Este post lleva en draft desde el d?a 30. La ?nica manera de haberlo avanzado hubiera sido robando horas al sue?o y eso es algo que no me puedo permitir si quiero llegar al primer cierre de Fiber en Benic?ssim -el mi?rcoles por la noche- en el mejor estado de salud posible. Hoy he decidido que este va a ser uno de esos post que mutan: escribo, publico, re-escribo, publico, escribo un poco m?s, subo una foto… en lugar de aquellos otros post-pieza de marmol o post-hijosecreto que voy urdiendo y cincelando poco a poco en el interior de esta administraci?n, o de un solo golpe durante tres horas de entrega al blog. No hay tiempo para estas ?ltimas opciones as? que usar? The Last Dance a manera de cuaderno de viaje. Una (incre?ble) aventura que comienza hoy lunes, d?a previo a la partida a Benic?ssim, un a?o m?s. Ni siquiera he pensado en la maleta, eso tocar? a ?ltima hora de la noche. Por ahora, s?lo pienso en editar todos los textos que ya tengo y enviarlos a Juan Antonio, el dise?ador; terminar de ajustar los horarios de cobertura de escenarios; grabar CDs de seguridad de todo lo que tengo en el ordenador y necesitar? all?; terminar de escribir una rese?a del «Viva Hate» para Noroeste; recoger en la oficina del FIB lo que debo llevar conmigo y, no s? en qu? momento, dar un retoque a La Cucaracha (el espejo retrovisor sigue ca?do) y a m? misma (no soporto que el flequillo se me meta en los ojos). Antes de partir a?n tendr? que regar las plantas en casa de mi madre, dejar la m?a recogida pues tendr? dos inquilinos muy especiales (Marzz y Frenkel) que llegar?n a Madrid, en escala hacia la ciudad del pop, cuando yo ya me haya ido, planchar, ir a Correos y cuidar de que no quede nada perecedero en la nevera. ?No es dura la vida de un trabajador del FIB que no vive con sus padres? Y hablando de trabajadores del FIB, es el momento de citar la ?ltima entrada en el blog de Joan Vich, del 27 de julio: El Festival de Benic?ssim es como un centrifugado continuo que a medida que se acerca a su centro mantiene las vidas de sus trabajadores en un torbellino imparable. Te juegas el trabajo de un numeroso equipo de personas durante todo un a?o en el suspiro de un par de d?as. Nada existe fuera del Festival. Nada tiene sentido hasta que haya pasado el Festival. Odio este trabajo. Me encanta este trabajo. Estoy mareado, tengo hambre, me duelen los ojos y me quedan seis ruedas de prensa por confirmar y m?s de veinte contratos por negociar. Cada minuto que pasa, mis hombros notan m?s el peso de la presi?n y la mala postura mantenida durante horas ante el ordenador. Eres mi vida y mi muerte, te lo juro, compa?ero. No deb?a de quererte, no deb?a de quererte, y sin embargo, te quiero. ?Suscribo y entiendo cada palabra! Y Carolink, que viajaba hoy y ya debe estar tomando posici?n de su dominio en la recepci?n de la oficina de producci?n escribi? el 30 de julio: Hoy tengo un raro sentimiento de satisfacci?n. Salvo muy contadas excepciones, en la oficina reina un ambiente de camarader?a, digamos, como marineros en alta mar que s?lo se tienen a ellos mismos. Que la presi?n y la tormenta arrecien, ya amainar?. Cuando estoy bien, o cuando ya no me queda resquicio para el desaliento, canto. Cuando yo llegue ma?ana all? y la vea, con la huella de una primera jornada de trabajo marcada en el rostro, me dar? envidia. Pensar? cu?nta ventaja nos lleva. me pondr? nerviosa todo lo que no s?, el tiempo que me llevar? habituarme a un escenario que s?lo veo durante siete d?as una vez al a?o, que aparece y desaparece para los habitantes de esa ciudad de veraneo pero que para nosotros, en cambio, es inmutable. Sold Out que una vez al a?o se repita el mismo sue?o recurrente, con el mismo decorado. Este a?o van muchos amigos, me da miedo decuidarlos, s? que los ver? muy poco, que me dar? pena no poder disfrutar con ellos.
