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  • Arqueología periodística: Ruth Baza

    Junio de 1999 aB Ruth Baza, dentro del laberinto del minotauro

    «La vida intermitente» es el último aporte de la colección Reservoir Books pero, para su autora, es un cúmulo de actitudes, referentes, fetichismos y evocaciones calzados a lo largo de su propia vida intermitente, como sandalias sin tacón para el verano. Descarga el artículo en PDF

  • Arqueología periodística: El almanaque After hours de Mondadori

    Julio de 1999 aB «Las cosas que nunca nos han contado»

    La casualidad no existe. Conocer a personas que te ofrecen palabras -y son, las personas, como chinas en el camino con las que, precisamente, tropiezas- no es casual. Compartimos referentes culturales -coincidencias generacionales- que nos ilusionan a cada paso y oscilamos felices entre las series de televisión y las novelas de Paul Auster…

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  • Arqueología periodística: 5 años del sello Acuarela

    Comienzo a rescatar de CD-Rs archivados artículos antiguos. Febrero de 1999 aB 5 años del sello Acuarela

    Por el 5º aniversario de Acuarela, otro artículo sobre el sello, pero no es este otro artículo cualquiera. Se ha cuestionado una excesiva personificación en la figura de Jesús Llorente Sanjuán. Y es cierto. Pero no nos importa. J. LL. S., tras leer el siguiente texto, declaró «como me gustaría morirme ahora mismo y que este fuera mi epitafio». Ay, no imagino un mundo sin poetas… Descarga el artículo en PDF

  • Locking Shocking, el fin de un sueño

    Leo El País esta mañana y me detengo en una página con una caricatura de El Solitario. Hace tiempo que perdió su halo de exotismo romántico y ahora forma parte del imaginario cañí que incluye personajes como Rodríguez Menéndez o El Dioni, ladrón de corazones. Le han hecho una serie en Antena 3 y, mientras miro el anuncio, pienso que en realidad es su abogado el que merece la película. La publicidad a cinco columnas me distrae del artículo que completa la plana y ni leo el titular. Paso página. Tom Cruise y Valkyrie. Pero algo me hace volver hacia atrás, pese a que me interesa el tema; quizás mis ojos leyeron con independencia de mi cerebro. «La marca Locking Shocking desaparece», es un artículo de Eugenia. Tal cual está redactado el titular lo primero que quiero pensar es que cambian de nombre pero el subtítulo arroja por el retrete, segundos después, un sueño de cadenas y moda: «Los problemas financieros ponen fin a una década de creación en pareja». Imagen 1.png Me he puesto de mal humor. Conocí a Ana y a Óscar al entrevistarles para aB antes de que se atrevieran con la ropa, cuando se dedicaban a la joyería. Tras aquella primera entrevista -unos años después hicimos otra- me regalaron un anillo, que me puse mucho aunque menos de lo que me hubiera gustado pues adelgacé después y desde entonces se me caía. Era un detalle precioso que solían tener con los periodistas, no sé si con todos, yo me sentí abrumada, ¡me daba vergüenza aceptarlo! Me conquistaron desde el primer minuto. Ambos tenían el mismo brillo en los ojos, era exactamente el mismo, y por eso no sabía si eran hermanos, pareja o amigos con una de esas conexiones raras, inusuales. Con Óscar compartía muchos referentes, cosas freaks y de la música. Con Ana menos, es más, recuerdo que me habló de Basquiat y yo entonces no sabía ni quién era, pero ella lo explicaba todo sin darle importancia pero a la vez dándole toda la del mundo. Y eso a mí me fascinaba, y a la vez me fascinaba por lo que ella sentía fascinación. Cada triunfo de la marca, seguido en la distancia, lo he vivido con orgullo. Porque se lo merecían tanto. Cuando anunciaron que se pasaban a los trapitos. O les entrevistaban en todas partes. Recuerdo el premio L-Ôreal en Cibeles, lo tengo grabado en un VHS. En fin, ese tipo de orgullo generacional. La ropa de Locking Shocking no me sienta bien, pero me encanta. Hay que ser alta, delgada y guapa, canalla y nocturna, llevar tacones y saber escupir a la cara. Me he probado mucha ropa de ellos en camerinos, secretamente, con la esperanza de encontrar alguna vez algo que hubieran hecho para mí. Se separan, problemas financieros que su relación no ha podido sobrellevar. Ana se va a presentar sola en Cibeles con el nombre Ana de Locking, Óscar no sabe qué va a hacer. Pero en su web ellos habían escrito la frase de John Lennon: Imagen 8.png A pesar de no haberme podido comprar nunca una blusa Locking Shocking sí he podido comprar algo que era gratis: la actitud Locking Shocking. Eso no desaparece jamás aunque desaparezca la marca. ¡Ni pasa de moda! [myspace 18546080] Un vídeo de Carlos Díez Díez en el backstage de un desfile de LS en Cibeles.

  • Un ejército con nuevos modelitos

    Pasaron los días de bóveda plomiza y llegaron los vientos, que azotan con cierto capricho las persianas de nuestra casa. Después de pasar cinco años con rafia verde -solo en las afortunadas- volver a tener una cinta que sube y desciende la persiana blanca con suavidad me parece un lujo. Más aún que el climalit, que el pvc y todos los demás materiales que nos clasifican en categoría burguesa, sólo por el hecho de poder comprarlos. Las nubes pasan rapisímo, gorditas y sucias. En la tele MTV 2 y la estantería aún por la E. A la pluma Parker no le entra la tinta, el disco duro sigue petado y no hay donde meter los libros. Otro maravilloso día en palacio.

