Autor: elenac

  • Amy Winehouse, la vida en negro

    Adicta a la autoafirmación, la cantante vive envuelta en una espiral escapista de la que ni su padre, ni la prensa ni su marido la pueden rescatar

    Las canciones de Amy Winehouse son para todos los públicos, pero su vida no lo es, aunque se haya convertido en carnaza de tabloide sensacionalista. Excesiva, desmesurada y desbocada, no es la hija ni la nuera que muchos de los que bailan sus canciones admitirían en sus familias.

    Su negrísima voz y el soul que practica la emparentan con las turbulentas cantantes del sonido Motown de los años 50, envueltas en adicciones y sórdidas peleas domésticas, como Ronnie Spector o Tina Turner. Un espejo es también, salvando la distancia del tiempo, su paralelismo con Billie Holiday, impresionante cantante de jazz que se casó con su camello, después con un mafioso y a ambos les fue infiel con la botella.

    De las profesiones de su padre -taxista- y su madre -farmacéutica- le viene quizás a Amy su ansiedad por los viajes, su ánimo escapista, su pasión por el jazz escuchado en el seno de una familia judía residente en un suburbio londinense. Tenía nueve años cuando sus padres se divorciaron.

    Un año después ya estaba montando un dúo de rap con su mejor amiga. Pero tenía que ser un novio de esos que le llevan a uno por caminos de perdición quien le ayudara a triunfar, a los 16.

    Fue Tyler James, también cantante soulero y motivo reciente de las iras celosas del marido de la cantante, quien presentó una maqueta de Amy a su manager; eran siete u ocho minutos de poemas recitados y una guitarra que hacía daño escucharla, pero no por desgarradora sino de lo mal tocada que estaba.

    A partir de ahí, todo se desarrolló de manera natural, sin olvidar la conquista de la cima del rock’n’roll, esa que incluye sexo, drogas y palizas.

    La culpa es de los novios

    En un bar -corría el año 2003- Winehouse ligó con el chico de los recados -a media jornada- de un plató donde se rodaban videoclips. Locamente enamorada, ella se tatuó su nombre justo encima de su corazón. Él se llamaba Blake Fielder-Civil, y las turbulencias del romance arrojaron a Amy a los brazos del alcohol, y a los de otros muchos hombres poco recomendables, de vez en cuando.

    Con su primer disco –Frank- ya en la calle y conquistando todos esos pequeños cielos que la industria musical consiente a sus hijos predilectos (Brit Awards por aquí, discos de platino por allá, una nominación a la exclusiva lista de finalistas del Mercury y una presencia notable en el cartel del festival Glastonbury), Amy se lanzó a cincelar su leyenda a golpe de tatuaje y tupé.

    Su relación con Blake era un ir y venir de rupturas y reconciliaciones. Uno de esos arrejuntamientos dio lugar al título del segundo disco de la cantante: Back to black, jugando con las letras del nombre del hombre al que pronto convertiría en su marido. Aunque Mitch Winehouse, padre y comentarista de la vida de la artista, piensa que el disco está inspirado en él mismo.

    Amy plantó a uno de esos novios de sustitución con los que se entretenía, el chef Alex Claire y, mientras su hit Rehab hacía sonar en las emisoras de medio mundo su declaración de independencia «no, no, no entraré en rehabilitación», Amy decía «sí, sí, sí» a ser la señora de Fielder-Civil.

    La pareja, ambos de 23 años, celebraron el enlace encerrados durante tres días y tres noches en el Shore Club hotel. En plena euforia marital confesó a la revista Rolling Stone que «sé que tengo talento pero no estoy en el mundo para ser una cantante, sino para ser esposa, madre y cuidar de mi familia». Era la primavera de 2007.

    Y en verano, la burbuja del amor estalló, desquebrajando a Winehouse por los costados. Sus fans interrumpieron las vacaciones sobresaltados cuando supieron que una presunta sobredosis la había llevado al hospital. Un septiembre, una vez más, se quedó a las puertas del Mercury por culpa del impresionante debut de Klaxons y se vio obligada a cancelar los conciertos que tenía apalabrados hasta final de año «por motivos de salud».

    Entre barrotes

    En noviembre, Blake le quiso reventar los dientes a un camarero, al cual, además, intentó sobornar para impedir que le denunciara. La pareja montó en cólera y la propia Amy acabó durmiendo en el calabozo. Ella salió rápidamente, pero no así Civil-Fielder, el cual permanece enchironado a la espera de la resolución del juicio.

    La vida en prisión es dura y, entre sobredosis y sobredosis de heroína, Blake trapicheaba con fotos de su mujer, mientras ésta intentaba desintoxicarse buceando con Bryan Adams, ingresando un poquito en alguna clínica, por probar a ver, o cuerneando a su marido, al menos un par de veces. Que tampoco es para tanto.