Autor: elenac
-
Luisa Castro
De la entrevista que le he hecho a la escritora Luisa Castro para Noroeste; un trozo que no se va a publicar: T? dices que ?s?lo el lenguaje nos salva, o nos retiene?. Hay una canci?n que dice que ?la m?sica no te salvar? de nada, excepto del silencio?. Se me ocurre c?mo hilar un pensamiento con otro pero me gustar?a que lo hicieras t?. Para m?, la verdadera m?sica es aquella que es capaz de recrear el silencio, la belleza y la impecabilidad del silencio. Y con el lenguaje creo que pasa lo mismo, s?lo me interesa el lenguaje que sabe expresar lo que no se puede expresar, lo que s?lo pueden decir unos ojos. El lenguaje en su dimensi?n liberadora lo ?nico que hace es destapar el silencio.
-
Las motos son sexys
O si no, no me explico de donde viene esta pasi?n que me re-agarrado con el motociclismo. Este domingo las carreras del Gran Premio de Gran Breta?a me permitieron desconectar de Fiber y deslizar la mente, con cierta voluptuosidad, por la espalda arqueada de Dani Pedrosa, Valentino Rossi, Sete Gibernau, Colin Edwards… No me gustan los deportes. No los odio, pero me aburren. S? detesto el sistema econ?mico y popular que se monta alrededor del futbol. Lo cual aviva mi furia contra la pelota. Pero en cambio las m?quinas… es otra cosa.
S?, los motociclistas son sexys. Me gusta saber que se juegan la vida, que han de correr sentados sobre un motor potente, cerrar a los perseguidores en las curvas, esconder el casco bajo la c?pula para ser m?s aerodin?mico. Y todo esto, me pone. Me doy cuenta que hace tiempo que no escribo sobre sexo. ?Se autocensuran los bloggers en este aspecto? Desde que soy consciente de qui?n me lee hay cosas sobre las que ya no escribo, y me lo han hecho notar. En realidad, me gusta tanto hablar sobre sexo, sobre su industria y sobre la pornograf?a que dejo de hacerlo para no convertirlo en algo gratuito o reiterativo. Tengo que poner remedio a esto. No obstante, a una semana de marchar para Benic?ssim, no es que haya muchas cosas sobre las que pueda hablar aqu? y que se alejen de planillos, entrevistas, roomings, runners, tickets de comida, presupuestos, euros, m?s euros, menos euros (sobre todos menos euros), maquetas, caracteres, conciertos y line checks.
Kevin Schwantz Por aclamaci?n popular. (?Galer?a!)

-
El verano mata
Fue una despedida a lo grande. Comió como una lima (sus tres platos de rigor, mañana y noche); bebió como un chaval (cerveza de presión y el vino que viniera); se rió como un enano con la pandilla de casi siempre (Boyero, Oti, Heredero, Bonet, Hermoso, González Macho y El Morita, de mozo de espadas); habló de poesía (escribía en secreto y algún día encontraremos el escondrijo); recitó a Rimbaud y Boudelaire; disfrutó mirando de reojo a las mejores hembras del mundo. Miguel Mora en El País. Decía Carolink el otro día que, en este julio nuestro que compartimos laboralmente donando sudor, sueño y cardía a la empresa, estamos desinformados. Así es, no puedo creer que hasta ahora mismo no me haya enterado de la muerte de Fernández-Santos. Yo no pensé que este señor se fuera a morir nunca. Creía que su nombre en los carteles de las películas («un film de arrebatadora belleza» (Ángel Fernández-Santos, EL PAÍS), es un suponer). Pero tenía 70 años y un cáncer. Se fue de aquí en el hospital que hay en frente de mi casa, La Princesa. Y ocurrió el día 7 y acabo de leerlo donde Valentín. Una vez alguien se enfadó conmigo porque dí por sentado que este crítico escribía bien. Esa persona me rebatió diciendo que alguien que se cree que «escribe bien», no escribe bien. Y,e specialmente, si España entera considera que esa persona escribe bien, entonces con mayor motivo debemos pensar que no escribe bien. Que esa no es nuestra liga. El verano nos mata a todos un poco.
