O si no, no me explico de donde viene esta pasi?n que me re-agarrado con el motociclismo. Este domingo las carreras del Gran Premio de Gran Breta?a me permitieron desconectar de Fiber y deslizar la mente, con cierta voluptuosidad, por la espalda arqueada de Dani Pedrosa, Valentino Rossi, Sete Gibernau, Colin Edwards… No me gustan los deportes. No los odio, pero me aburren. S? detesto el sistema econ?mico y popular que se monta alrededor del futbol. Lo cual aviva mi furia contra la pelota. Pero en cambio las m?quinas… es otra cosa.

S?, los motociclistas son sexys. Me gusta saber que se juegan la vida, que han de correr sentados sobre un motor potente, cerrar a los perseguidores en las curvas, esconder el casco bajo la c?pula para ser m?s aerodin?mico. Y todo esto, me pone.

Me doy cuenta que hace tiempo que no escribo sobre sexo. ?Se autocensuran los bloggers en este aspecto? Desde que soy consciente de
qui?n me lee hay cosas sobre las que ya no escribo, y me lo han hecho notar. En realidad, me gusta tanto hablar sobre sexo, sobre su industria y sobre la pornograf?a que dejo de hacerlo para no convertirlo en algo gratuito o reiterativo. Tengo que poner remedio a esto. No obstante, a una semana de marchar para Benic?ssim, no es que haya muchas cosas sobre las que pueda hablar aqu? y que se alejen de planillos, entrevistas, roomings, runners, tickets de comida, presupuestos, euros, m?s euros, menos euros (sobre todos menos euros), maquetas, caracteres, conciertos y line checks.
Kevin Schwantz

Por aclamaci?n popular. (
?Galer?a!)