Autor: elenac

  • Stephen Wiltshire

    El síndrome de savant explica que azarosos defectos congénitos en el cerebro creen artistas asombrosos, sobrecapacitados, es el caso de Stephen Wiltshire. Agradecimientos al blog Rincones.

  • Dando los Goya en directo

    Media hora antes TVE, desde aquí. Y yo desde aquí.

  • Conversaciones imaginarias con Jim Jarmusch

    Conversaciones imaginarias con Jim Jarmusch

    Fumar tiene una recompensa en el mundo: conocer a Jim Jarmusch. Como yo no fumo, no le conozco. No es una metáfora para explicar que no entiendo Coffee & cigarettes, porque sí la entiendo, al menos en la parte del café la entiendo.

    Jim Jarmusch trabaja en el mismo edificio que yo y todo el mundo se encuentra con él cuando bajan a fumar a la calle, menos yo, porque no fumo y no bajo. Como no puedo hablar con Jim Jarmusch, todas las mañanas me imagino que hablo con él.

    Martes, 29 de enero

    Jim Jarmusch: Necesito un chico para participar en mi próxima película.
    Elena Cabrera: Pero yo soy una chica.
    Jim Jarmusch: Ya.

    Miércoles, 30 de enero

    EC: ¿Puedo salir en tu próxima película?
    JJ: No.

    Jueves, 31 de enero

    EC: ¿Puedes hacerme una entrevista?
    JJ: ¿?

    Viernes, 1 de febrero

    EC: He visto todas tus películas.
    JJ: ¿Has visto Year of the horse?
    EC: No.

    Lunes, 4 de febrero

    EC: Soy superfan tuyo.
    JJ: Yo también.

    Martes, 5 de febrero

    JJ: ¿Queres hacerme una entrevista?
    EC: No.

    Miércoles, 6 de febrero

    JJ: Llámame Jim Jarmusch.
    EC: Llámame, Jim Jarmusch.

    Jueves, 7 de febrero

    EC: Jim Jarmusch, ¿qué haces aquí?
    JJ: Estoy buscando localizaciones para mi próxima película.
    EC: No, me refería a qué haces aquí, fumando.
    JJ: Ah, ya.

    Viernes, 8 de febrero

    EC: ¿De qué va tu próxima película?
    JJ: No puedo hablar de ello.
    EC: ¿Pero, de qué va?

    Lunes 11 de febrero

    EC: ¿Me puedes dar el email de tu gente de prensa? Me gustaría pedirles poder hablar contigo.
    JJ: No, lo siento.

    Martes, 12 de febrero

    EC: ¿Me puedes hacer una entrevista?
    JJ: ¿Otra vez?

    Miércoles, 13 de febrero

    JJ: ¿Tienes fuego?
    EC: No fumo.
    JJ: ¿Y?
    EC: ¿Y?

    Jueves, 14 de febrero

    JJ: ¿Quieres salir en mi próxima película?
    EC: No fumo.

    Viernes, 15 de febrero

    JJ: He visto todas tus películas.
    EC: ¿?

    Lunes, 18 de febrero
    EC: ¿Te dan miedo los homeless?
    JJ: No, son supermadrileños.

  • Conversaciones imaginarias con Jim Jarmusch

    Fumar tiene una recompensa en el mundo: conocer a Jim Jarmusch. Como yo no fumo, no le conozco. No es una metáfora para explicar que no entiendo Coffee » cigarettes, porque sí la entiendo, al menos en la parte del café la entiendo. Jim Jarmusch trabaja en el mismo edificio que yo y todo el mundo se encuentra con él cuando bajan a fumar a la calle, menos yo, porque no fumo y no bajo. Como no puedo hablar con Jim Jarmusch, todas las mañanas me imagino que hablo con él. Martes, 29 de enero Jim Jarmusch: Necesito un chico para participar en mi próxima película. Elena Cabrera: Pero yo soy una chica. Jim Jarmusch: Ya. Miércoles, 30 de enero EC: ¿Puedo salir en tu próxima película? JJ: No. Jueves, 31 de enero EC: ¿Puedes hacerme una entrevista? JJ: ¿? Viernes, 1 de febrero EC: He visto todas tus películas. JJ: ¿Has visto Year of the horse? EC: No. Lunes, 4 de febrero EC: Soy superfan tuyo. JJ: Yo también. Martes, 5 de febrero JJ: ¿Queres hacerme una entrevista? EC: No. Miércoles, 6 de febrero JJ: Llámame Jim Jarmusch. EC: Llámame, Jim Jarmusch. Jueves, 7 de febrero EC: Jim Jarmusch, ¿qué haces aquí? JJ: Estoy buscando localizaciones para mi próxima película. EC: No, me refería a qué haces aquí, fumando. JJ: Ah, ya. Viernes, 8 de febrero EC: ¿De qué va tu próxima película? JJ: No puedo hablar de ello. EC: ¿Pero, de qué va? Lunes 11 de febrero EC: ¿Me puedes dar el email de tu gente de prensa? Me gustaría pedirles poder hablar contigo. JJ: No, lo siento. Martes, 12 de febrero EC: ¿Me puedes hacer una entrevista? JJ: ¿Otra vez? Miércoles, 13 de febrero JJ: ¿Tienes fuego? EC: No fumo. JJ: ¿Y? EC: ¿Y? Jueves, 14 de febrero JJ: ¿Quieres salir en mi próxima película? EC: No fumo. Viernes, 15 de febrero JJ: He visto todas tus películas. EC: ¿? Lunes, 18 de febrero EC: ¿Te dan miedo los homeless? JJ: No, son supermadrileños.