*** Un día después, hace un rato, me tumbo en la cama para estirar la espalda y llamar al Señor Revillo, que está de cumpleaños y me da la noticia que Carmina Ordóñez ha sido encontrada muerta esta mañana. Después de colgar, recordé que fue Carlos quien me informó también del cuento de la periodista que se convertía en princesa. Ya lo decía Migala («así duele un verano») y mi madre, que se llama Carmiña («en el verano caen como moscas»). -
Estar del otro lado
Qu? raro que es. Ah? esta Fluzo, sujetando la c?mara, mir?ndome. Me ha hecho tantas preguntas que no sabr?a recordarlas. Menos a?n puedo recordar qu? es lo que le he contado. Me siento tan tonta. No puedo dejar de pensar en que es lo que me preguntar?a yo a mi misma si yo fuese ?l y, me doy cuenta, ahora, de lo poco que he pensado sobre el porqu? hago las cosas que hago.
-
Las entradas perdidas
El jueves escrib? un post -afortunadamente no muy largo- sobre el Xacobeo pero el Explorer pet? antes de que apretara el bot?n SAVE. Intentaba ser gracioso pero mientras lo desarrollaba me d? cuenta de que ca?a en el Festival del Humor m?s humillante, as? que supongo que algo nos he ahorrado. Han sucedido algunas cosas en estos d?as. Unas m?s relevantes que otras. Algunas de mayor consecuencia. Unas son inc?modas. Otras son lindas. Antes de ayer un instalador de una contrata de Telef?nica me trajo un Domo negro (al fin, por dos veces tuve que devolverlo porque era blanco) con altavoz manos libres y capacidad para enviar y recibir SMS. Me emocion?. Aunque le dije que no era necesario, el chico me pidi? entrar en casa para instalarlo. No s? qu? misterio tiene enchufar un cable en una roseta pero, ante su insistencia, le dej? entrar. Adem?s, me hab?a ca?do mucho m?s simp?tico que los dos t?cnicos-repartidores que se hab?an dejado caer por aqu? en las semanas pasadas. Ante mi extra?eza me explic? que hab?a tantos fraudes con los Domo (para conseguirlos gratis) que Telef?nica hab?a dise?ado un sistema para asociar los aparatos a los clientes de las l?neas. Puso el tel?fono en manos libres y marc? un n?mero, el de un servicio inform?tico dirigido por una voz rob?tica que le ped?a introducir diferentes secuencias de n?meros. «Llamo a un ordenador», me dice. La voz le pide introducir su n?mero personal y ?l lo marca en el teclado. La voz le contesta «bienvenido ?ngel Apellido Apellido vamos a proceder a la instalaci?n…» y as? es como una supuesta belleza rob?tica le va pidiendo c?digos de referencia que ?ngel va introduciendo con rapidez. Nuestro score es la amel?dica secuencia de las multifrecuencias asignadas a cada cifra. En ese momento no lo pens?, pero ahora me he acordado del sonido t?mbrico, agudo, met?lico de los discos de los viejos tel?fonos Heraldo. marcando un 1, el retroceso estaba formado por un s?lo timbre. Marcando un 9, ten?as que esperar a que el disco volviera a su lugar y escuchar, mientras, los 9 repiqueteos. Volviendo a los tiempos modernos, mientras ve?a, asombrada, a ?ngel realizando su trabajo con tanta habilidad le dije «estoy impresionada», «?verdad que s??» contest?. Y asent? con la cabeza mientras su dedo ?ndice segu?a marcando d?gitos. «Mi padre trabajaba en Telef?nica -le explico- y si viera esto se hubiese quedado…». «Te voy a