Adiós al Maes

O Adiós a las Armas. A nadie pareció extrañarle que ayer Ignacio, ya colega nuestro y encargado del Maes de Flandes del que hemos disfrutado muchos mediosdías durante el último año, invitara a los que bajaron (yo no, que estuve comiendo con los de WorldTourTV) a una botella de rosado. Así que hoy, cuando han bajado (y de nuevo yo no porque había decidido quedarme en la oficina) se encuentran con la chapa cerrada. Al verles, Ignacio les dice que pasen y les cuenta la historia. El bar ha sido vendido a «unos gallegos», estará cerrado un mes, al menos conservará los empleados… Sigue lloviendo. Mi madre y mi padrino regresan hoy de Coruña. ¿Traerán empanada, pan, pimientos, queso o brona?… Ah! y que salgo (y los Morán, y Jesús Llorente, y Julio Ruiz…) esta noche por la tele, en La Mandrágora, como ya sabéis.