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  • Rubén y Susana están en el Sáhara Occidental

    No sé mucho del Sáhara pero siempre he querido saber más. ZEMOS98 participa en la cuarta edición de ARTifariti?2010, los IV Encuentros Internacionales? de Arte en los Territorios Liberados del Sáhara Occidental. Esta es una buena oportunidad para saber más.

    Rubén Díaz de ZEMOS98 y Susana Serrano (Russian Dolls) participan en ARTifariti 2010 realizando talleres de comunicación en los campos de refugiados saharauis de Tinduf (Argelia). Nos lo están contando en el blog 27 de febrero. La memoria de las voces del desierto y en sus Twitters (Rubén, Susana).

    Ayer leíamos en el blog sobre dos talleres relacionados con la ropa: A pintarropa! y Entretelas. Se hicieron ya el año pasado y tuvieron tanto écito que les ha llevado a comercializar una línea de ropa, Sahara Libre Wear. «De esta manera» escribe Susana, «se consiguen dos objetivos muy importantes, dar una alternativa de trabajo a los jóvenes que viven en los campamentos y difundir la lucha saharaui por todo el mundo».

    El taller de radio que va a realizar Rubén se titula Siempre en la memoria. Vivos o muertos y se inspira en una propuesta titulada «Lxs desconocidxs, retratos de desaparecidxs saharauis» que comenzó en el año 2009. «En cada uno de los tres programas nos entrevistaremos con tres familias de desaparecidos. El objetivo es retratar a los desaparecidos a través del oído. Por eso hablamos de retratos orales. Con la recuperación de la memoria de los desaparecidos apoyamos la lucha saharaui y hacemos de altavoz de la terrible injusticia que sufre desde hace treinta y cinco años el Sáhara Occidental», escribe Rubén.

    Las emisiones de los tres programas se realizan en Radio Lejwad en el campamento de Auserd. Dos ya se han emitido (el lunes 11 y el miércoles 13), falta uno más el sábado 16 de octubre.


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    En nuestro Norte hiperconectado no pensamos en las dificultades para conectarse con el mundo desde el desierto y contar la vida propia. Leed lo que escribe Susana:

    «A veces sucede que es difícil mantener la conexión por cosas como que se produzcan bajadas de tensión o que el viento fuerte mueva la antena y se pierda el enlace con el satélite, lo cual requiere de que un técnico (bueno, el Ministro de Telecomunicaciones del Gobierno) tenga que hablar por chat con España para recuperar la señal. El hecho de que, además, en la última reunión evaluativa que tuvimos se considerara la posibilidad de mantener el acceso a Internet permanentemente para hacer sostenibles algunos proyectos, ha terminado por convencerme de que realmente la lucha se abre a nuevas posibilidades. Además, uno de los principales problemas de la vida en los campamentos es la inactividad de la mayoría de la población, la espera que no termina. Por tanto, facilitar este tipo de herramientas de información, comunicación, formación y producción se convierte en un factor altamente prioritario».

  • Touros sí, toureiros non

    Hoy es un día trágico: el Gobierno ha decido ceder a las presiones del lobby de toreros y pasar la competencia de las corridas de toros del Ministerio del Interior al Ministerio de Cultura.

    La recreación en la muerte de un animal no puede ser cultura. Jamás de los jamases. Es un grave error. La ministra de Cultura, Ángeles González Sinde, es aficionada a las corridas. Por lo tanto, debe estar muy contenta de tener ahora lo que ellos llaman «la fiesta» bajo su jurisprudencia, tal como le habían solicitado los toreros temerosos de una sociedad que empieza a darse cuenta que no por tradición el asesinato del toro ha de seguir respetándose. Ella se ocupará de defenderla ahora. Si quiere, puede hacerlo junto a Esperanza Aguirre, «Goya, Picasso, García Lorca, Hemingway y Orson Wells».

    Una de las pintadas de la calle más antiguas que recuerdo decía «touros sí, toureiros non». La grabé en mi memoria mucho antes de entenderla.

    No a las corridas de toros y otros festejos donde se utilice al animal como espectáculo. No a la preservación de las corridas de toros. No a la información sobre estos espectáculos denigrantes («la lidia») en los medios de comunicación y aún menos en la sección de cultura.

  • Los fotógrafos de conciertos

    Después de tantos años trabajando en festivales y en revistas, conozco bien el trabajo de los fotógrafos de conciertos y, mal que me pese esta afirmación porque tengo amigos que lo son, en general lo hacen mal.

    Es muy sencillo hacerlo mal y que parezca bien hecho, y probablemente casi imposible hacerlo bien. Y digo que es casi imposible porque sólo muy de vez en cuando se encuentran fotos de lo que yo entiendo por una buena fotografía de concierto.

    ¿Qué cosas hacen mal?