  • Last.fm está rediseñando la economía musical

    El miércoles Last.fm anunció en su blog bajo el título «Free the Music» que los usuarios podremos escuchar, on demand, canciones completas y álbumes completos. Hasta ahora el sistema on demand sólo te permitía escuchar 30 segundos. Las canciones completas estaban disponibles sólo en los casos en los que las discográficas hemos querido que así fuera o en las escuchas de sugerencias (por tags o artistas similares) siendo este último caso streaming pero no bajo demanda.

    Desde que CBS comprara la compañía londinense ésta ha ido creciendo poco a poco. Lo último ha sido la apuesta por el vídeo y la adhesión del reproductor embebido de YouTube. Lo cual ha hecho el sistema mucho más completo. Gracias a este poder han podido firmar un acuerdo con EMI, Sony BMG, Universal y Warner y por otro lado y mediante su sistema Music Manager, miles de sellos pequeños venimos subiendo desde hace tiempo nuestro catálogo.

    En mi caso, he querido que las canciones de Autoreverse se puedan descargar gratuitamente en mp3. No me interesa tanto vender discos (aunque sí quisiera dar salida al stock, y por eso he vuelto a abrir la tienda de CDs) como que la música se escuche y los grupos se hagan más conocidos. Estoy de acuerdo con Juan Varela cuando dice que se trata de música gratis pero no música libre, como dicen en el anuncio. Liberar la música corresponde a sus dueños -artistas, discográficas y editoriales- así que Last.fm no debe, porque no puede, ir de Robin Hood.

    Pero vamos a ver lo que pueden hacer: Durante esta primera etapa beta, cada canción puede ser escuchada tan sólo 3 veces gratuitamente (podrá ser gratis porque tendrá publicidad). A partir del cuarto intento saltará un aviso con una explicación sobre el servicio de suscripción que van a lanzar próximamente. Esta opción, de pago, nos dará escuchas ilimitadas. Están trabajando también en que las canciones se puedan escuchar en nuestras aplicaciones y no necesariamente en el software de last.fm. Aunque por ahora las escuchas sólo se podrán hacer no en su software sino en el player flash que tienen embebido en la página. Este servicio sólo está disponible en Estados Unidos, Reino Unido y Alemania aunque aclaran que están trabajando duro para llevarlo a otros países.

    Necesitaremos saber cuánto va a ser la tarifa por esa suscripción (si es como la cuenta pro de Last.fm, que yo ya suelo comprar, es perfectamente asequible y yo lo pagaría) y qué tipo de publicidad es la que vamos a recibir (¿banners?, ¿intersticials?, ¿audio promos?, ¿links para comprar el disco?). Esta implementación de cara a los usuarios tiene una cruz también para los sellos. Aunque Last.fm tiene acuerdos con diferentes entidades de gestión de derechos, a ellos les interesa ir a los autores y así poder saltarse las pirañas en todos los casos en los que les sea posible. Por ello los artistas sin sello que suban a Last.fm las canciones también recibirán royalties de las escuchas de sus canciones. No serán royalties fijos sino por escuchas: a mayor popularidad, más dinero. El dinero recibido sale, por supuesto, del revenue compartido de la publicidad.

    Ayer recibí un correo de Last.fm con el aviso del cambio en el Music Manager informando a los usuarios de Music Manager de los cambios. Antes de seguir utilizando su servicio debería decidir qué quiero hacer y aceptar unos nuevos terms » conditions. Me advierten que si no lo hago ahora, lo puedo hacer más tarde. Pero leo las instrucciones y veo que lo primero es que para recibir royalties las canciones no pueden haberse declarado a ninguna entidad de gestión de derechos.

