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  • Hoy se rompe todo

    Como será un día largo, decidido dormir un poco por la mañana y en lugar de levantarme cuando suena el primer despertador INSERT INTO `wp_posts` VALUES (8:30) me regalo más descanso y acabo por levantarme pasadas las diez. Tonteo un poco y digo: ¡en marcha! ¡Una buena ducha y me pongo a hacerlo todo con diligencia! Y… ¿qué ocurre? No sale agua, ¡mi casa se ha quedado seca! Tengo que hablar con a portero pero no quiero hacerlo sin llevar en la mano el dinero del piso. Así que bajo al banco, el cajero estropeado, hago una cola larga. Cuando por fin reuno los dineros, voy a su casa y… claro, ni rastro de ella. Sin agua, con las manos asquerosamente malolientes de billetes. Y empiezan a dolerme los riñones, mala cosa: señores directores de festivales, ¿por qué los hacen todos a principios de mes, que es cuando me viene la regla? Y sigo sin agua.

    Preparativos

  • Del por qué he cerrado los comentarios

    Espero que me lo disculpéis y que nadie se lo tome como una ofensa pero necesito que sea así, para no perder el rumbo, no distraerme con el que dirán. Al menos por ahora. Para lo que queráis estoy en mi correo que es correo arroba elenacabrera.com.

  • Recuperando recuerdos

    Me llega un email de Discos Crudos anunciando dos cosas que me han hecho ilusión. La primera es que han comprado el stock -que debía de estar amontonado en unas cajas debajo de alguna cama- del sello independiente Goo Records, que en los noventa sacó a grupos de noise como Lord Sickness y cosas más fuertecillas como Los Clavos y Nuevo Catecismo Católico. Los amantes del Getxo Sound están de enhorabuena. Hace mucho tiempo que no escucho a Lord Sickness pero a mí me gustaban y parece que tienen copias del mítico ep 7– de la radiografía.

    El otro notición que cuentan los de Crudos es la reedición del fantástico libro «Por favor mátame. La historia oral del punk», que editara Celeste y llevaba inencontrable bastante tiempo. La edición está ampliada con 25 páginas nuevas de entrevistas y fotos que no aparecieron.

  • A menos de un día para empezar a experimentar

    Aquí está la tercera newsletter de Experimentaclub. Aldo Linares, por cierto, se incorpora al cartel para sustituir a Christian Galarreta. Por lo demás, ayer noche intensa poniéndome al día con acreditaciones y demás peticiones de prensa. Y hoy, un poco zombie. Ya comienzan a llegar artistas y starlets. La más grande, la Rocío Jurado de la No Wave, la señora Lydia Lunch, ya está en Madrid. (Por cierto, este año tocará en el All Tomorrows Parties en diciembre). Como contó Ajo en la penúltima newsletter, viene acompañando a su churri, Marc Viaplana, que toca con A Cunt on Fmol. Que se prepare Viaplana para despertar envidias. Y a ver si la Lunch nos sigue despertando el morbo.

  • Semana a la deriva € a la vanguardia

    Comienza la semana del festival Experimentaclub del que vuelvo a encargarme de la prensa más guerrera, como el año pasado. Tengo cinco días de vacaciones en mi nuevo trabajo y los he destinado a mezclarme entre plumas de un lado y del otro del escenario. El cartel se presenta, para mí, más seductor que el del año pasado. O al menos yo lo siento más cerca con nombres como To Rococo Rot, Paker » Lily, Pluramon o Tukijo Noriko. Otros grandes atractivos están en el cabeza (o busto) indiscutible con Psychic TV o el ex Cabaret Voltaire Richard H. Kirk.

