¿Qué se hace los días previos a Benicàssim?

Se come demasiado Toblerone, se ponen lavadoras, se desordena aún más la casa, te echas una siesta para recuperar el sueño que te falta y te sientes culpable, se miran las carreras de motos pensando si publicar en el Fiber o no un artículo sobre Proyecto Demo, haces una lista en un post-it de las cosas que no te puedes dejar («Neveritas, telas blancas, sandalias, chaqueta» dice la que acabo de iniciar), revisas el libro de estilo de 2004 y se lo mandas a los colaboradores, sabiendo que unos no se lo leerán, otros lo harán pero se olvidarán bajo la excusa de «se me pasó imprimirlo», y los últimos, el domingo por la noche me dirán «¡ah! ¿Pero eso era oara este año?». El caso es que seguro que veo algún FIB-Heineken, fib Heineken e incluso F.I.B. a secas.