No lo consigo

Debería acostarme de una vez. O, en caso contrario, escribir las malditas cartas. Pero ni una cosa ni la otra. Me da frío salir de la habitación, que tampoco está especialmente caliente. Pero es que me da más frío aún acabar el día así. Yo quería haber escrito un poco y sólo he movido los dedos hoy para ponerle más estrellas a «Psychobilly freakout». Estoy obsesionada con el disco «Satiriasys», ubicado en algún lugar entre el equilibrio y el nihilismo -como reza su subtítulo, no soy tan lista- y lo escucho prácticamente en modo repeat all night long, como si fuera nuevo a cada audición. Así vivo desde que descubrí -escuchando en last.fm una radio recomendada, o una radio de vecino o de similar artist, no recuerdo- la canción «Dreaming on my scarlet woman». Ese momento, en la oficina, me trastocó por completo. No sé qué tonterías estaban ocurriendo a mi alrededor y, además, dejaron de importarme. No recuerdo ya si ese fue el punto de inflexión para que las cosas allí fueran peor o fueran mejor. Es demasiada angustia la que produce el desequilibrio posible tan solo por una canción. Tampoco quiero acostarme porque me gusta mirar el móvil esperando que lo haga vibrar un sms imprevisto, un reply en el buzón de MySpace y algún comentario en las últimas fotos que he subido a Flickr. No creo que nada ya de todo esto suceda y por eso precisamente disfruto más esperándolo. Aunque no he tenido vacaciones navideñas tengo la sensación de que hoy se han acabado y mañana comienza lo duro. Habrá que levantarse temprano, abandonar con pena las sábanas, ponerse el uniforme (maldición: no he cosido el botón, ni he lavado la otra falda y los pantalones están sucios), despedirse sin ganas y pasar el día soñando con mi scarlet woman, que lleva gorra, traje de corte militar y arquea una ceja cuando tardas en aproximarte. PD Me regocija descubrir que ha vuelto mi bloger favorito. Me pone celosa el que no me lo haya comunicado personalmente. Me crea envidia leer su prosa insaciable, afilada y rápida. Me hace apagar la máquina enfurruñada por no escribir más y mejor. Pero, a pesar de todo ello, soy feliz bebiendo sus líneas de nuevo. Disculpadme si no linko, desconozco si quiere que sea público o no.