decir una cosa -me dice prepar?ndome para la cosa- de todos los a?os que llevo trabajando para Telef?nica, nunca nos han hecho trabajar tanto, a este nivel, como ahora. ?Tu padre era instalador o celador?». «No, era mec?nico». «?Mec?nico de central?». Asiento. «?De qu? central?». «De Yuste». «??YUSTE!!». Me grita con los ojos muy abiertos. Y me comienza a hablar de mec?nicos que estaban en aquel edificio gris de la calle Miguel Yuste y fueron trasladados a Ventas, que es la central a la que pertenece mi linea. Pero no reconozco ning?n nombre porque, claro, le digo, mi padre muri? hace diez a?os. Y entonces le noto realmente desilusionado, como si ?l se diera cuenta, tan bien como yo, de que existi? un hombre que trabaj? toda su vida para Telef?nica y que nunca habl? con un ordenador pulsando teclas circulares en un Domo negro. Un hombre que pod?a resolver cualquier aver?a en una central Pentaconta o Rotari que no tendr?a nada que hacer en un mundo donde las centrales son digitales y no suenan ensordecedoramente mec?nicas. Hace una semana, el pasado s?bado, Checht me hizo un regalo y me llev? a un curso de shiatsu impartido por la Escuela Japonesa de Shiatsu de Madrid.
Explicaciones: El Shiatsu fue reconocido por primera vez bajo la ley japonesa en 1955, y en el libro de texto «Teor?a y Pr?ctica del Shiatsu» publicado por el departamento m?dico del Ministerio de Bienestar (actual Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar) en Diciembre de 1957, donde el Shiatsu se define como sigue: «La t?cnica del Shiatsu se refiere al uso de los dedos y la palma de las manos para aplicar presi?n en secciones determinadas en la superficie del cuerpo, con el prop?sito de corregir desequilibrios del cuerpo, y para mantener y promover la salud. Tambi?n es un m?todo de contribuci?n para la sanaci?n de enfermedades espec?ficas.». Hay tres conceptos importantes que forman la premisa principal del Shiatsu, que son: 1. Utilizar las manos al descubierto. (Sin herramientas, codos, rodillas, pies, etc.) 2. Presionar la superficie del cuerpo (no frotar, golpear ni tirar). 3. Tener la intenci?n de mantener y mejorar la salud o recuperaci?n de una enfermedad. As? que yo, que tengo una potent?sima intenci?n en el punto 3 (quiero que me deje de doler la espalda y la cabeza, ya, de verdad), me apunto encantada a lo de utilizar las manos (1) y presionar (2). Pero no es tan sencillo, claro. Hay que encontrar los m?sculos y los puntos marcados, hacer la presi?n adecuada con todo el cuerpo y no con los dedos, respirar, adoptar las posturas correctas. A Checht y a m? nos estuvo instruyendo el director de la escuela de M?laga (?lujo!) y pasamos por las manos de alumnos, profesores, las nuestras y las propias. Porque, adem?s de recibir, dar y aprender, cuando lleg? el cap?tulo de autoshiatsu (especialmente indicado para los dolores de cabeza y cervicales) yo me emocion?.
A la mitad de la semana, el mi?rcoles, fui con Fluzo y sus amigos al estreno de una pel?cula que da que hablar en foros, blogs, listas de correo, salones y dormitorios: Spider-Man 2. Y claro, los argumentos para enfrentarse a esta pel?cula siempre refieren a pasado, al ni?o que fueron y son, a la experiencia de ver al superh?roe «vivo», los sue?os realidad, etc.
