Autor: elenac

  • Me va a costar escribir sobre Sergio Algora, dice Antono Luque

    Leo en Público (que me advierte Javi):

    ANTONIO LUQUE (SR. CHINARRO) – 09/07/2008 14:40 Me va a costar escribir sobre Sergio Algora hoy mismo, y no porque falten cosas que decir, al uso en estos casos. Verdades como la copa de un pino grande serían. Me va a costar porque me he quedado de piedra. Inerte. Mineral. Agua. Qué mal trago. Le recuerdo por primera vez en el Benicàssim del 96. Con El Niño Gusano. Tocaron muy bien. Era un grupo de verdad. Letras surrealistas, decían. En el mismo -bateau ivre- en que yo perdía el rumbo, acertaba viendo en él un capitán, y ni charlamos. Un poco gallitos todos, qué juventud aquella, que ni siquiera se ha ido del todo antes que él, qué desconsiderada es la juventud. Hará un año fuimos de copas por Málaga. Se iba difuminando, lo veía cada vez más borroso, es verdad, pero era porque Horacio nos invitaba en el Indiana. Él me veía normalmente, y dijo algo sensato sobre medicinas; palabras raras en ese hábitat que era y es el nuestro, el de los bares y las palabras raras para la juventud que los llena hasta reventar, maldita sea. Hace exactamente 77 días (lo sé porque dejé de fumar aquella noche; hay que ir temiéndole a la de la guadaña, elige fatal), me lo crucé en la calle, en Madrid. Ambos vagabundeábamos a solas por la ronda de Valencia a mediodía. Qué situación tan rara, ahora me doy cuenta. Por eso nos sonreímos y no dijimos gran cosa. El sentido del humor no necesita las palabras cuando es puro. Ya de noche, en el escenario, La Costa Brava y Sr. Chinarro a toda prisa, a lo nuestro. No nos despedimos. Ni hola en Benicàssim ni adiós en la Ronda de Valencia. El próximo abrazo no podremos ni evitarlo ni contarlo. Es increíble.

    Sí. [tags]Sergio Algora[/tags]

  • Tras la de los constructores llega la segunda burbuja a estallar: la de los festivales

    EFE distribuyó ayer un teletipo con una entrevista a José Morán. Cuando lo leí me asusté, porque venía a dar a entender que la crisis económica y la competencia había afectado de tal manera al Festival de Benicàssim que este año había caído la venta de abonos. Después de hablar con Aldo Linares, con Ernesto González y con el propio José Morán, me entero de que esto no es cierto, así que escribo mi propio artículo, que es el que está más abajo. Entiendo que un «todo va bien» es una no-noticia, y que los matices no venden, pero aún así, he querido contarlo. Cualquiera que me conozca entenderá porqué.

    El Festival de Benicàssim estima una asistencia similar a la del año pasado A diferencia del año anterior, los abonos aún no se han agotado, debido a la ampliación de la capacidad de la zona de acampada, la competencia y la recesión económica Dentro de dos fines de semana la pequeña localidad costera de Benicàssim vivirá un estallido festivo único en este país. Festivales hay muchos, pero longevos y personales como este, ya son menos. Y así lleva sucediendo desde hace trece veranos. 2007 fue la edición del Festival Internacional de Benicàssim que mayor afluencia de público atrajo. 40.000 personas, 4.000 más que el año anterior, acudieron al canto de sirena de la música indie, la playa, el sol, la montaña, la noche y el salitre. Este año se ha ampliado la zona de acampada a 35.000 personas (hasta 2007 sólo podía albergar 25.000); por lo que se han puesto a la venta más abonos. José Luis Morán, co director del festival estima «unas cifras de asistencia en torno a las del año pasado», en declaraciones a ADN.es. Y eso, en un año «complicado» como el que vivimos, puede ser considerado «todo un éxito». No obstante, a día 6 de julio, ya se han sobrepasado los 30.000 abonos vendidos, lo que son 2.000 más que en 2007. Pero el total de asistentes se calcula sumando los abonos a las entradas sueltas para cada día. Y este año se espera que caigan un poco las entradas de día, por lo que la asistencia total quedará, más o menos, en las mismas cifras que el verano pasado. La burbuja festivalera Es un año difícil porque la competencia entre las promotoras de conciertos ha sido más cruenta que nunca. La llegada de un macrofestival como Rock in Rio, el desplazamiento de la fecha de Summercase para hacerlo coincidir con FIB Heineken y los 200 festivales de menor tamaño que tienen lugar en España durante el verano están creado lo que Morán ha calificado, en declaraciones a la agencia EFE, una «burbuja». El promotor advierte que «muchos no repetirán en 2009». A la situación de competencia nacional hemos de añadir la coyuntura económica internacional, «que también afecta». En junio se ha desacelerado el consumo privado, sobre todo en los jóvenes, suben las hipotecas y la gasolina, crece el paro, y un abono para ir al FIB Heineken cuesta 170 euros (4 días), para Summercase 120 (2 días) y para asistir a todos los días de Rock in Rio se necesitan 317 euros (5 días). A muchos asalariados se les ha ido la llamada paga de Zapatero que recibieron en junio en comprar una entrada para un festival. Ubicuidad Este es el primer año que el festival organizado por Maraworld decide programar una cita simultánea en otra ciudad. La noche del sábado los principales nombres del cartel actuarán en el Parque Juan Carlos I de Madrid, en lo que se ha dado en llamar Saturday Night Fiber. Con esta estretegia, Maraworld contraprograma la argucia de la promotora Sinnamon, que movió la fecha de su festival Summercase y, por ello, coincide con Benicàssim. Summercase se celebra en Barcelona y Madrid y FIB Heineken en Benicàssim y Madrid. En la cita madrileña del sábado ee espera reunir a unas 10.000 personas y en función de la respuesta obtenida y de la recuperación de la situación económica, sus organizadores se plantearán ampliar en próximas ediciones a una segunda noche. Léelo en ADN.es