    Sola, vapuleada por la prensa y por el éxito fulminante, Amy celebraba el alud de nominaciones a los Grammy a su manera. Cuando el periódico The Sun difundió un vídeo de ella fumando crack, su padre admitió que era lo mejor que le podía haber pasado; enfrentarse a la conmoción de la opinión pública la haría reaccionar. Pero la opinión pública ya tenía el callo suficiente como para que ni esto la perturbara. Y mucho menos a Amy, quien ha demostrado pasar de largo del digan lo que digan.

    Los premios Grammy que finalmente ganó le sentaron bien a la artista, sobre todo para centrar la atención en algo que no fueran sus adicciones. Pero Estados Unidos le denegó el visado y no pudo recoger ninguno en mano. Por arte de videoconferencia actuó desde Londres y agradeció sus cinco gramófonos de oro.

    Pero, aunque lo intentara, Amy Winehouse no será nunca una cantante más, ni será una esposa dedicada y madre amantísima. Su personaje se ha devorado su persona, sus canciones y sus intenciones. El morbo, una enfermedad viral peligrosa e implacable, arrasará lo que quede de ella.

    CC. Elena Cabrera. Publicado en ADN.es

  • Territorios lejanos

    Mañana estaré moderando una mesa (espero que los que se sienten a esa mesa no se moderen, sino todo lo contrario) en el festival Territorios Digitales en Sevilla. Será a las seis de la tarde en las Reales Atarazanas de Sevilla. Los invitados son Blas Fernández (Diario de Sevilla), Manu González (GO Mag), Bruno Sokolowicz (Scannerfm.com) y Rob Young (The Wire) y el tema es El futuro de la prensa musical. Además, el sábado de 10 a 12 de la mañana nos podréis escuchar en Radio 3, en el programa Mundo Babel, a Bruno y a mí hablando sobre lo mismo.

  • Fashion show (mañana sábado en el Tres Cuartos)

    Mañana sábado en el Tres Cuartos (calle Jesús del Valle). A partir de las 23:30. Fashion show. Tres_cuartos.jpg Ven (sobre todo si te has quedado sin entrada para And One).

  • Un turno de noche es mucho más triste

    Con cierto retraso, aquí dejo el link a una entrevista con Hidrogenesse que publiqué el 6 de mayo: «Primero queríamos ser un grupo de temas instrumentales y hedonistas, ligeros, ideales para centros comerciales. Luego empezamos a componer baladas, y los conciertos de Hidrogenesse eran recitales de Carlos, solo en el escenario, haciendo de crooner. Más tarde, Genís también subía al escenario y el repertorio era más pop. Grabando el Gimnàstica passiva nos empezamos a obsesionar con los 70, con el glam y con el krautrock, y eso nos ha llevado a ser el grupo que somos ahora»… sigue leyendo. La publicación coincidió con el concierto en Madrid que me perdí. Pero Raúl me ha mandado un par de links: [youtube _PxIDCMr5PM] [youtube AiDolgbVN94] [tags]Hidrogenesse[/tags]

  • No puedo vivir sin Madonna

    Poor is the man Whose pleasures depend On the permission of another [youtube zZRYlo4ytfM] MTV España hizo hace unas semanas un especial de producción propia para celebrar la salida del nuevo disco de Madonna, Hard Candy. Me entrevistaron, y hablé de mis momentos madonnianos favoritos. También salen Raúl Lapidario, y Fran Loud haciendo el vogue y eso de lo mejor del programa porque siempre lo hace perfecto; es quien mejor está de todo el reportaje. La verdad es que yo no digo más que tonterías (y, al descontextualizarse, parecen aún mayores de lo que eran) pero como me lo he encontrado en YouTube vía este blog, pues aquí lo posteo. No creo que dure mucho tiempo colgado en YouTube, así que si alguien se lo perdió y tiene interés, que se de prisa. Y para el que quiera volver a ver el vídeo del que hablo, Justify my love, en versión sin censurar, aquí está: [youtube v7sITldHmGo] [tags]Madonna, MTV, Fran Loud[/tags]

