La concentración frente a la librería Fuentetaja para apoyar las razones de los libreros en huelga se ha trasladado de este sábado al siguiente, como ya apuntaba ochoak en los comentarios. «Por razones que se mueven entre lo legal y lo ridículo», decían en su email. Por tanto, nueva convocatoria el 19 de enero a las 13:00. TODOS LOS ASISTENTES A LA CONCENTRACIÓN ESTÁN INVITADOS A COGER UN LIBRO CUALQUIERA Y LEERLO EN VOZ ALTA DE ESPALDAS A LA LIBRERÍA. Ilustro el post con una manera de suicidarse a lo conejito psicótico, que venía en el email de Fuentetaja, y que supongo que será cosa de Carlos.
Blog
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Cambio de sábado para plantarse en Fuentetaja
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Vinieron los camellos y se lo comieron todo
Pero pagaron sus consumiciones, eso sí.
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Concentración de apoyo a los libreros de Fuentetaja
Ya os conté el otro día lo que está pasando en la librería Fuentataja. Si os importó, podéis demostrarlo en la concentración que han programado en la puerta de la tienda (San Bernardo, 35, Madrid) el sábado 12 de enero, de 13:00 a 14:30. Más información.
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2007, el año de las recomendaciones de Last.fm
Odio las listas del año. Sobre todo hacerlas. Cuando llega diciembre, cada año desde que trabajo, siempre hay un medio que me hace pringar. Y como lo odio. Esta vez ha sido este especial, pero por suerte han sido Carmen, Javi y Santiago los que se han llevado el curro. Yo sólo lo he traído de vuelta. Mi lista musical de 2007 está llena de canciones que no tienen porqué haber nacido en 2007. Sencillamente A MÍ ME HAN PASADO EN 2007. 1. Escucha intensiva de Ordo Rosarius Equilibrio Los descubrí escuchando música similiar a Current 93 en Last.fm, recuerdo el preciso momento en el que sonó Dreaming of my scarlet woman, casi me caigo de la silla. Después de aquello, lo he escuchado todo, lo he leído todo y he sido su apostol allá donde ellos no llegaban por métodos naturales. 2. The Horrors a muerte Porque adoro el disco, porque estuve en el concierto de Moby Dick y vi saltar la bola disco, porque me hacen sentir como ellos, que es de lo que se trata. Porque tuve que elegir en Benicàssim entre ellos y los Klaxons y me quedé con ellos, que ya es decir. 3. El gran año de la New Rave, pero sobre todo Klaxons Descubrí Klaxons viendo el vídeo de Magick en MTV2. Esta cadena es genial para apuntarse grupos medio año antes de que lleguen a España. Vi el vídeo y el flechazo fue fulminante. 4. Armageddon Gigolo, de Spiritual Front El disco es de 2006 pero para mí como si fuera de 2007. (Post mutante en evolución, vuelve a consultarlo a ver si he tenido un rato para seguir escribiendo).
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El corazón mordido de una librería
Como si se tratase de una caprichosa alineación planetaria, al mismo tiempo mi lugar de trabajo y mi librería favorita cambiaron de ubicación. La rutina de salir del metro y llegar a la oficina había cambiado de recorrido. Antes me bajaba en Serrano y pasaba por delante de la sección de libros en planta baja de El Corte Inglés. Ahora me bajo en Noviciado y todos los días paso, dos veces, por la puerta de Fuentetaja. Algunos de esos mediosdías de Serrano en los que no quería saber de nada ni de nadie cruzaba la calle para buscar algún libro que me salvara. A veces compré cosas que no sirvieron para nada, pero el mero proceso de pasearme con lentitud por los pasillos de estanterías ya tenía algo de curativo. Fuentetaja era y es el sitio en el que más he disfrutado el placer estético del libro. Junto, ahora que lo pienso, la biblioteca del Ateneo. He de decir aquí, ya que no podría decirlo en ningún otro lado, que no era así por sus libreros. Me gustan los buenos libreros, los que tienen buena memoria e imaginación cuando necesito hacerles una pregunta pero a mí, lo que de verdad me gusta, es que me dejen sola y disfrutar del olor del papel y del tacto de la madera, jugar a abrir todo aquello que me llama la atención. Y comprar por impulso. De alguna manera me gusta el librero invisible. Aquel que hizo su trabajo seleccionando qué mostrar, qué destacar, qué sugerir. Y dejó los deberes hechos sobre los expositores, como las galletas que se dejan a los camellos que agotados nos traen los regalos en la noche de Reyes. Admiro ese librero invisible que es como yo sería, que te espía de reojo para ver si picas con ese libro de ahí, si te llama la atención esa otra portada. Un librero que se enamora de cada cliente sin hablarle jamás, en un estallido de rubor adolescente. Algo como así como En la ciudad