    1. Confunden la fotografía de un concierto con el retrato del artista. Por eso vemos tantos medios planos de señor o señora con un micro junto a la cara y un instrumento en las manos. Que ese va a ser el resultado nos lo tememos siempre que vemos una nube de objetivos pegados a la posición del cantante en el foso.

    2. Creen que la foto del concierto es su foto desde el foso. Pero el público que va a un concierto no lo ve desde el foso. La posición privilegiada del fotógrafo en el foso falsea la imagen. Crea la representación de un concierto que no existió para nadie ya que ¿par quién toca el grupo, para el público o para el fotógrafo?

    3. Crean una luz falsa. Usar el flash (además de estar prohibido en muchos casos) es una aberración pues elimina toda la información concerniente al espectáculo de luces. A menudo hay un técnico de luces e incluso un diseño pensado y dedicado para ese concierto en concreto. El flash no considera la iluminación como parte del show, pero sí que lo es. Por otro lado, forzar la exposición par que entre más luz de la que vemos en el público, causa un efecto parecido al flash, no tanto como aquello, pero va en la misma línea. A veces vemos fotos de concierto, sin flash, en los que parece que hubiera luz natural en la sala.

    4. Se olvidan de los detalles. Los fotógrafos suelen pensar (porque piensan en lo que quedará bien en la página de la revista, la foto que le gustará a su redactor jefe, que no estuvo en el concierto) que lo importe es la expresividad del rostro del cantante. Pero el público nos fijamos en otras cosas, buscamos siempre los detalles: como coge uno la guitarra, las pegatinas que lleva, dónde están los set list, cómo se comunican entre sí los miembros del grupo, cómo se comunican con el técnico, los gestos cuando algo va mal o va bien, la ropa que llevan, el calzado, el movimiento. El ojo del espectador no para de moverse pero nunca busca el plano general, sino ochocientos detalles por todo el escenario.

    5. Se olvidan de la sala. Un concierto se distingue de otro de una gira por su emplazamiento y por su público. Así que es importante que veamos dónde se produce el concierto, qué tiene de especial, cómo interactúa el grupo con la sala, o cómo puede estar influyendo su acústica en la música.

    6. Se olvidan del público.  Decía que cada concierto es diferente, también, por su público. El fotógrafo deja fuera al público, como si no le importara que estuvieran allí, y en cambio son casi igual de importantes que el grupo a la hora de narrar un concierto. Con frecuencia, el fotógrafo de foso se da la vuelta y saca una foto a la primera fila. Saben que pueden conseguir una foto peculiar, con los fans más fans, peculiares, vestidos para la ocasión. Pero es una foto de contraposición, no nos habla mucho del diálogo entre público y grupo.

    Foto: Hedi Slimane en Benicàssim 2007
    Foto: Hedi Slimane
    Esta foto de Xesús Valle en el Patio de La Casa Encendida la hizo ayer Miguel Fernández Flores en el Experimentaclub.
    Foto: Hedi Slimane
  • Bloguitis tengo

    Caigo de sueño pero tengo bloguitis. Tengo muchas crónicas que convertir en post, pero poco tiempo en estos días. Por ejemplo, y esto es importante, aún tengo que contar la fiesta de nuestro programa de radio ¿Quieres hacer el favor…? y enseñaros las mejores fotos, aquellas en las que no se me vea el maquillaje desgastado.

    Luego llegó la huelga general, y ya os dije que no la contaría desde aquí, sino desde Radio Carcoma, en un empeño por soplar las brasas de un fuego casi extinguido, el de un colectivo disuelto y dormido. Quizás habría más historias que contar, más allá de lo que dijimos y grabamos, pero me resulta aburrido volver sobre lo dicho, aunque lo dijera en otro lugar.

    Fiesta pre-Experimentaclub

    Un día después, ayer, comenzó Experimentaclub, mi trabajo más importante en el último tercio del año. A mí me gustaría que mis lectores de The Last Dance se mudaran temporalmente a mi otro blog, En un Experimentaclub, pues es ahí donde vivo estos días. Como se que os da pereza, bombardeo por el Twitter con millones de anzuelos. Pero sabed que las mejores historias de estos días las estoy contando ahí. Y no sola, sino con Miguel Fernández Flores, que es capaz de convertir mis ideas en imágenes hermosas, las historias en cápsula muy bien contadas. Mi trabajo es darle sentido a todo eso dentro de un proyecto: El concepto de probar sonido, que está dentro de otro proyecto más grande: el desafío de narrar un festival de manera multimedia, online, en directo, a tiempo real.

    No os voy a contar los conciertos, porque para eso ya vais vosotros a veros. O van los críticos musicales para escribir sus crónicas. Yo os voy a contar lo que no veis, lo que ocurre antes y después.

  • Fotos de la Huelga General 29-S

    En el día antes y el mismo día.

