Autor: elenac

  • Cuando necesitas tiempo para tener tiempo

    En Valdemorillo te lo dan. Este pueblo siempre me ha regalado tiempo.

    Esta foto cuenta qué hacía con mi tiempo hace cinco años, el 26 de marzo de 2005:

    La mesa de mi fin de semana

    Y esta es la foto de la misma circunstancia y en el mismo sitio, el 11 de agosto de 2010:

    La mesa de mi semana (cinco años después)

  • Interior. Holanda.

    Holanda es un país muy curioso. Echan trocitos de chocolate sobre la mantequilla, tienen coches pequeños (pocos) y últimos modelos de bicicletas (muchas), adoran la jardinería, son tranquilos, ordenados y sin grandes aspiraciones. Pareciera que hubieran abandonado las inquietudes artísticas a cambio del arte de la decoración de interiores, un terreno en el que sólo compiten contra las damas más cursis de Inglaterra.

    Interiores holandeses

    Es un país llano cuya montaña más alta, su única montaña, mide 300 metros. Los holandeses están orgullosos de ser tan llanos y de tener una excepción con la que hacer chistes.

    Con lo que allí no se bromea es con los alemanes, a no ser que sea para ponerles a caldo. No les gustan. Odiar a Alemania es un deporte nacional holandés que supera con creces el anti-gabachismo hispánico. Los alemanes entran a Holanda a comprar maría, pues el consumo está liberalizado. Los holandeses les devuelven la jugada entrando a Alemania a comprar DVDs, pues el IVA es menor allí.

    A los holandeses les encanta el fútbol pero no saben perder. Unos días después de erigirse subcampeones del mundo, los holandeses habían retirado sus banderas naranjas de balcones y ventanas. En toda la ciudad de Venlo sólo vi una. También vi cómo los holandeses y los alemanes ponían caras raras a un español con camiseta futbolera neerlandesa. «Pringao», debían estar pensando.

    En España nos acordaremos de Maastricht siempre por el tratado. Yo pensé que ir a Maastricht es ir al centro del europeísmo. Pues no. Maastricht es el centro de las boutiques de moda. Y tiene una puerta en una muralla que se llama Puerta del Infierno. Ls habitantes de Manzanares el Real están muy orgullosos de que la Comunidad de Madrid se constituyera en su castillo. Pero en Maastricht no hay ningún recuerdo aparente de la creación de la Unión Europea.

  • Alone again or… abducted

    No había visto este corto genial de Luiso Berdejo, titulado For(r)est in the Des(s)ert. Berdejo nació en Donosti en 1975. Ese año que he buscado tantas veces en las biografías porque yo también nací en él. Luiso, o Luis o Luis Alejandro, es guionista de las dos [REC] y también de la tercera, después de hacer cortos brillantes, realizó su primer largo –The New Daughter– en Estados Unidos con la niña de El Laberinto del Fauno y Kevin Costner, quién sabrá porqué. Kevin Costner. Se estrena el 15 de octubre.

    Esta foto es de hace unos días. La ha publicado Paco Plaza, co-director de [REC] en su blog, y en él vemos a Luiso con una copa de vino repasando la estructura de [REC] Genesis sobre un mantel de papel:

  • Tres cosas que he aprendido de los festivales alemanes

    Hace algo menos de un mes escribía sobre la nostalgia por el FIB que creamos que ya no existe, o que existe menos. Ayer Maraworld y Heineken comunicaron la no renovación del patrocinio. Sinceramente, yo no sé cómo Vince Power va a poder seguir haciendo el FIB de los últimos años sin los millones de Heineken. Quizás incluso le vengan bien las 73.000 personas menos de este año respecto al año anterior para intentar hacer un festival más barato, más pequeño. Siempre se puede volver al Velódromo, digo yo.

    Este fin de semana he estado en Coruña, como ya os he contado, cubriendo para Público Africa Express, un invento de Damon Albarn que se encajó dentro de a Festa Dos Mundos, en Oleiros. Esta actividad formaba parte de Xacobeo 10, por lo que tuve ocasión de reencontrarme con Nacho Santos, gerente de Xacobeo y antiguo compañero en la oficina del FIB. Allí, en la playa de Santa Cristina, hablamos con nostalgia de ese FIB que ya no existe.

    Yo este año he cambiado un festival en Benicàssim por dos en Alemania. Lo he pasado en grande. Ya mencioné que había estado en Leipzig para el festival gótico más importante que existe, el Wave-Gotik-Treffen. La alusión quedó ilustrada con una foto en el museo de la Stasi. Pero no hablé nada del festival y me limité a apuntaros los enlaces a las crónicas de Alberto para La Defunción. Ahora, con el tiempo como distancia y la experiencia de un segundo festival alemán, aprecio mucho más todo lo que viví allí.