  • Ex Fuentetaja

    En marzo los consejeros de lectura que trabajaban en la Librería Fuentaja fueron despedidos mediante un Burofax. Los libreros de Fuentataja abandonaron la huelga sin éxito, sin trabajo, cansados y ninguneados por la empresa que les maltrató. Ésta consideró que su huelga era ilegal, por eso se vió con derecho a rescindir sus contratos. Además, aprovechando la coyuntura, les acusó de haber «lanzado insultos y difamaciones contra los propietarios, encargado y otros trabajadores de la empresa» (es verdad: hay quien se pica si es llamado explotador o malpagador), «haber impedido físicamente la entrada de clientes colocándose en la puerta del establecimiento» (es verdad: lo mismo me pasó el otro día al pasar por Preciados, la calle estaba tan llena de gente que no pude ni entrar a la Farmacia, es para denunciarles), «haber fomentado además con su boicot que la clientela no acudiera a comprar a la librería generando un clima de opinión contrario a la compra en dicho establecimiento tanto a través de su página web http://huelgafuentetaja.blogspot.com/ así como con el reparto y difusión de pasquines, cartas oficiales y demás material impreso (Ej: “Yo no compro en Fuentetaja”)» (es verdad: yo he dejado de comprar en Fuentaja, porque me niego a comprar en una librería que maltrata laboralmente a un personal cualificado)… y en fin, así más puntos que ridiculizan los derechos de cualquier trabajador, que se burlan con desprecio de unas peticiones justas, básicas. Es una pena que a mí no me puedan despedir. Como no pueden hacerlo, me autodespido. Los Lectores de Fuentaja, quizás ya no sean, en gran parte, lectores de Fuentaja, sino lectores de Antonio Machado, lectores de La Central o, en los casos más desgraciados, lectores de la FNAC o la Casa del Libro. Pero esto no es culpa de los trabajadores hoy en paro, sino de los dueños de esa empresa, que nos han roto la ilusión. Por mi parte, y por ahora, yo sigo sin comprar en Fuentetaja y he comenzado la búsqueda de otra librería, con otros presupuestos, que tengan los libros que quiero, que me sepan recomendar. Un lugar donde pueda pasar horas perdida en las estanterías, y, si no es mucho pedir y ya de paso, si te ofrecen un cafecito, ya sería el paraíso. Hace unas semanas se inauguró en Malasaña, en el antiguo local del Matropiero (cuanta pizza y chato de vino tinto tomamos allí esperando a que empezaran los conciertos en el Maravillas, con la mirada perdida en los posters del partido Liberación) una nueva librería especializada en relato, titulada Las tres rosas amarillas. Habrá que catarla. Y este viernes el suplemento On Madrid venía dedicado a Malasaña, con entrevistas a algunos amigos y conocidos que recomiendan sitios del barrio. Ajo posaba en una lirbería de la calla Palma, que también habrá que investigar. Hacerse fan es lo que tiene, que las decepciones acaban contigo como terremotos emocionales. Y a otra cosa.

  • Einstürzende Neubauten, el nuevo modelo de artista-empresario

    Capítulo segundo de la conquista de Alberto Monreal a los lectores de ADN.es: Einstürzende Neubauten, el nuevo modelo de artista-empresario Un adelanto antes de que hagáis clic: …incluso se dan casos tan particulares como ofrecer la posibilidad de participar en directo con la banda, como en el coro que acompañó al grupo en su histórico concierto en el Palast der Republik en Berlín. Esos cien coristas eran en realidad supporters reclutados por internet… No es pues casualidad que su último disco se titule Alles wieder offen (Potomak, 2007), abiertos otra vez, un trabajo que después de 28 años en la carretera ofrece unos Einstürzende Neubauten más poéticos y metafóricos, menos caóticos y ruidistas… ¡clic!

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  • Lejos o cerca

    Sé que hay un terreno anárquico, insólito, desocupado y algo hostil en el que residen las gentes que no pueden vivir en ningún otro lado. Y sé que yo estoy llamada a conquistarlo.

  • Qué nervios

    Victor Puig en Pasapalabra Hoy, a las 20:10 y mañana también. Es el Quijote del rosco de Pasapalabra.

  • Cómo graba Vigalondo un sketch de Muchachada Nui

    [audio:adn.mp3] Se dice que ese día dejó al equipo de producción extenuado, agotado. Desde la mañana estuvo rodando el jueves 24 de abril en Malasaña. Primero en la plaza Carlos Cambronero, la del Palentino. Y luego en el Éboli (sí, el Éboli, el bar que es lo más de lo más en rodajes y tortillas de patata; Éboli te quiero) hasta las doce de la noche. Javi Pulido estuvo con ellos por la mañana. Estas son las fotos que lo demuestran, y este el vídeo que lo atestigua. Se trata del sketch Regreso al futuro IV, para un programa de la segunda temporada, que es la que estamos viendo ahora todos los miércoles en La 2 (no es que vayan con mucho adelanto respecto a la emisión, ¿no?). Aprovecho para recordar el artículo que escribí cuando grababan el sketch The waiter para la primera temporada, que nunca llegó a emitirse. Cuánto les gustan los camareros a la muchachada. ¡¡ADENERRRLLLLL!! Muchachada Nui!