de Sylvia, que no he visto aún porque no he superado el rechazo a Pilar López de Ayala, pero lo imagino, porque es Guerín. El otro día, salía de trabajar y quise entrar en Fuentetaja para comprobar si tienen un libro que quiero regalar. Deberían tenerlo pero suelen faltarles cosas con cierta frecuencia. Ahora sé porqué. No llegué a entrar porque me encontré con esto, y en este vídeo se me ve a mí, precisamente, en el umbral de la librería. Enterándome de lo sucedido. Cuatro de los diez libreros contratados se pusieron en huelga por que tienen salarios de vergüenza aún con diez años de antigüedad y porque el dueño de la empresa la está mandando al carajo. No les deja ejercer su criterio profesional, no les da medios para mejorarla, gasta el dinero absurdamente… como en la cafetería. Recuerdo que la primera vez que entré en el nuevo local de Fuentetaja Amelia me hizo un recorrido por ella. Cuando vi el rincón destinado a cafetería me ilusioné, pensé que sería un rincón bonito, tranquilo, casual lugar de encuentro, reposo, parada y fonda. Aunque no la usara, pensar en el olor a café mezclándose con el olor a papel me hacía sentir como en casa. Me recordó a la pequeña cafetería que hace tiempo tenía la librería Ocho y medio en su piso superior. Pero cuando falta espacio, es lo primero a condenar. Ahora, la propia Amelia, hoy en huelga, me ha explicado lo que no podía decirme la otra vez, que el dueño se gastó 11.000 euros en montarla, en lugar de invertirlo en otras carencias grandes -stock, subida salarial- que sufre la empresa. Y lo que es peor: para no usarla. La barra, la cafetera, el sofá… están sin estrenar. Y el dueño no es Jesús Ayuso, como yo creía. Hace ocho años vendió el 90% de la librería a Pedro Pablo Mansilla, el hombre elegido para desmantelar Prado del Rey. Teniendo en cuenta que esta persona está implicada en la destrucción de dos de los sitios de mis sueños, no me extrañaría que, dado su trabajo de promotor inmobilario, fuera él quien derribara la hermosísima casona de la calle Alcalá (la Avenida de Aragón, por aquel entonces) en Canillejas, sólo viva en mi memoria, que tantos sucesos increíbles me hizo imaginar. Otro día hablaré de Prado del Rey. En este artículo para ADN.es cuento lo que está sucediendo en Fuentetaja. Por favor, no dejéis de leerlo.
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Los libreros de Fuentetaja, en huelga kamikaze
Luchan por una librería que está siendo conducida a la ruina por un propietario que lo primero que hizo al comprar, hace 8 años, fue congelar los sueldos hasta hoy
Los libreros disfrutan de su oficio con resignación, como un jubilado que agota con tranquilidad y buen ánimo los últimos años de su vida haciendo lo que más le gusta.«Una librería es un pequeño santuario, con un criterio literario, que permite cortar un espectro de lo publicado», define Carlos García Simón, hasta hace pocos días librero de la resistente Fuentaja en Madrid. Hoy en paro.
Las librerías con carácter han sabido aguantar la embestida de supermercados de la cultura como FNAC o, en menor medida, la Casa del Libro. Al contrario que las tiendas de discos, quizás porque estas últimas olvidaron que lo importante no era vender sino seleccionar. «Cuando entras en Amazon o FNAC estás absolutamente perdido», dice Carlos.
En tiempos de abundancia creativa -donde muchos ciudadanos se han vuelto punks, en el viejo sentido británico de si ellos pueden, porqué no voy a subirme yo también a un escenario, porqué no voy a publicar- es más importante encontrar la persona que sabe lo que recomendarte que disponer de un amplio y variado stock; lo cual no deja de ser, en su medida, también importante.
Ocho años de salarios congelados
El papel de Fuentetaja antes de 1999 era de resistencia política y estética, desde que fue comprada por Pedro Pablo Mansilla, «no queda nada claro», según sus libreros, que estos días están en huelga para defender no sólo ese concepto de negocio («no se vigila el fondo de librería», «no existe un concepto rector», «los anaqueles siguen vacíos», «se pospone la creación de una página web funcional», «no se atiende con el debido interés los pedidos», «el espacio de la librería está inutilizado», argumentan en su manifiesto de huelga del pasado 20 de diciembre) sino también para exigir mejoras salariales.
Sus empleados, en algunos casos con más de diez años de antigüedad, son menos que mileuristas. Desde hace ocho años viven una congelación salarial que esta movilización intenta desbloquear. Con el inicio de las negociaciones algunos consiguieron elevar su paga un 10%, otros un 9%. Esta discriminación y el incremento, considerado «ridículo», empuja a los trabajadores a continuar en lucha.