    Las apariencias importan. Si hay un sitio para el que te puedes vestir sin llegar a exagerar jamás, ese es el Treffen. Da igual lo que te pongas (como si no te pones nada, una opción por la que algunos también apostaron) que es imposible estar fuera de lugar. En Madrid, no aprendes a vestirte con imaginación porque no hay motivos para hacerlo. Y cada vez los hay menos. Todo es aburrido. La gente se afea. Se acabó la diversión y la fantasía. Pero en el Treffen ves de todo. Ves góticos de manual, ves after-punks con crestas y mugre, ves impresionantes vestidos victorianos que te quitan el aliento, ves steampunks, ves uniformes militares, ves chicas sencillas vestidas de negro, y a todos los ellos los encuentras juntos en una pradera haciendo un picnic.

    Picnic Victoriano

    La música necesita un entorno apropiado. Ya basta de salas donde lo mismo da que suene salsa, pop español o flamenco. La música que te gusta necesita un sitio que te guste. Los localizaciones del Treffen, salpicadas en toda la ciudad de Leipzig, se adecuaban a cada tipo de música. Los conciertos de darkfolk tenían lugar en una preciosa y lujosa sala circular, con un exótico pasillo dibujando el perímetro de la circunferencia. El techno-pop lo vimos en un lugar más grande, una especie de circo. El Agra era el más feo, pero era grande. Un recinto ferial era también el lugar elegido para el Amphi Festival, en Colonia. Pero éste era más bonito que el de Leipzig. Al ser al aire libre, instalan unas sombrillas enormes frente al escenario, las cuales nos protegieron tanto del sol como de la lluvia.

    sol invictus 3

    Grupos arriesgados y festivales sí son compatibles. Aquello de que no ya no va a un festival a descubrir música sino a emborracharse no tiene porqué ser cierto. En realidad, la complejidad del cartel depende de las ganas de ganar dinero del promotor. No es el público el que teme arriesgarse, es el programador.

    spock 2

  • El zapping africano de Damon Albarn

    Dieron las diez de la noche en un escenario instalado junto al mar. Pablo Díaz-Reixa, más conocido como El Guincho, cogió un micro para presentar el espectáculo: «No tenemos ni idea de lo que hemos venido a hacer aquí». Su arrojo de sinceridad desvelaba que había llegado la hora y Africa Express, el show multiétnico del impredecible Damon Albarn, aún estaba cogido con alfileres…

    Sigue leyendo.

    Algunas respuestas en Twitter demúsicos participantes:

    @thepsm
    @elenac the London boys are about to hit up the stage.. Welcome on board the #AfricaExpress x
    @elenac last night was a celebration of life through the medium of music. x

    @wanlov
    @elenac i really really enjoyed myself…the crowd was epic and the musicians were juggernauts…big up africa express

    @AfrikanBoy
    @elenac it was an amazing experience, the vibe was beautiful

    @manifestive
    @elenac it was awesome and awe-inspiring! great feeling to collaborate with amazing musicians in fornt of an amazing and responsive crowd.

  • What night is tonight?

    Estoy en Madrid. Esto es muy raro. Estoy en Madrid y vosotros no, vosotros estáis en Benicàssim.

    Últimamente ese vosotros estaba siendo más importante que el propio Benicàssim. Pensaba que tenía que ir porque vosotros me preguntaríais ¿cuántas veces has ido a Benicàssim?  Y yo diría: siempre, siempre he ido. No he faltado ni un año desde que lo vi nacer en 1995. Qué digo, yo lo vi nacer en 1994. Y yo pensaba que vosotros me miraríais con ojos como platos y diríais que eso era tremendo, que era genial, que haber ido siempre significaba algo, que significaba Historia.

    Me negaba a admitir que a vosotros no os importa cuántas veces he ido yo a Benicàssim, así como tampoco os importa si este año iría o no, si falta alguna vez, o no, o ya para siempre.

    En este blog antes existía una categoría llamada «festival» en el que inscribía los post sobre cosas que pasaban todo el año relacionadas con el FIB. Cosas que nos pasaban en la oficina. Cosas que le sucedían a la música y que tenían que ver con nosotros. Hubo un tiempo en el que casi todo tenía que ver con nosotros.

    Pero a vosotros mi memoria no os importa, no hacéis preguntas ni pedís ayuda. Empecé a temer que no ir podía ser una opción, para mí, por mí, porque no existe ningún vosotros. Es sábado noche, el sábado de Benicàssim, va a empezar Goldfrapp, y mi decisión es esta. Ese festival ya no es mi festival. Es un reflejo muy pálido de aquel lugar tan emocionante en el que nos dejábamos la salud cada verano.