  • Yo no he sido

    Pero han robado la lápida de la tumba de Ian Curtis. Su nombre y su figura tiene estatus de mito. Su tumba ha sido lugar de peregrinación para miles de personas durante tres décadas, al igual que para otras generaciones lo fueron las de Jim Morrison u Oscar Wilde. El cuerpo de Ian Curtis, cantante del grupo de post-punk Joy Division, fue enterrado, tras su suicidio el 18 de mayo de 1980, en el cementerio de Macclesfield. En la pequeña lápida se esculpió el título de una de sus últimas canciones: Love will tear us apart… sigue leyendo.

  • El stalinismo de Grado 33

    Mucha gente me ha preguntado por canciones extras de Grado 33 que no estuvieran en su maravilloso único disco, que tuve el honor de editar en Autoreverse. Hoy las he ripeado y escaneado la portada de la maqueta, que debe de ser de 2002 (pero no lo pone, así que no puedo asegurarlo). Tiene dos grabaciones en directo (Horizonte y Náufrago).

    Hay otras seis canciones que no aparecen en el disco. Como curiosidad, una de ellas se llama Nómadas, al igual que el siguiente grupo que creó al disolver Grado 33. También tengo esa maqueta, otro día la subo. Una de esas seis no está apuntada en los créditos, así que no sé cómo se llama. Son sobre todo canciones instrumentales, en algún caso más cercanas a Prozack, antes de que Carlos cogiera más seguridad con la voz.

    portada maqueta Grado 33

    Descarga aquí.

    [tags]Grado 33,Carlos Ordóñez,Autoreverse[/tags]

  • ¿No es gracioso cómo funciona mi cuerpo?

    Fixmer McCarthy Recuerdo aquel concierto. Me entusiasmó. Aunque estaba agotada de esperar tantas horas. Juraría que hasta las cuatro o así no tocaron. En mi memoria, la sala parecía un ring, una pelea de gallos, una arenga espontánea. El escenario no era más que un cajón elevado y, en él, vestido de negro, con la camisa arremangada, delgado y fibroso como el espíritu de la EBM es, Douglas McCarthy bailaba agarrado al micro. Terence Fixmer, creo yo pero igual me lo invento, no estaba junto a él sino en una cabina. Rodeábamos en círculo a McCarthy y le cubríamos de violencia. Eso es lo que recuerdo. Veo los brazos en alto y los empujones. Me veo a mí, acelerando el pulso. Me gusta lo que dice la biografía de Fixmer/McCarthy: «Después de muchos años de silencio, Douglas McCarthy, la legendaria voz de Nitzer Ebb, ¡está listo para una nueva GUERRA electrónica!». En 2004 Terence Fixmer y el cantante de Nitzer Ebb hicieron un disco titulado «Between the devil» y el 23 de mayo han sacado el segundo, «Into the night». Y me encanta el disco. Lo escucho mientras escribo esto. Ahora que me meto en la noche. Me gusta muchísimo. Me pregunto porqué tanto. A nadie le he visto poner tanto entusiasmo. Debe ser que no es tan bueno. Pero hay algo en él que es tremendo. Quizás son los tonos, el de las programaciones de Fixmer y el de la voz de Douglas, que siempre me han puesto. McCarthy Terence Fixmer [tags]Terence Fixmer,Douglas McCarthy,Nitzer Ebb,Fixmer McCarthy[/tags]

  • La prima hermana de Iván Z.