Pero es que a m? (a pesar de que me gustan los superh?roes, claro, ?por qu? no?, en cierta medida, vamos) JAM?S me compraron un c?mic de este g?nero. Los que leyera de peque?a (en casa de alg?n vecino, alguna vez) fue espor?dico y extraordinario. M?s crecidita, la pasi?n de Aldo me hizo coger alg?n tomito de sus estanter?as, por probar. Y es que a m? me compraban Don Mikis, Pulgarcitos, Mortadelos, Superl?pez y, en general, cualquier cosa de Bruguera que hubiera en el quiosco y que no hubiese le?do ya. Siempre agradecer? a Makro que no permitieran la entrada a los menores de 16 a?os: mi familia me compraba, met?dicamente, un tebeo en el quiosco y me abandonaba en la cafeter?a delante de una Coca-Cola, sola, mientras un ej?rcito de ni?os ruidosos y atemorizantes jugaba fuera con los carros y las carreras. As? que, entiendo de qu? va, de qu? hablan, porqu? apasionan pero yo no lo he vivido (y creoque ya es demasiado tarde), y en ese limbo me deja. Es inc?modo ?eh? Es raro estar rodeada de fans (y no unos fans cualesquiera) del hombre ara?a y sentirme totalmente desenmascarada ante la pregunta «?t? has le?do Spider-Man?» De nuevo sientes que hay algo que te has perdido. Y hago un repaso mental de la lista de cosas que me han hecho perder el tiempo. Ocurre igual cuando alguien te pregunta: ?has visto esa pel?cula en la que sale Jodie Foster…? y a t? te da la impresi?n de que esa pregunta ya te la han hecho antes, o quiz? es que fue antes cuando te diste de bruces con la misma sensaci?n de no, no lo he visto / no, no s? de qu? me hablas / no, es que ni siquiera s? qui?n es Jodie Foster. La sensaci?n de que tu vida es demasiado lenta para el ritmo de la cultura. Que han pasado 29 a?os y por tus ojos han pasado tan s?lo un par de libros, dos tebeos y tres pel?culas. Creo que es ah? cuando me siento una impostora y s?lo tengo ganas de correr a mi casa, pasar los dos pestillos y encerrarme con todo lo que aqu? me espera. Para terminar el d?a hoy, hace un rato, he visto este documental en La 2: «Filming Desire: A Journey Through Women-s Film» de Marie Mandy y lo cierto es que me ha espoleado bastante. Agn?s Varda (la iniciadora de la nouvelle vague) comienza recordando ese principio feminista que dice que el nuevo rol de la mujer es observar, ya que los hombres han basado el papel de las mujeres en ser observadas; a trav?s, por supuesto, de los ojos del hombre. Y una cifra escalofriante: en el mundo hay 20.000 directores de cine frente a 600 directoras.
-
Cortina de humo
Entre Almad?n y Alameda, entre Atocha y Embajadores, donde viven los Saskis y Jos? Luis.
Estoy recordando dos incendios. El m?s antiguo lo escuch? retransmitido por la radio, dentro del coche, Onda Cero, Luis del Olmo y el Liceo. El carrusel dram?tico de la burgues?a, toda llorosa, su s?mbolo ardiendo. El siguiente fue el del Palacio de los Deportes de Madrid, un incendio que siempre he considerado irreal, del que nunca v? ninguna imagen en televisi?n y, por tanto, cada vez que paso por Goya me asusta su esqueleto en v?as de reconstrucci?n. Siempre me pareci? ultrajante la diferencia de tratamiento entre un incendio y otro. Qu? poder, qu? incontrolado, qu? fortuito. ?Cu?les ser?n las causas? «Al parecer, seg?n fuentes de la compa??a Fenosa, la subestaci?n hab?a vuelto a funcionar tras un periodo de prueba».