    Antes de seguir, necesito dar salida a varios recuerdos. Uno: «What night is tonight?», gritaba Brett Anderson desde el Escenario grande en un ritual ya conocido, «Saturday night!!!» gritábamos en el público. Otro: Alison Goldfrapp pierde la maleta y sale al Escenario Verde con gafas de sol, camiseta fucsia y descalza; «lo que ha encontrado aquí y allá» me cuenta alguien.

    Ha dejado de funcionar el streaming de los conciertos en Fiberfib.com. Espero que alguien ahí dentro se haya dado cuenta. A veces pasan cosas gordas pero estás tan metido en mil quinientos detalles que no te enteras si falla algo así. Sobre todo, dentro, no tienes ni idea de las cosas que pasan para afuera. Por ejemplo, yo nunca había escuchado la retransmisión de Radio 3 hasta este año. Sólo cuando Julio Ruiz me invitaba a la unidad móvil y me hacía preguntas sobre el Fiber, cosa que me encantaba. Cuando ayer Kasabian sacaron las trompetas (o los trombones, no sé) Julio hizo la inevitable comparación con Calexico y Tomás Fernando Flores dijo que a él no le gustaban los trombones (o las trompetas) sino que prefería a «los Kasabian más contemporáneos». Cuando hago radio yo digo muchas tonterías debido a la presión de intentar parecer inteligente y chisposa en tiempo real. Me empeño en hacer radio a pesar de que esa presión no me es favorable: escribiendo soy mejor. Aún así me empeño y me empeño. Y digo todo el rato tonterías que, si las hubiera pensado dos segundos, no habrían salido de mi boca.

    Volviendo a Fiberfib.com. Yo inventé «Fiberfib.com». Me refiero a que se me ocurrió ese nombre de dominio porque todos los buenos ya estaban pillados. Hace muchos años teníamos dos webs: una era  festivaldebenicassim.com, que tenía la información del festival, pero nos parecía muy largo. Y luego estaba fiber-es.com, donde estaba alojado el Fiber (el periódico del festival que aquellos con menos de dos años de memoria no recordaran ya ni que existía). Yo tenía claro que debíamos tener una sola web, por lo que era necesario converger el FIB y el Fiber. Por eso se me ocurrió ese dominio y de ahí viene el famoso Fiberfib.com, que acabó dando nombre a un escenario cuando cierto patrocinador o colaborador se dio de baja. Yo creo que, con el uso, ese nombre raro ya nos suena normal pero causó mucha confusión, yo tuve que explicar mil veces que el festival no se llamaba Fiberfib sino FIB, y que el periódico se llamaba sólo Fiber, mientras que los asistentes eran los fibbers. Por más orden que intentase poner, al final la gente llama a las cosas como les da la gana, por lo que acabaron llamando a los asistentes igual que nuestro periódico, lo cual tenía mucho más sentido aunque fuera gramaticalmente incorrecto.

    En inglés (a veces usábamos el inglés porque sí, al igual que en los 90 los grupos españoles cantaban en inglés, sin suponer que un día el FIB sería colonizado por Inglaterra) fib es una mentirijilla, así que un fibber (o, mal escrito, fiber) es un pequeño mentiroso. Tenía gracia decir fiberfib como «el mentirosillo de mentirijillas».

    En el primer diseño del Fiber  en 1999 usamos letras en la cabecera del periódico que recordaban los suelos de las pistas de baile de finales de los 70 y principios de los 80, identificando fiber con fever y la famosa Saturday night fever.

    Y, por eso, vuelvo a preguntar: What night is tonight?

  • No al desalojo de la Asociación de Vecinos Valle-Inclán de Prosperidad

    «A tenor de los apoyos recabados hasta el momento y de la determinación mostrada esta mañana por la asociación vecinal Valle-Inclán, la Comunidad de Madrid no va a tener nada fácil desalojar su local el próximo lunes, tal y como ha anunciado». Así comienza la nota de prensa difundida por la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid tras la rueda de prensa que tuvo lugar ayer y a la que pude acudir.

    Aunque prensa había poca, sí había muchos apoyos vecinales, asociaciones y representantes políticos y culturales. Que las intenciones de la CAM de desalojar los locales para ponerlos a disposición de Hacienda y «rentabilizarlos» haya coincidido con la lucha de los trabajadores y trabajadoras de Metro de Madrid ha sido una faena porque este atropello puede pasar desapercibido.

    En lo que a mí concierne, intento ayudar a que esto no suceda, y por ello he hablado en el Comunes de hoy bastante rato sobre el tema y hemos puesto unos cortes de audio grabados en esta rueda de prensa. Escucháis el programa dándole al play o aquí para descargar:

    [audio:http://www.archive.org/download/ComunesProgramaSobreCulturaLibre.01-07-2010/Comunes01-07-10.mp3]