  • El duende del rock

    Me manda Carolina un link a este blog, donde leo que hace dos días murió Gabriel Mannelli, bajista de Babasónicos. Precisamente esta mañana pensaba en el grupo al ordenar la B de mis discos, pues me he impuesto al fin la tarea de limpiar y clasificar esa estantería. Me encanta este grupo, sobre todo su disco Infame. Me parecen cool, creídos, chulitos. Son el rock-n-roll. A Adrián Dargalos, a quien entrevisté, no le gustan los mismos grupos que a mí, era de esperar. No les gusta Miranda!, pero se lo perdoné. Lo siento.

  • Los hijos del Luke

    Los hijos del Luke se reunieron ayer en el bar que un chileno montó en el pasillo de acceso a un cuarto de baño. El bar se cerró sin resolver ninguno de sus misterios: ¿Son los huevos de la barra crudos o cocidos?, ¿son las radiografías de un hombre o de una mujer?, ¿qué cara tiene ese esqueleto?, ¿cuántas veces alguien le ha tocado el paquete a Andy Warhol y, de ellas, cuántas han sido inocentes?, ¿por qué el CD de la izquierda no reproduce el primer corte de cualquier disco?, ¿por qué hasta ayer no me di cuenta de que el rótulo del bar esta hecho sobre una caja de frutas? No sólo no habrá respuestas sino que ya nadie se hará estas preguntas. El bar cierra porque su dueño de vuelve a Chile. Motivos personales, de mucho peso, incuestionables. No es que haya ido mucho últimamente por allí pero me gustaba del Luke que estuviera ahí, esperándome. Como el Radar o el Gris. Aunque no vaya, necesito que existan. Luke soy tu padre triunfó, en un primer momento, por el nombre (no vamos a ocultar la evidencia). Incluso el EP3 lo destaco, cuando aún era un secreto a voces, en una guía de lo más cool de Madrid. Virgen santísima, alguien se estaba volviendo loco, no sé si lo cool o el EP3, no sé. Pero merecía la pena ser destacado, y recalcar que si en Madrid ha existido un bar shoegaze, ese era el bar de Mariano. Monográficos 4AD, Manchester, Insides, Sianspheric o marañas de guitarras, todo estaba permitido y aconsejado. Aunque, a decir verdad, el sonido era tan malo que cualquier canción sonaba a maraña de guitarras. Hasta La Buena Vida podían sonar psicodélicos con el sonido rebotando en los azulejos blancos. Ayer hubo miniconcierto, al fondo, a la entrada a los baños sin rótulo en las puertas (es posible que haya meado mil veces en el baño de hombres) y con Mariano a la batería. Nervioso, quería concentrarse para no perder el ritmo pero los clientes tenían que cruzar por en medio del grupo para ir al servicio y eso le distraía. Ayer las copas eran self service pero pronto empezó a escasear la bebida y los vasos, lo que obligó a empleados y clientes a hacer visitas frecuentes al chino de la vuelta de la esquina. Pero todos tan contentos. Había morcilla sobre la barra, y nubes en un vaso de mini. Yo debí comerme seis o siete. Mariano recibió nuestros regalos, muerto de vergüenza. En fin, larga vida al rock-n-roll. Goo!

  • Cacarean

    «También presiento críticos que dirán lo que yo no sé decir -conforme, ellos no saben escribir lo que yo sé-…» Escrito por Gloria Fuertes y leído en la promoción de su libro de 1950 Isla ignorada editado por Torremoza.

  • Más actos de apoyo a los fuentetajistas

    Domingo 13 de enero, a partir de las 18.00 h., habrá una fiesta en el MARX MADERA (C/ Madera, nº 9 – Metro Noviciado, Gran Vía).

    Dos razones: 1. Apoyo a la huelga que mantienen desde el 21 de diciembre algunos de los libreros de Fuentetaja. 2. Contribuir al fondo de resistencia de los huelguistas, quienes percibirán parte de lo que recaude el local por las consumiciones.

  • Synthesize me

    Los días libres transcurren más rápido que los laborables. Anochece antes y apenas caben cosas que hacer. Es más, el fenómeno es extraño, ya que a primera hora de la mañana sí da la impresión de que se puede hacer de todo pero de golpe, zas, se acabó el día. Estos días son, además, de cielo plomizo y blanco, por eso empiezo a pensar que me han colocado una cúpula, una como la de Ergo Proxy pero al revés, con soles y margaritas más allá de donde alcanza la vista. Y, bajo este techo abovedado, se me pasan los días con un deseo irrefrenable de no hacer nada, sazonado, a mi pesar, por un complejo de culpa arrasador. Así que ni hago cosas ni disfruto de no hacerlas. Mientras pienso en naderías alternativas (en el corte de pelo de José Ramón Pindado, en la ventana del piso de arriba del bar sindical que veo desde mi propia ventana, en mi grupo favorito de esta semana, en la cara de Kylie Minogue, en la mala pinta de Clan of Xymox en la foto del flyer, en los resultados espectaculares de NEUSC2 y en la lámpara de Leroy Merlin) me digo que todas estas tonterías tienen algún sentido curativo, enmendador, son mi tirita de Goofy, remedio pasivo contra mi pupa latente.