Reivindicando Monte Alto

Durante estos días he buscado los rastros que se defienden de la especulación vertical en Monte Alto, el barrio de La Coruña que siento como mío. Desarrollo rápido la querencia a los barrios, es verdad, pero es que en cuanto la biografía emocional se liga un poco a casas, calles, esquinas y lugares secretos no puedo evitar sentir que tengo una tierra que defender. Poco a poco observo cómo se están derribando muchas de las casas que dibujan el paisaje natural de Monte Alto para construir estrechos edificios de siete u ocho alturas, con cristaleras al estilo coruñés que no digo que sea feo, que es lindo, pero no es propio de esa zona de monte y costa de obreros y sí lo es de una marina más de paseo y pudiente. Me duele en los huesos cada vez que se echa abajo una casa en la que algún día imaginé cómo sería vivir en ella, cualquier casa bonita, recia y sólida en la que yo hubiera podido ser feliz.

Este es el Monte Alto que no quiero que desaparezca. A casiña