    «Muéstrame tu casa y ya veremos qué hacemos», le dijo Andrés Duque a Iván Zulueta cuando éste accedió a sus repetidas peticiones de intromisión, cinematográfica, documental (y personal, que es lo que es) en su vida. Y Zulueta le abrió las puertas de Villa Loba. Esto ocurre con más frecuencia de la que creemos porque Sara Brito, de Público, se presentó sin más ni más delante de la famosa enredadera de Villa Loba y, después de hacer ding dong, Zulueta le dejó entrar. He soñado tantas veces en mi vida con ese ding dong que sé que no lo haré nunca. Mientras Andrés Duque le hablaba en segunda persona a Eusebio Poncela, escuché la voz de aquel y observé la cara de éste. Una temblaba y la otra permanecía impasible, lejos de allí. El rostro de Eusebio Poncela estaba escondido bajo un sombrero calado y unas gafas enormes. Cuando le volví de ver de nuevo, y era de noche, permanecía oculto de igual manera. Me acuerdo del hombre que tenía rayos x en los ojos. Arrebato Cuando Iván Zulueta rodaba los Super 8 desde su piso de Plaza de España la policía pensaba que grababa las manifestaciones, y por eso le tenían fichado. Cuenta Marta Fernández-Muro que «el día que les detuvieron en el cine California pensaron que era algo político, que éramos de la ETA». Me gustaría que Eusebio Poncela me hablara todo el rato, que no parara, que nadie le interrumpiera y su frase durase horas. «En Madrid nos conocíamos por como íbamos vestidos, luego se convirtió en una cosa de amigos, modernos… Después de trabajar con muchos maestros, con Iván es con uno de los cineastas con los que más me he identificado, en el sentido de estar feliz con las imágenes. Con Arrebato descubrí lo que era el cine. He hecho dos veces de alter ego de Iván, en Párpados y Arrebato. Las imágenes de Iván son cosas que identifico con algo que yo llevo dentro. Como cineasta es de los más grandes que ha dado nuestro cine. Ni se le puede tocar, ni puede tener alumnos. Es un visionario, es un vidente». El tema que le pone nervioso a Zulueta, a él, a mí, a todos, es el empuje para seguir haciendo cine. No digo un largo. Ni digo un corto. Sólo grabar por grabar, como quien tira polaroids, sin importar el coste, sólo porque hay que tirarlas. Eusebio Poncela (ni Eusebio ni Poncela, Eusebio Poncela, como si le llamara Joaquín Reyes) sabe «que tiene guiones y que hay gente muy cercana a él que está haciendo todo lo posible para poder ver otra película de Iván. No está encerrado en Villa Loba contándose los pelos de los huevos, es muy activo, está grabando cosas, muy activo, hay cosas que nadie ha visto y nos puede dar alguna sorpresa. Tiene guiones escritos. Iván sin presión no sería Iván, sería una prima hermana de». Arrebato Estoy molesta porque Eusebio Poncela está hablando de Iván Zulueta en un salón de la SGAE y me parece tan fuera de lugar que lo encuentro ofensivo. Se lo digo a Andrés Duque y lo comparte. Me alegro de sacármelo de dentro. Pero y qué, qué cambia eso. Pedro en agosto se va con una cámara a Villa Loba y esta vez no es para él. Eso sí que puede hacer que las cosas cambien. Igual que cuando vi esa película por primera vez muchas cosas cambiaron para mí. Pero yo quiero que cada vez que la vea haya cosas que cambien. Por eso me fui a verla esa noche al Cine Alba. Un rato después estoy frente a Eusebio Poncela y no sé qué hacer más que sonreír y levantarle mi copa de vino. Él también me sonríe debajo de tantas gafas y abrigos y sombreros, pero hace mucho calor. A veces hay chicos que no conozco que me sonríen y me levantan su copa. Normalmente no me gusta, a no ser que no les vuelva a ver jamás. Pero eso lo pienso después. Arrebato Así que es de noche y me he arreglado veloz en quince minutos. Incluso me he pintado los labios con carmín rojo, como Ana Turner, porque antes no me los pintaba, como Ana Turner. Y he salido al cine, a ver Arrebato, pero en realidad a algo más. Algo más que no se produjo. Ni antes ni después, pero la película es eterna, y durante ella todo es posible. Rapture Especial calidad José Sirgado y Marta [tags]Iván Zulueta,Arrebato,Andrés Duque,Marta Fernández-Muro[/tags]