    -To
    No me voy a poner a hacer aquí la reseña, así que recomiendo que os suscribáis a la newsletter que ando escribiendo, que os deis un paseo por la altamente informativa web del festival (ese crack que es Piñango cuando se pone), consultéis la programación y, finalmente, compréis las entradas para la noche/s que más os apetezca, a partir del miércoles y hasta el domingo. Mi otro compañero -además de Javier, Ajo y el grandísimo equipo de producción de La Nota- es Anki Toner, quien este año se ha currado la programación de unas charlas diarias que llevan por nombre Ideas. En ellas se hablará de hacia dónde creemos que va el asunto este del consumo, venta, disfrute, compartición, y creación musical. La primera de ellas, el miércoles a las 18:00, la modero yo. El tema de ese día es música comprimida, para los siguienes será música reducida, construida y suprimida. Pego aquí un cachito de la última newsletter: El miércoles 5 hablaremos de música comprimida (mp3 no tan ilegal) con Javier Maestre, Jaime Munarriz y un representante del selo Play-Code. El jueves 6 el tema será la música reducida (músicas en pequeños formatos) con Pablo Rega, Chema Chacón y Andrés Noarbe. Al día siguiente la protagonista es la música construida (autoluthiers: otros instrumentos) donde participarán Andrés Blasco de Truna, Olaf Ladousse de Los Caballos de Dusseldorf y Nilo Gallego. Por último, el sábado 8 se cierra el ciclo con música suprimida (músicas ilegales) donde hablarán Anki Toner, Nacho Escolar y Darío Moratilla.

  • Luz seca

    Lo primero que he notado ha sido el frío. Bajé a tirar el vidrio, por tener una excusa para ir a la calle. Y lo siguiente de lo que me di cuenta fue de la luz en la escalera, que estaba a oscuras a pesar de la luz que entra por las ventanas de los patios. Y la luz esa no era amarilla, era más bien azul, seca. Y en la calle, ese silencio raro de cuando va a pasar algo roto por una vecina que le habla a gritos a otra por el telefonillo para que baje a ver «el eclissse». Lo siguiente extraño ha sido que la plaza de Franscisco Silvela estuviera rajada en dos. Una parte a oscuras, vacía, y otra pintada con una tira de sol en la que se amontanaba un número creciente de peatones mirando hacia arriba, dirección Doctor Esquerdo, con gafas de lunas negras y montura de cartulina, con las bocas abiertas, como si por priemra vez vieran una película 3D. Entonces me fijé en la sombra que proyectaba mi figura sobre la acera, eso sí que era curioso: el contorno era doble, vibrante. Más adelante vi a dos emleadas de la droguería haciendo un experimento con dos folios. En el que habían puesto en el suelo se proyectaba la sombra de un círculo que habían recortado en el otro papel. Pero la sombra no era círcular, sino de un mínimo cuarto creciente. Encontré un amigo en la esquina y me pasó sus gafas, en silencio, casi sin decir ni hola antes. En realidad ya me daba igual pero me pudo la curiosidad. Un rato antes estuve a punto de comprar las gafas en la farmacia, incluso hice la cola durante un rato pero cuando estaba a punto de tocarme me arrepentí y me fui de allí. Hubo algo que no me gustó. No sé qué: la cola de gente, la sonrisa maliciosa del farmacéutico al decir el precio de las gafas, la sensación de que con unas gafas con estrellas pintadas sobre la cartulina no me iban a dejar ver lo que yo quería ver. Me llamaba más la atención el efecto del eclipse que el eclipse en sí mismo. Como cuando hace unos años, en Benicàssim, estábamos en la piscina y todo se nublo y pasaron cosas raras, ¿verdad Aldo?

    Foto Xavi Calvo. Foto Manuel Bartual. Foto de nilsvdburg. Foto de Andrew Kornienko. Foto de Bernardo Achirica.

  • Cantimplora para la sed

    Durante todo este tiempo de apagón he escrito, por inercia, innecesarios post mentales que no me llevaban a ningún lado. Y, cuando dejé de escribirlos, empecé a ver que mis pies sí iban hacia algún lado. ¡Se movían! ¡Se movían solos! Apagar la luz ha sido necesario. No sé si ha dado de sí todo lo que merecía pero bajo circunstancias de debilidad como las que he atravesado este verano, esta cantimplora negra que ha sido mi weblog muerto no daba de sí ni una gota más.

