado, al ni?o que fueron y son, a la experiencia de ver al superh?roe «vivo», los sue?os realidad, etc.

Pero es que a m? (a pesar de que me gustan los superh?roes, claro, ?por qu? no?, en cierta medida, vamos) JAM?S me compraron un c?mic de este g?nero. Los que leyera de peque?a (en casa de alg?n vecino, alguna vez) fue espor?dico y extraordinario. M?s crecidita, la pasi?n de Aldo me hizo coger alg?n tomito de sus estanter?as, por probar. Y es que a m? me compraban Don Mikis, Pulgarcitos, Mortadelos, Superl?pez y, en general, cualquier cosa de Bruguera que hubiera en el quiosco y que no hubiese le?do ya. Siempre agradecer? a Makro que no permitieran la entrada a los menores de 16 a?os: mi familia me compraba, met?dicamente, un tebeo en el quiosco y me abandonaba en la cafeter?a delante de una Coca-Cola, sola, mientras un ej?rcito de ni?os ruidosos y atemorizantes jugaba fuera con los carros y las carreras. As? que, entiendo de qu? va, de qu? hablan, porqu? apasionan pero yo no lo he vivido (y creoque ya es demasiado tarde), y en ese limbo me deja. Es inc?modo ?eh? Es raro estar rodeada de fans (y no unos fans cualesquiera) del hombre ara?a y sentirme totalmente desenmascarada ante la pregunta «?t? has le?do Spider-Man?» De nuevo sientes que hay algo que te has perdido. Y hago un repaso mental de la lista de cosas que me han hecho perder el tiempo. Ocurre igual cuando alguien te pregunta: ?has visto esa pel?cula en la que sale Jodie Foster…? y a t? te da la impresi?n de que esa pregunta ya te la han hecho antes, o quiz? es que fue antes cuando te diste de bruces con la misma sensaci?n de no, no lo he visto / no, no s? de qu? me hablas / no, es que ni siquiera s? qui?n es Jodie Foster. La sensaci?n de que tu vida es demasiado lenta para el ritmo de la cultura. Que han pasado 29 a?os y por tus ojos han pasado tan s?lo un par de libros, dos tebeos y tres pel?culas. Creo que es ah? cuando me siento una impostora y s?lo tengo ganas de correr a mi casa, pasar los dos pestillos y encerrarme con todo lo que aqu? me espera. Para terminar el d?a hoy, hace un rato, he visto
este documental en La 2:
«Filming Desire: A Journey Through Women-s Film» de
Marie Mandy y lo cierto es que me ha espoleado bastante.
Agn?s Varda (la iniciadora de la nouvelle vague) comienza recordando ese principio feminista que dice que el nuevo rol de la mujer es observar, ya que los hombres han basado el papel de las mujeres en ser observadas; a trav?s, por supuesto, de los ojos del hombre. Y una cifra escalofriante: en el mundo hay 20.000 directores de cine frente a 600 directoras.