
Ya estoy en casa: toda desordenada y sucia, pero sweethomesweet. Cuando vuelve de vacaciones mi madre siempre dice -s?lo en casa el culo descansa- en una rima un tanto forzada pero asquerosamente cierta.
De nuevo en la ciber-caseta de madera del Camping Cabopino. El espejo retrosivor de la cucaracha sigue sin adherirse, mi flequillo es indomable ante la humedad, ayer moj? mis pies en la charca de la playa de Fuenguirola, hemos abierto el zumo de pomelo, las avispas no parecen tan asesinas, H?ctor est? de cumplea?os, hoy visto mi camiseta Unknown Pleasures y de verdad espero que la noche de hoy en el Avant me d? unknown pleasures y no dissapointed pleasures como los de anoche: casi me marcho del castillo para no escuchar m?s la voz de la la cantante de Violent Indiana; intolerable Parad?jico que, el momento m?s divertido de la noche (sobre el escenario) me lo dieran Gerardo Chico Bi?nico Cart?n y Pepe Verde encarnados como PIAS djs, cubriendo el hueco de la cancelaci?n de M83 (?horror!). Con John Cale casi muero de ataque de tru?o. S?lo los espa?oles Felicidad Blanch supusieron una sorpresa. Risitas con Carmona y Caballero. Espionaje a la familia de Robin Guthrie. Un manhattan bien fr?o. Menos gente en el castillo. M?s cansancio en mis ojos. Afortunadamente, el recuerdo del concierto de Morrissey lo llena todo. Ya tengo ganas de ir volviendo hacia el centro. Con todo lo que esto significa.
Aunque en verdad escribo desde la caseta de madera con 4 terminales Intel que hay enfrente del bar del Camping Cabopino, llamativamente denominada Internet Caf?. Rosario, Aldo, H?ctor y yo compartimos un bungalow verde durante los d?as del Avant, que ya van dos, y estamos rodeados de una larga lista de vecinos que son amigos y conocidos de la Cosa de la M?sica (hola Luis!), pero la Cosa se hace verdaderamente ostentosa en el Castillo de Sohail, donde est? TODO el mundo. Bueno, faltar? alguno (hola Carlos!, hola Ferran!) pero as?, en resumen, el g?nero reencuentro es un no-parar. No har? name-dropping para no aburrir. Aunque, deber?a decir que Carmona y Caballero est?n en su salsa (que no en su pomada) y han hecho chapas y camisetas para uniformar a su legi?n de fans, que somos muchas y hacemos mucho ruido. Tanto he hablado ya sobre ello que se me gastan las palabras pero no el recuerdo: vera Morrissey en primer fila, casi poder tocarle, escuchar su voz escapada del micro, sentir que canta para t?, entender y ver de cerca cada gesto que acompa?alas canciones que has escuchado/sentido mil veces. He visto muchos conciertos en mi vida pero aquello es otra cosa. Entiendo mejor porqu? Manuel R?os le sigue en las giras, por ejemplo. En un a?o verle dos veces me parece un regalo con forma de recompensa. Y lo fuerte es que podr?a haber una tercera. Se podr?an decir muchas cosas sobre este festival, sobre la organizaci?n y los comentarios de la gente, pero la verdad es que no quiero hacerlo. Tienen algunos problemas, es l?gico, y tambi?n mucho por analizar y cuestionar, pero no es el momento de ello. Habl? con Olga, la directora y mi consejo es el mismo que escribo aqu?: ya no se pede hacer m?s; hay que disfrutar y mimar de lo que queda. Ayer hicimos provisi?n en el Mercadona y en nuestro bungalow se cocina estrictamente vegetariano (no es homenjae pero podr?a funcionar como tal), nos rondan las avispas asesinas, el calor convierte la habitaci?n es sauna y no hemos conseguido pegar el espejo retrovisor de la cucaracha, cuya uni?n al cristal se fundi? por el sol. — Al mediod?a hemos ido al Cortijo Jurado, Aldo lo deseaba tanto como ver a Morrissey (otra vez). Rosario pudo hacer un hueco en una verja y los chicos se colaron, entraron dentro, hicieron fotos. Esto es tema de actualizaci?n para el blog El Mar de la Tranquilidad. —