-
Ladinamo
Es un poco tarde, pero, por si acaso la gente que lee por aqu? a?n no se ha enterado, conviene seguir aireando el tema porque es de locos:
La Comunidad de Madrid decidida a sancionar a Ladinamo La Comunidad de Madrid ha notificado a la Asociaci?n Cultural Ladinamo la apertura de un expediente de sanci?n por haber organizado un concierto para celebrar el veinte aniversario del EZLN y los diez a?os del levantamiento zapatista en el sudeste mexicano. La multa que se quiere imponer a Ladinamo va de 5 a 50 millones de pesetas e incluye el cierre de su local de seis meses a dos a?os y la prohibici?n de realizar actividades de cualquier tipo. Ladinamo ya ha presentado diversas alegaciones que, dado el car?cter arbitrario y claramente pol?tico de la denuncia, es m?s que probable que sean desestimadas. En este caso Ladinamo se reserva el derecho a presentar un recurso para que sean los tribunales de justicia los que decidan sobre este nuevo atropello contra la libertad de expresi?n. No hay que olvidar que m?s de 200 firmas de personalidades relevantes de la vida cultural, pol?tica y social apoyaron la decisi?n de Ladinamo de no acatar la prohibici?n del Gobierno de la Comunidad Aut?noma de Madrid del concierto llevado a cabo por Fermin Muguruza Kontrabanda y otros artistas. Estas firmas (cuya lista completa se puede ver aqu?) apoyaron la actuaci?n de Ladinamo cuando el pasado 21 de mayo el Gobierno de la Comunidad Aut?noma de Madrid, a trav?s de su Direcci?n General de Relaciones con la Administraci?n de Justicia y Pol?tica Interior, decret? con veinticuatro horas de antelaci?n la prohibici?n del concierto alegando, entre otras cosas, que «vulneraba los valores y normas de convivencia propugnados en nuestra Constituci?n». Pese a esta surrealista prohibici?n, el concierto organizado por este proyecto cultural, con el apoyo del Ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid, se celebr? tal y como estaba previsto en el polideportivo de esta localidad madrile?a. Escolar ya se hab?a hecho eco el 28 de mayo de las primeras b?squedas de apoyos seis d?as despu?s del concierto de marras. Pero fue el 8 de julio cuando la asociaci?n editora de una de las mejores revistas que se hacen en Espa?a inform? de la decisi?n firme de la Comunidad de Madrid de sancionarles. Por cierto, que lo ?ltimo que poste? Vinuesa (pero a ?l no puedo trackbackearle, s?lo linkarle) fue esta misma nota. ?Qu? haces tan acr?nimamente callado (adem?s de satisfacer los requerimientos editoriales de tu jefa) en estos cinco d?as? -
La suspicacia
Ayer fue un d?a extra?o. Por la ma?ana comprob? indignad?sima que a la Seguridad Social no le importa tardar UN MES en darme cita con un dermat?logo. «No soy yo, es el ordenador» se excusa la chica detr?s del mostrador. «No es el ordenador, es el sistema, sobruta» le grita mi piel escocida. Por la noche comprob?, otra vez, indignad?sima, otra vez, que el tiempo es un arma de doble filo que agarra o desgarra seg?n quien la maneje. Este fue el incidente: Al terminar nuestra sesi?n en el Plan X me encontr? con C?sar Estabiel, de qui?n ya he hablado aqu? y muchos de vosotros conocer?is por su contribuci?n a la prensa musical espa?ola. Es precisamente el post al que he linkado su nombre el tema de las pocas palabras que cruzamos. En el mes de septiembre se me ocurri? abordar el topic de las razones por las que hacemos cr?tica musical. Yo no fui la ?nica a quien llam? la atenci?n aquel art?culo publicado en RDL. V?ctor Lenore, por ejemplo, tambi?n mencion? a C?sar en una entrevista que le hicieron en Cuadernosdelpop (no s? qu? ha pasado con el contenido de esta web as? que no les puedo enlazar directamente, por suerte la he encontrado pegada en un blog). C?sar estaba molesto porque hab?a hablado de ?l