«Los primeros en plantarnos fuimos seis -recuerda Carlos-, tres que acabábamos de entrar hacía cuatro meses y los dos intermedios, Íñigo y Amelia, que llevan aquí 11 años, sólo 11 años porque el resto lleva 30».
A Carlos le contrataron hace siete meses, para la apertura de la nueva sede de la librería en la calle San Bernardo 35, ya que su anterior, histórica y laberíntica ubicación en el número 48 de la misma calle estaba en peligro de ruina. Le ofrecieron colaborar en el proyecto de reflotar una librería mítica y ponerla a la altura de la Central en el Reina Sofía, que para el joven dependiente es la referencia en Madrid. «Yo llegué con la idea de configurar una librería poderosa con un criterio literario fino. Esa fue la idea. Duré un mes con esa posición». El muro contra el que se enfrentó es el de «la desidia, una especie de coma mantenido, que es la expresión que utiliza Íñigo Jauregui«, otro de los libreros en huelga.
Propietario por prestigio
El propietario del 90% del negocio es Pedro Pablo Mansilla, promotor inmobiliario, ex cargo del PSOE, ex director general de Administración Penitenciaria con gobierno de Felipe González y hoy de actualidad por haber sido designado por Luis Fernández para liquidar los bienes inmuebles de RTVE en Madrid.
Los libreros opinan que compró el negocio por el prestigio del nombre pero no está interesado en hacer que funcione, basta con que no quiebre. «Toda la directiva, que son tres personas, no prestan atención alguna a la librería. No se divide el trabajo, no se permite ejercer el criterio literario a los libreros. Tenemos un librero espectacular en la sección de pedagogia, y no se le permite desarrollar su criterio profesional», explica Carlos.
La huelga arrancó el día 21 con caracter indefinido pero «todos sabemos cómo va a acabar esto», confiesa el librero despedido con gesto irónico y sonrisa desilusionada, «será igual que cuando se planteó la huelga y yo fui despedido. Es bonito porque al menos fueron francos, me dijeron ‘eres el más barato’. Esto acabará cuando la huelga se desconvoque, porque económicamente no se pueda seguir manteniendo, e Íñigo y Amelia Gómez, que son las dos cabezas, se vayan a la calle».
Amelia sabe lo que va a suceder pero tomó esta decisión para ser fiel a sí misma, porque si no lo hubiera hecho, no se lo hubiera perdonado nunca. Saben que la librería podría dar beneficios, que hay una demanda desatendida, que el nombre de María Fuentetaja, la fundadora, todavía significa algo. Asistir al fracaso y a la humillación laboral de brazos cruzados es lo último que no están dispuestos a consentir.
CC. Elena Cabrera. Publicado en ADN.es
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Cero y treintaiuno
He perdido la única hora disponible que le quedaba al día subiendo y bajando por el iTunes y, qué mierda, no he encontrado absolutamente nada que quisiera oír. He picoteado aquí y allá y nada me ha reconfortado. No quiero acabar el día así, quiero que una canción impresionante me mande a la cama.
He leído tres post antes de abrir el admin de The Last Dance. En el de Rubén afortunadamente había algo nuevo por leer. Luego he entrado al de Marta y al de David. Es probable que el 90% de mis compañeros de trabajo tengan blog. Sería curioso hacer algo al respecto: un anillo, o una máquina que entresacara palabras de los post escritos un mismo día, ver si hay coincidencias.
Me reafirmo en lo que he pensado esta mañana al abrir el blog de Juan, los comentaristas de blogs me dan grima. No digo alguien que deje un comentario (he detectado las caras de ofensa), digo esas personas cuya única actividad conocida es la de comentar. Ese género se subdivide en dos categorías: trolls y chupamedias.
Al lado de los chupamedias, siento simpatía por los trolls. Qué asco me dan los pelotas. Prefiero un insulto bien puesto, un icono de la Falange, un periodista del corazón.
Hay sentimientos que comienzo a entender mejor que nunca. Cuando no los había vivido, escribía sobre ellos. Ahora que los padezco, me cuesta entender cómo otros le han sacado tanto partido.
Me da tanto miedo el porvenir. Me aterra pensar que no dispongo de él. O que sí lo tendré y lo desperdicié envuelta en el terror a no tenerlo.
Y por eso arriba y abajo del iTunes, porque no me quiero ir a la cama con una canción mediocre. Mañana por la mañana me cito con la doctora y a ver qué le cuento. Me gustaría decirle algo sobre las comas, que últimamente se me dan mal. Sobre el cansancio, que comienza en los hombros y me debilita los dedos, anulados. Sobre los post en blanco, el manuscrito inútil, bobo, y cómo pierdo la batalla contra el tópico.
Fear, itself.
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Es esta sensación…
…no sé si se me entiende, justo esta:
De Brian Dettmer.