And I know i-s over -still I cling I don-t know where else I can go I know it-s over and I never really began but in my heart it was so real S? que se ha terminado, pero todav?a me aferro a ello. Fiber 0 est? en la calle, pero no en todas las calles. S? en las de Madrid, es probable que en algunas de Barcelona pero no a?n en las del resto de ciudades. Y por ello, todav?a da problemas, sustos y emociones. Me gustar?a recabar opiniones. No me vale que cien p?ginas impresiona, qu? bonito el lomo, cu?nto trabajo y dan ganas de leerlo. Todo eso ya lo s?. Pero me gustar?a constatar que detr?s de las ganas hay verdadero inter?s, juicio cr?tico y curiosidad. Han sido tres meses de trabajo duro (no me quejo, yo lo quise) y otros tres m?s de preparativos, salpimentados con una cura de reposo que ahora mismo no lo arecuerdo como tal, pero que debi? serlo. Y sinceramente espero que lo fuera, porque no creo que vuelva a tener descanso hasta diciembre: he pasado el fin de semana fuera de Madrid, cerrando un trato que condena mi futuro m?s pr?ximo. Un trabajo que me pone de los nervios, me altera, me quita el sue?o e instala en mi cuerpo la sintomatolog?a t?pica del virus del negocio editorial: ojeras, contractura cervical, desmatitis at?pica de origen nervioso, taquicardia, cefalea, deadline crisis; es decir, todo lo que me hace feliz. Ahora debo dividir cada hemisferio en otros dos pedazos y pensar en dual (obviando el hecho de que existe un proyecto que ah? sigue, vivo, creciendo): se acerca Benic?ssim y hay un peri?dico que hacer. Pero volviendo al Fiber 0, creo que deb?is chequear la entrada «FIB, FIB, FIBER!» en el blog del productor de la sesi?n de la portada, as? como sus fotos del making of. Tambi?n Paco y Manolo tienen una foto del behind the music en su diario fotogr?fico.
(*) No s? si D. me lee (?me lees?) y, en ese caso, me pregunto si nos encontraremos (?te ver? all??). Escr?beme un email.

No somos de donde nacemos sino del sitio en el que deseamos estar
Pens? que se trataba de un debate local. Tan benicense-castellonense que ni siquiera ten?a repercusi?n en la oficina del FIB o en medios nacionales, aunque la prensa provincial lleva ceb?ndose con esta serpiente de verano al menos un par de semanas. La sorpresa me llegó el martes pasado cuando Alberto, mi fisio, me dijo «he oído que se va a terminar el Festival de Benic?ssim». Y yo: ?eeeh? Supuse que este tema habr?a llegado a sus oidos un tanto tergiversado pero le asegur? que el FI no podía acabarse, aunque sí quizás el FIB. Esta ma?ana he rematado mi preocupaci?n al comprobar que Europa Press ha lanzado ayer una nota, y ya sabemos lo que eso significa: El PP se?ala que el FIB puede desaparecer por «el escaso apoyo» que el gobierno municipal le presta CASTELLON, 16 Jun. (EUROPA PRESS) – El portavoz del PP en el Ayuntamiento de Benic?ssim, Manuel Gual, critic? hoy en rueda de prensa la gesti?n que ha llevado a cabo el equipo de Gobierno sobre el Festival Internacional de Benic?ssim (FIB), al considerar que «maneja de manera negativa los resortes que son necesarios para una buena organizaci?n de este evento». «Si se contin?a en esta l?nea, planea la idea de la posible desaparici?n del festival por el escaso apoyo que el equipo de gobierno le presta», advirti?. Al respecto, se?al? que «da