aqu?. Imagino que cuando se entere de que he dicho esto estar? doblemente molesto por desvelar lo que ?l entiende por informaci?n privada. Hace diez meses hice un retrato de una persona que, hace nueve a?os, demostraba «una mezcla de temor y arrojo» al comenzar a firmar sus primeros art?culos en una revista que era y es como una Meca. Desvel? que buscaba «un estilo personal que a la vez no se distanciara del estilo de la revista y que convenciera a su director». Es decir, lo que le pasa a cualquier persona medianamente humilde que empiece a publicar por primera vez. En aquel post citaba sin nombrarlo el tan traido y llevado (por aquella ?poca) estilo Malsonando, mi fanzine favorito, realizado por los hoy conocidos como Jes?s Llorente, V?ctor Lenore y Jos? Luis Villalobos (de Introm?sica): «algunos quisieron aplicar el estilo po?tico, egoc?ntrico y abigarrado de la escritura en su fanzine a este nuevo periodo de cr?tica musical seria». C?sar no ven?a del staff de Malsonando sino del de otro fanzine contempor?neo y similar, aunque de un tono diferente, Las L?grimas de Macondo cuyo resto del equipo lo formaban Jorge Palomar (aqu? firmante como Joven Padawan, quien form? Sukiyaki con Aldo y conmigo) y Coque Yturriaga (hoy en Migala y Emak Bakia). Y por ello, como dije, » prefer?a defender un estilo llano aunque declaradamente entusiasta, denostando las florituras de otros compa?eros de promoci?n». Hasta aqu?, sigo sin encontrar nada confidencial. Quiz?s es lo siguiente lo que le ha molestado: «?l quer?a ser aceptado en RDL». Y en ese momento, ?qui?n no? Yo tambi?n lo quise en su momento pero supongo que no me lo trabaj? bien, no estaba preparada o no encajaba bien all?; no lo s?. Cualquier periodista quiere ser aceptado en su medio de referencia, ?no pens?is as?? No obstante, soy fan de actitudes como la de Pablo Vinuesa, a quien admiro por su coraje, y Vidal Romero, a quien respeto enormemente por su actitud. C?sar «estaba seguro de que durar?a poco, no s?lo por su esp?ritu contestatario (antes lo ten?a, ahora ya no lo s?) sino porque estaba seguro de que la cr?tica musical era una cosa de juventud, algo temporal». As? que ?ser?a esto lo que no es confesable? ?no podemos admitir que tenemos ciertas seguridades sobre c?mo va a ser nuestra vida y luego el tiempo llega, realiza un corte salvaje por el filo contrario y tu destino es diferente? Hay balas de plata que aguardan en la rec?mara durante a?os. Duermen hasta que nos olvidamos de ellas. Un d?a, hay un seguro que se libera seguramente debido al peso de lo cotidiano. A partir de ah?, en cualquier momento, existe un gatillo que puede presionarse, y ya no s?lo por voluntad propia.
Todas estas ideas parece que cobran m?s sentido en estos d?as en los que alguien muy cercano le da muchas vueltas al tema de los weblogs y, en consecuencia, yo vuelvo al debate una y otra vez. El mes que viene se van a cumplir dos a?os del nacimiento de The Last Dance y es evidente que ya no hablo como antes. Cuanta m?s gente me lee, menos me describo. M?s miedo tengo. Quiz?s menos libre soy. Please keep me in mind Gasping. But somehow still alive This is the fierce last stand of all I am Gasping, dying, but somehow still alive This is the final stand of all I am Please keep me in mind. (Well I wonder, The Smiths) «Codeine han recorrido senderos que otros no se atreven a cruzar; los senderos de la tristeza, del desespero, del coraz?n roto, del amor que se ha ido, ya para siempre, del aislamiento y la autodestrucci?n. Sus canciones pueden ser devastadoras, como lo es ese silencio + feedback que casi siempre utilizan y que te deja la sensaci?n de haber sido sobrepasado por, s?, una tormenta de tormento». (Marcus Moon en Malsonando #1)
-
AV. Las Im?genes.
Rafa Skam hace m?s aportaciones aqu?.