He entrado en casa encabronada, como Juaco Vizuete. No sé sí es porque hoy me he quedado un rato más en la oficina haciendo un álbum de fotos de El Canto del Loco -saciad vuestra perversa curiosidad y dadme page impressions aquí por favor- y de tanto cortar y retocar viendo los desagradables gestos de Dani Martín
al final me ha acabado influyendo y no, como mi compañeros de finanzas podrían intuir, las golosinas que me ha deparado esta tarde escuchar a un volumen quizás exagerado incluso para unos (nuevos) auriculares en Last.fm similar artist to Current 93. Más que nada por variar un poco ya que desde que caí en mi reciente obsesión por Ordo Rosarius Equilibrio todos los días me dejaba abanderar durante horas -las que diera de sí el last player o el stop voluntario debido una reunión inoportuna- por su canal de similars. Al principio requería mi emisora en base a «Ordo Rosarius Equilibrio» pero unos días después averigüé que era mejor hacer la petición sobre «Ordo Equilibrio», que es el nombre con el que firmaron los primeros discos. De esta manera la web me agasaja de vez en cuando con alguna canción de ORE. A éstos los conocí gracias a Last.fm y eso no hace más que intensificar mi devoción por el invento basado en Audioscrobbler de Felix Miller, Martin Stiksel y Richard Jones. 29 personas trabajan en Londres para hacer que mis días sean mucho más emocionantes. Aunque ellos en realidad, sólo hayan puesto la semilla. Si Last.fm está funcionando es por los usuarios que la alimentan, informando más de diez millones de veces al día de las canciones que están escuchando.
Me pregunto cuándo tardará en caer, cuánto en ser comprada. A través de un ingeniero londinense me llegó el rumor de que por aquella ciudad circulaba hace bastante tiempo un rumor (valga la redundancia) de que Viacom había estado interesada en comprar Last.fm. Esto me crea un conflicto emocional porque por un lado no quiero que la compre nadie pero por otro, si alguien la tiene que adquirir, que sea Viacom y no otro gigante mediático es lo mejor que me podrían decir. Una de esas mencionadas golosinas ha sido el redescubrimiento de un disco de los Swans que no escucho desde hace años, gracias a la canción Pictures of Maryanne del recopilatorio Various Failures (ya puestos a jugar con el tópico «Greatest Hits», señorita Luz Casal, aprende a hacerlo con más imaginación). Al otro lado de la ventana, la franja de cielo que puedo ver a lo lejos me saludaba teñida de naranja y violeta; a mí, sólo a mí. Gracias a Alt1040 descubro lo que en realidad era el objetivo de este post, pero he divagado con gusto. Se trata de Last.tv, una web que, como otras aplicaciones y plug-ins, utiliza los datos que recoge Last.fm para rizar el rizo (es decir: un mash-up). En este caso usa tu perfil para buscar en YouTube vídeos que te pueden gustar (a ti o a cualquier otro usuario cuyo nombre introduzcas). Pero atención al detalle: no cualquier vídeo, sino aquellos más especiales como actuaciones en directo, grabaciones de televisión y otro tipo de trabajos creados por los fans. Es decir, eluden los videoclips promocionales. En su declaración de intenciones no falta una mención a MTV (ya un clásico): We have two major complaints about traditional music video channels. MTV, to name one, spends significant parts of its airtime broadcasting regular programming. We think a music video channel should play music videos. Gracias a ellos esta mañana he visto, entre otras muchas cosas, una este blog), Fad Gadget haciendo Collapsing New People en televisión o Dead Can Dance en directo en el Mayfair Theatre de Santa Mónica (California).
Lo last de lo last
Escrito por
en