pena ver como se encuentra en estos momentos la zona de acampada y el recinto a falta de poco tiempo para la celebraci?n del FIB en comparaci?n con ediciones anteriores». Por su parte, el presidente del PP de Benic?ssim, Miguel Llorens, inst? al Gobierno a aclarar «si apuestan de manera decidida o no por la consolidaci?n del FIB» y, si es as?, pidi? que pongan los medios necesarios, «puesto que nosotros s? que apostamos por el festival». Y m?s: El FIB amenaza con un traslado a otro municipio: Peri?dico Mediterr?neo. El FIB amenaza con irse de Benicassim si el Ayuntamiento no ayuda… Panorama Actual. «El Partido Popular de Benic?ssim est? politizando el tema del FIB» dice Dolors L?pez, la portavoz del PSOE en Benic?ssim. Peri?dico Mediterr?neo (18/06/04)
Morrissey MEN Arena, Manchester. 22 Mayo 2004 Mientras esperamos, la m?sica es horrible, rock americano -?Americana llaman a ese g?nero?- y me cuesta creer que es elecci?n de Morrissey. Por suerte, un colutivo para el mal sabor de boca. Justo antes de comenzar suena por los altavoces ?Charade? de Lenny Williams, la canci?n de la pel?cula de Blake Edwards. Est? claro que esa s? es la mano de Moz. Y, antes de salir a escena, se escucha algo que parece el di?logo de una pel?cula. En Internet alguien explica que es Margi Clarke, algo llamado ?Imperfect List? de Big Hard Excellent Fish. ?Regrets, I-ve had a few / But then again too many to mention…» enton? Morrissey como saludo ante las 18.000 personas cuya obligaci?n moral les hab?a llevado a estar all? en una noche como esa. No un d?a cualquiera. Una jornada simb?lica: la del mancuniano que vuelve a su ciudad 12 a?os despu?s en el d?a de su cumplea?os. Si tuviera que definir este concierto tal y como analiz?bamos los poemas en el Instituto dir?a: ?tema? El paso del tiempo; ?motivo? La presentaci?n en Manchester de su excelente disco ?You?re The Quarry?, el mejor en la carrera de Morrissey desde ?Vauxhall » I?; toda una d?cada ha transcurrido de por medio. Tras el teloneo del olvidable dublin?s Damien Dempsey y unos Franz Ferdinand a la altura de las expectativas que despiertan (esto es algo bueno o malo, depende), abri? Moz su impresionante show de 19 canciones condensadas en una hora y cuarenta minutos, tres camisas y un solo bis con la fortificante ?First Of The Gang To Die? de su ?ltimo disco, el cual repas? tambi?n con el single ?Irish Blood, English Heart? -y ondeando entre el p?blico banderas inglesas e irlandesas, que no brit?nicas-, ?I Have Forgiven Jesus?, ?How Could Anybody Possibly Know How I Feel??, ?The World Is Full of Crashing Bores?, ?Let Me Kiss You? y ?I-m Not Sorry?, un buen repaso a un disco intenso, pol?tico y emocional que apenas tiene relleno. A?adi? tambi?n una nueva canci?n, ?Don-t Make Fun of Daddy-s Voice? prescindible, en realidad, igual que la versi?n de Raymonde ?No One Can Hold A Candle To You?. Antes de cantarla, le pidi? al p?blico que intentara adivinarla, dando como pista que el grupo es del los 80. Alguien grita ??New York Dolls?! y Morrissey le hace burla diciendo que ?no creo que New York Dolls sean de los 80?. De entre los gritos Morrissey entiende algo y dice ?Duran Duran? ?Nooo!?. Morrissey, que desde hace a?os vive en Los Angeles, trajo consigo una escenograf?a con remembranzas a Las Vegas y Hollywood y Elvis Presley: las nueve letras de su apellido a tama?o gigante silueteadas con bombillas blancas cubriendo las espaldas del propio Mozzer y sus m?sicos: los habituales guitarristas Boz Borer y Alain Whyte, el bajista Gary Day, el bater?a