Tinto de verano

Es sábado, rozamos el mediodía español (es decir, las dos de la tarde) y hace un bochorno agradable dentro de mi casa. Escucho un disco muy poco apropiado para estas horas (Absinthe de Marc Almond) mientras tonteo mirando fotos en Flickr y cogiendo ganas para escribir la entrevista que le hice a Peaches hace un par de meses. Su disco (que me encanta) Impeach My Bush sale este lunes 10 de julio y en Go quieren ya la entrevista. La próxima semana me espera un cócktail musical que, si ahora se me antoja divertido, apuesto a que el lunes lo veré más que indigesto. El martes por la tarde entrevisto a Pignoise y por la noche me tiro al foso de Las Ventas para tocarles las zapatillas a El Canto del Loco. Prmer grupo español en llenar ese recinto tres noches seguidas. Como mola. El fin de semana llega Summercase, precedido de protestas vecinales y de un chiste que se ha convertido en un clásico «¿seguro que este cartel no es de 1996?». New Order, Happy Mondays, Primal Scream, Massive Attack…

New Order New Order o tres tipos aburridos esperando el autobús
Tengo ganas, pero también tengo susto. De New Order me espero lo peor (aunque será mi primera vez y en esas turbadoras experiencias puede dar igual cómo salga ya que, en mi caso, que soy bastante impresionable, supera la emoción del sentirles tan cerca. Constatar que existen de verdad. Ya llegará la hora de preguntarse, agravando la voz como Ian Curtis, qué harás cuando la novedad se haya ido. Riot City Blues, el disco de Primal Scream no me gusta, pero eso no quiere decir que el concierto tampoco. Si no intentan ir de americanos y recuperan algo de su violencia anterior, lo disfrutaré. Además, coño, es Bobby Gillespie. El cantante drogado más cool que he visto sobre un escenario. Por cierto, ya está el segundo video, Dolls (Sweet Rock n Roll), lo podéis ver en el enlace que he puesto antes. Alimenticio, nada que ver con Country Girl. Los horarios del Summercase son de locos. El viernes, si quieres ver a New Order, te vas a perder la mitad del concierto de Happy Mondays y la mitad de Primal Scream. No tiene sentido, los fans de Manchester -como concepto- se van a tirar de los pelos. Por suerte, entre ver a Primal Scream y Razorlight tengo excusa para perderme a Keane, is it any wonder? Pero si ves Razorlight, olvídate de Brakes. Ah, y porque a mí no me interesan pero si te gusta todo lo anterior y además Two Gallants y Rufus Wainwright, más vale que tengas amigos con 3G en sus móviles.
Sparks Sparks
El sábado coinciden Belle » Sebastian con Sparks (!) y Massive Attack con Maxïmo Park. Y se solpan The Spinto Band, Daft Pank y Sigur Rós. Y habrá quien le cueste elegir entre Fatboy Slim y James Murphy (a mí no) aunque a esas horas tirarán más las tetas que las carretas y el público se entregará a la mejor canción, moviéndose de un lado a otro para ver quién da más. Espero llegar con el cuerpo no muy dañado a las 4:45 porque hay un -featuring- de Princess Superstar, y le tengo simpatía. Cuatro escenarios a la vez y tan poco diferenciados estilísticamente es un verdadero problema. Me agobia tener tanto donde elegir que casi preferiría quedarme en casa.
Massive Attack
Pero quiera o no, tendré que sacar las fuerzas de mis recursos personales, cajas secretas con razones peregrinas para motivarme a hacer cosas que me gustan pero que me dan pereza. Por ejemplo… Me gustan mucho Massive Attack. Adoro lo oscuros y perversos que son. 3D (Robert del Naja) está en mi Top 5 de iconos sexuales a pesar de la camisa que llevaba en Benicàssim. Su rostro serio, su gesto ofensivo, su delgadez, la mirada de hielo, su pose al borde del escenario, de brazos cruzados, mirando al frente con la mueca más parecida a una sonrisa que le he visto nunca, disfrutando de la lluvia torrencial que cae sobre nosotros en Festimad.
Massive Attack