    Lo hemos contado, a nuestra manera aquí, en Radio Carcoma. Ahí están los audios de lo más rescatable del día.

    Actualización. Aquí están las fotos que más me han gustado de la jornada en toda Europa.

  • ¿Dónde está la calle Desencanto?

    «Como todos los soñadores, confundí el desencanto con la verdad». Sartre.

    Proyecto MAUVAISE FOI from Left Hand Rotation on Vimeo.

  • De nuevo, el fotógrafo Edu León detenido mientras hacía su trabajo

    El fotógrafo Eduardo León, miembro del colectivo editor de DIAGONAL, fue detenido ayer domingo mientras documentaba la redada realizada por la Policía Municipal en la Casa de Campo contra migrantes ecuatorianos. (Sigue leyendo en Diagonal).

    Los compañeros protestan, claro:

  • Esta noche, Octave Mirbeau en ¿Quieres hacer el favor…?

    «Gracias a Octave Mirbeau, la verdad se revela a nosotros, pero provocando una gran indignación : efectivamente, en las sociedades, aquella verdad no es buena para decir, puesto que es un factor de emancipación individual y de subversión social. Le hicieron pagar muy caro, a Mirbeau, después de su muerte, ocultando su mensaje, pretendiendo ver en él sólo a un energúmeno, un paroxista, uno que se retracta, un frenético o un obsceno, desnaturalizando su obra bajo etiquetas tan absurdas como mutilantes, particularmente el vergonzoso calificativo de «naturalista”. De la misma manera, durante veinticuatro siglos, no quisieron comprender que, detrás de las provocaciones más groseras de los cínicos, había una crítica radical, pedagógica, a las mentiras sobre las cuales reposa la cultura». (Pierre Michel, Octave Mirbeau el cínico).

    Sé que usar hora para hablar de Octave Mirbeau será como intentar meter un armario dentro de un calcetín. A pesar de ello, no queda otra, ya que ese es el tiempo que tenemos: una hora de radio. Lo que es poco para nosotros es en realidad mucho para un oyente: una hora de su tiempo. Demasiado para oír hablar a unos fans de un autor que, quizá, no conoce.

    No obstante, predicar aquí sobre Octave Mirbeau es hacerlo en un vergel, pues llevo todo el verano escribiendo sobre él y los lectores de este blog estarán familiarizados con este escritor francés que, aunque muriera en 1917, sigue vivo cien años después porque sus obras están ahí, aquí, significan algo hoy. No es una voz muerta.

    Es curiosa la portada de esta edición de El jardín de los suplicios que tenemos a la izquierda. Luis Buñuel realizó una infiel adaptación de Diario de una camarera (le cambió el final) y para esta edición tomaron una imagen de Catherine Deneuve en Belle de Jour, de Buñuel. No tiene que ver nada con el libro porque la tortura no la recibe la hermosa protagonista del libro, Clara, como nos podría llevar a pensar la imagen escogida. Pero sí hay un trasfondo común: el sadismo.

    Hablando de Clara, ayer encontré una sesión de fotos que homenajea a este personaje:

    Esta noche vendrán a la radio varios invitados para invocar a Mirbeau. En persona estarán dos editores: Enrique Redel de Impedimenta y Eduardo Moreno o Iria Rebolo de El Olivo Azul. Llamaremos por teléfono a otras dos personas: Lluís Mª Todó, traductor de El jardín de los suplicios y Memorias de George el amargado y Lola Bermúdez, miembro del equipo de traducción de 628-E8 y ensayista sobre Mirbeau.

  • Los libros que arden

    Hay que luchar contra la idea burguesa de la literatura y buscar cada día voces disonantes que estén fuera del sistema, o al menos que no adoren el capitalismo, para que así puedan criticarlo, tan sólo dos segundos antes de ser devorados.

    Por ello, tengamos cuidado de los libros charlatanes, “que nos venden crecepelos y prometen duros a cuatro pesetas, vendedores de fondos de inversión que prometen altas rentabilidades y halagan nuestra avaricia” (C. B.). Creemos que es importante rechazar, poner cotos y decir “no”. Hay libros que sobran, que no son necesarios. Ven y quémalos en nuestra fiesta.

    Hace un año Carolina León y yo iniciamos un programa de radio y podcast con un título que parafrasea a Raymond Carver: ¿Quieres hacer el favor de leer esto, por favor? Para celebrarlo, el viernes 24 de septiembre hacemos una fiesta en una librería que aún huele a pintura y yeso, un nuevo espacio dedicado a la literatura y el vino (pocas cosas hay mejores) que probablemente inauguremos nosotras: Tipos Infames. Una librería creada por el colectivo de escritores y críticos del mismo nombre.

    Os invitamos. Podéis quemar los libros que no hacen falta, los que con su poder dominante (su respaldo económico) tapan casi todas las otras voces posibles.

    Fiesta aniversario del programa de radio