Dean Butterworth y el teclista Mikey Farrell. Fueron dos los momentos de emoci?n irracional, incontenible, adolescente, temblorosa. El primero lleg? con el primer flashback Smiths de la noche: ?Headmaster Ritual? seguida de eso que es m?s que una banda sonora biogr?fica, m?s que un espejo, m?s que un diario, un ?Everyday Is Like Sunday? coreado s?lo por aquellos que superaron el enmudecimiento de la tensi?n emocional, totalmente abandonados al estropicio sentimental en esa hermosa canci?n del ?ltimo disco que es ?I Have Forgiven Jesus?. Al terminar esta canci?n, brome?: ?I can?t believe I?m 29. Where did the years go? Why did the years go?? y en ese momento se encendi? la bla des espejos. Volviendo al tema del tiempo, lo dijo el ex The Smiths citando a su fan Julia: ?As Julia says, past never dies? y por eso all? tambi?n sonaron otras coautor?as de Johnny Marr (nos preguntamos, ?estar?a presente?) como ?Rubber Ring? -? The past is myself? declar? Morrissey antes de cantarla-, ?A Rush And A Push And The Land Is Ours?, ?Shoplifters Of The World Unite? y ?There?s A Light That Never Goes Out?, que lleg? en el bis, otra vez l?grimas en los ojos y un estadio sin un asiento vac?o totalmente de acuerdo con un ?nico hombre, al que todos quisimos entender porque nadie expresa mejor los sentimientos en que, las personas de nuestra condici?n, creemos. ?Whatever happens, please don?t forget me?, pide. Al final, m?gico y elegante, le sigui?, ya con las luces encendidas y los plomos recogiendo cachivaches, ?My Way? en versi?n Sinatra ?la canci?n a la que pertence el verso que el cantante nos anticipaba al comienzo de la noche, intercambiando ?few? por ?many?- sonando por los altavoces mientras, casi todos en silencio, abandon?bamos los asientos sin querer queriendo y agarrando fuerte el juego de chapas que el chico del cumplea?os nos regal? a cada asistente. ?It?s been the nicest birthday I?ve ever had, you?ve made a happy man very old?.
La incre?ble aventura (1) Fue al final del concierto de Migala cuando los ?ltimos once a?os se me cayeron encima, no dir? como una losa, porque el peso es diferente, m?s bien con el asombro de la… ?supervivencia? Mir? hacia atr?s y all? estaba V?ctor (rodeado de m?s gente: Borja, Josu, Carlos…) as? que arrastr? mi cuerpo a su lado, le toqu? en el hombro y se agach? para que pudiera hablarle. Durante esa canci?n, A Fistful Of Coincidences (cien veces mejor que en disco), sent? c?mo esos once a?os me traspasaban. Me atropellaron. Pasaron por encima de mi. Y se fueron. Al terminar, le dije a Abel: no s? para t?, pero para mi ha sido mi mejor concierto de Migala. Y los he visto muchas veces, en los ?ltimos siete a?os. No para ?l, dijo, ?l los recordaba mejores. Pero esto ya es algo que me importa menos. Superando ciertos criterios, los conciertos se convierten en experiencias importantes dependiendo de c?mo lo toque el oyente y no tanto c?mo lo toque el m?sico. Aquello, m?s que una obra, parec?a una inducci?n. Las im?genes del Cromita (Nacho R. Piedra) sonaban como una pista m?s de la mesa. Las canciones nuevas, de un migalismo depurado y la voz de Abel, tan diferente de la impostada actitud que registr? en «Diciembre 3 a.m.», combinadas con «vamos a tocar canciones viejas» (aqu? hubo aplausos) y el clima de respeto de una sala Arena llena pero no inc?moda, convirtieron ese concierto con dos bises en un recuerdo m?tico desde ya, desde el minuto siguiente, desde los primeros pasos por la calle Princesa, nocturna y calurosa, camino de la Plaza de Espa?a.
