Triste

«La señora Dambreuse dejó enseguida a su caballero y se puso a conversar con él [Frédéric] en tono familiar. Ella comprendía que él no jugase, no bailase. -En la juventud se es triste. Después, abarcando el baile, con una sola mirada: -Además, ¡no es raro todo esto!, para ciertas naturalezas al menos».

Flaubert: -La educación sentimental-.