    Por desgracia en España, si quieres FABRICAR un CD de audio es obligatorio declararlo antes a la SGAE. La SGAE jamás ha hecho nada por mi sello, más bien todo lo contrario. Hemos pagado derechos fonomecánicos (el derecho que te permite hacer un fonograma, un disco) de cada CD, un dinero que luego recibía el autor de las canciones exceptuando el pellizco que la SGAE se queda como intermediario. Los discos apenas se han venido, nuestros autores nunca han recibido ninguna liquidación por haber actuado en directo o haber sonado en la radio. Ahora, aunque quiera adhesionar estas canciones a este programa de Last,fm y conseguir que reciban algo de dinero por la publicidad que sus oyentes directos van a tener que soportar, no puedo hacerlo. Last.fm tendrá que pactar con SGAE y SGAE me transmitirá a mí los dineros. 🙁 Primero que lleguen a un acuerdo, y luego veremos a ver cuánto decide quedarse SGAE como intermediaria. Last.fm me pregunta si la entidad de derechos con la que he firmado protege radio o también on demand. Y eso sí es algo que no sé. No sé qué hacer y es difícil decidir. ¿Quiero que SGAE reciba algún dinero por el esfuerzo que yo hago para que las canciones de Autoreverse estén y se escuchen en Last.fm? Pues no, no quiero, no quiero nada de la SGAE. Pero, por otro lado, no quiero perder ni una oportunidad de que esos discos se sigan escuchando y encima en un sistema del que tan fan soy como Last.fm Cuando suene una canción por la radio el artista debería recibir el 10% del net revenue share y si la canción se ha radiado on demand, entonces sería el 30%. Los royalties pueden empezar a retirarse a partir de los 7 euros acumulados y no antes del 1 de julio de 2008.

    La web informará cada 3 meses de las canciones que se hayan radiado y que estén sujetas a royalties. Por «share» se entiende el número de veces que mis canciones han sido radiadas respecto al total de canciones que radia Last.fm. Por «net revenue» se entiende todo el revenue (beneficio) incluido sponsors de usuarios que recibe Last.fm en todas las páginas del site cuando un usuario hace streaming de música através del player en flash o del widget, del software, de Last.fm para escuchar en nuestros equipos, después de deducir las comisiones de las agencias o de los ad servers. Si la canción ha sido radiada a un usuario que está pagando suscripción, en ese caso recibiremos también el net revenue correspondiente a la suscripción. No se recibirán royalties por los extractos de 30 segundos.

    Estas de aquí arriba son las opciones. Como siempre, las cantidades serán pequeñas, casi simbólicas y a menudo el papeleo conlleva más esfuerzo que las miguitas de pan que se recolectan. Si los usuarios tienen que soportar publicidad cuando van a escuchar las canciones de Autoreverse, no quiero que haya un dinero recaudado que se va a un fondo común, quisiera que los autores lo reciban. Lo que me hace sentir mal es que ese fue uno de los motivos por los que transigimos con la SGAE y jamás recibimos nuestra parte de revenue directo ni de fondo común, porque las migas eran muy pequeñas. Y de grandes platos de migas pequeñas se alimentan nuestros miguelbosés y alejandrosanzes.

  • Arqueología periodística: Sr Chinarro en el CD y programa de mano de Benicàssim -99

    Verano 1999
    Textos para Benicàssim -99

    Libreto del CD

    Corona de espinas, verdades como puños, niño helado, palos que te pegan, tragafantas, bolsapapas, cuentos de amor y otros inventos. Desde la espinosa portada de un primer disco- «Sr Chinarro»- que asaltó nuestras vidas en 1994, cualquier posterior esfuerzo lírico del pop español ha tenido que cargar con Sr Chinarro como referencia. Antonio Luque es un compositor incontinente y agreste, individual y caradura. Sus versos retratan las costumbres según pasan por su vida sevillana, sin formar parte de ella, con tristeza, con horror, pasión y miedo. Cuatro discos más («Compito» INSERT INTO `wp_posts` VALUES (96) «El por qué de mis peinados» INSERT INTO `wp_posts` VALUES (97) y «Noséqué-nosécuántos» INSERT INTO `wp_posts` VALUES (98)) recogen más de cuarenta canciones construidas a fuerza de evocaciones. Esculpidas con la voz monocorde y limitada de un Luque que ha sabido encontrar el tono exacto para agujerear el corazón con saña. Envueltas de ensoñación por unos rasgueos ya característicos y unos teclados, ora amargos, ora melancólicos.

    Programa de mano

    Desde la espinosa portada que asaltó nuestras vidas en 1994, ya nada ha sido lo mismo en el pop español pues, cualquier posterior esfuerzo lírico por captar lo amargo de esta vida que más o menos llevamos, ha sido comparado con Sr Chinarro. Antonio Luque es un compositor incontinente y agreste, individual y caradura. Sus versos no buscan verdades universales sino el retrato de las costumbres según pasan por su vida sevillana, sin formar parte de ella, con tristeza, con horror, pasión y miedo. Estos cinco últimos años han sido empapelados con las más de cuarenta canciones contenidas en «Sr Chinarro» INSERT INTO `wp_posts` VALUES (94), «Compito» INSERT INTO `wp_posts` VALUES (96) «El por qué de mis peinados» INSERT INTO `wp_posts` VALUES (97) y «Noséqué-nosécuántos» INSERT INTO `wp_posts` VALUES (98) y aún son pocas. Comprender a fondo sus letras haría enloquecer a cualquiera; están construidas a fuerza de evocaciones y lo importante es, por tanto, recrearlas y dejarse ensoñar por la voz de Luque. Una voz que, aún monocorde y limitada, ha sabido encontrar el tono exacto que agujerea el corazón con saña. La melancolía de unos teclados que han viajado, desde la farfisa de aquel primer álbum producido por Kramer, hasta los toques de agrio sentido del humor presentes en «El por qué de mis peinados»; su mejor disco junto a «Sr Chinarro».
    Singles especiales jalonan este desperdicio de angustia apasionada, como aquel sublime debut, «Pequeño circo ep»; el mata-hambres «Su mapamundi, gracias»; un homenaje a Décima Víctima en «Ondina» o ese meeting con Los Planetas interpretando un totalmente achinarrado «¿Qué puedo hacer?».
    Corona de espinas, verdades como puños, niño helado, palos que te pegan, tragafantas, bolsapapas, cuentos de amor y otros inventos. Chinarro. Corre ve y dile.

  • &España es una puta con muchos chulos&

    Hoy me lo he pasado bien. He comido con Fernando Sánchez Dragó y una contenida y complaciente representación de la prensa cultura madrileña en El Currito, restaurante elegido por el escritor para presentar su nuevo libro «Y si habla mal de España… es español». Y este es el resultado. Calentito, recién salido del horno. [tags]Fernando Sánchez Dragó[/tags]

  • El niño raro

    Ayer estuvo Tim Burton en Madrid y algunos afortunados estuvieron en la rueda de prensa. Los que nos quedamos en la mesa, nos tenemos que conformar con hacer este tipo de cosas: Johnny ? Burton.

  • Pregunta con trampa

    Posteo mucho pero escribo poco. Ahora la casa está en calma tras la gran algarabía de escondites, princesas, dráculas que comen cuello, guisante bajo el colchón y petit suisse siempre sin rebañar. Duermen, pero a mí no me entró el sueño (impactada aún por la ensalada de ambrosía que Joyce le ofrece a Edward Manostijeras y la lección de That-s Fucking English de La Hora Chanante), que arrasó por este palacio y se los llevó a todos menos a mí, de mí pasó de largo. ¿Quién narra a los narradores? Cuando se acaba el cuento, ¿quién cuenta el cuento del cuento que se acaba? Enciendo mis velas y acabo en un backend, en este o en otro, escribiendo mi propia historia. En el intento por clasificar los CDs he llegado tan sólo hasta la M, sin llegar a concluir la letra porque siempre aparece un disco de Macromassa donde menos te lo esperas. Se vuelven a plantear dilemas graves, importantes. Al igual que siempre quise tener los discos de Fangoria en la A (al ladito de los de Alaska y Pegamoides, Alaska y Dinarama y de seguido los de Carlos Berlanga), debería de poner a Morrissey en la M, pero sólo por no sacar de la J el horroroso disco de los Healers, me ando negando a reagrupar a los Smiths, a riesgo de comerme los testículos de alguien, como ya dijo Morrissey.

  • Arqueología periodística: Arab Strap Cherubs

    En el año 1999 tenía una manera muy extraña de escribir críticas de discos. (Y de escribir cualquier otra cosa). No era la única (en la prensa musical) con extrañas maneras. Pero la mía era demasiado… amanerada. Y demasiado. Demasiado demasiado. No tengo ni idea de porqué ni para qué escribí este texto. Ni de si se publicó o no. No me acuerdo. Es una crítica del disco de Arab Strap Cherubs, que se parece a cualquier otra cosa (expiación, demonios personales, venganzas, confesiones) menos a una crítica de disco.

    Se levanta y pulsa el botón de eject del aparato de música, el mecanismo expulsa un disco gastado y él lo sustituye por Arab Strap. -Dos mil caracteres para ayer-, dijo Xavi Sancho, -haz la crítica para mi nueva revista-. Pero todo lo que hay que decir y todo lo que habría que sentir, se mezcla y se confunde. Sus mejillas arden y algo en la base del cuello palpita, quiere vivir tres o cuatro cosas que necesita experimentar para llenar de coherencia esos dos mil caracteres. Haber pegado a una mujer, perdido el conocimiento en los lavabos de una discoteca… Descarga el artículo en PDF