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  • Cuentos de Navidad

    No s? si os ocurre lo mismo. Cuando siento esa extra?eza, esa incomodidad de que las cosas van mal, busco algo que me haga sentir como en casa, aunque ya est? en casa. A menudo suelo buscar un disco que nunca encuentro, no s? cu?l es, pero s? que es uno que conocer? tan perfectamente que me har? sentir bien. Hace un rato me he tumbado en el sof? de mi casa, que no est? muy fr?a pero s? muy silenciosa. Me he arropado con la manta de cuadros azules y negros que me regal? V?ctor, he preparado una manzanilla en la taza de Pet Shop Boys que compr? Banessa despu?s del concierto en Barcelona de la gira Nightlife. Son mis cosas. Y normalmente me hacen sentir bien. Pero hoy estoy inquieta. He masticado dos comprimidos de Aerored (consecuencias de la cena de ayer y la comida de hoy, demasiada comida en tan poco espacio de tiempo) y he puesto en el DVD el segundo cap?tulo de la tercera temporada de Los Soprano. Al terminar, he venido aqu? y he buscado ese disco. Lo m?s parecido que he encontrado ha sido Viva Hate. Me he sentado frente a la pantalla y he abierto la administraci?n; algo con lo que llevaba fantaseando horas.

    Es un poco bizarro
    Esta Navidad es la primera Navidad que siento de mentira. He echado mano de todos mis recursos navide?os, intentando sentir algo. El d?a 22 me levant? para poner el sorteo de navidad, el rumor de los bombos y bolas me hace sentir que pertenezco a alg?n lugar y, adem?s, evoca fuertemente los recuerdos de la vida de uniforme, tres cubiertos en la mesa, bolsas de pl?stico cuidadosamente dobladas en el caj?n de la mesa de la cocina, crucigramas, albornoz y una lista con n?meros de los que esperar algo, frente al televisor, sobre la mesita, cada d?a 22. Un mundo que ya no existe y que yo intento rescatar, siempre a solas. Apunt? en un papel los tres n?meros que jugaba la oficina del FIB, mi participaci?n de 3 euros en el d?cimo de mi padrino y un ?nico n?mero acabado en cero, que no era m?o pero engrosaba algo m?s la lista. Me prepar? un Cola-Cao, que es algo que tambi?n me templa, me asienta, y me sent? un rato, muy poco rato, frente al televisor. Por primera vez me sent? rid?cula y desganada. Al d?a siguiente me d? cuenta de que no hab?a puesto ning?n s?mbolo navide?o en casa de mi madre. Y si no lo hago yo no lo hace nadie. Pero hay algo peor: no ten?a ganas de hacerlo. Esa ma?ana del 23 me forc? a caminar por Madrid y cruc? la Plaza Mayor, Si hay un lugar en el que todo el mundo se empe?a en demosrar que es feliz en Navidad es esa plaza. El equivalente a la Puerta del Sol en Nochevieja. En los institutos de Madrid se instaur? la tradici?n de celebrar en la Plaza Mayor el d?a de la pellas. Esto es, sumar un d?a m?s a las vacaciones de Navidad, salt?ndonos en masa las clases del ?ltimo d?a. Las botellas de sidra y los botes de nieve se vaciaban r?pidamente y las juegas se prolongaban hasta que oscurec?a. Las clases se divid?an en peque?os comandos que se encontraban y cruzaban una y otra vez en la plaza y sus aleda?os. Fin del flashback. ?Estamos todos? Es 23 de diciembre y camino desde Lavapi?s a Callao, para comer con mis amigos de la oficina del Festival. Estoy atravesando la Plaza Mayor y me cuesta encontrar los puestos de figuritas en los que hicimos algunos (pocos) intentos por completar el Bel?n, no los veo porque est?n ahogados por las pelucas de pl?stico y los gorros de Pap? Noel. Camino escuchando las conversaciones de la gente. Sigo a un grupo de vecinos que se ha juntado para tomar unas bravas. Me quedo mirando a unas adolescentes que discuten sobre si 3 ? por bocata calamares + ca?a o refresco es un buen precio o no. Unas ni?as quieren pelucas de tirabuzones rubios. Un padre pregunta por caretas del Rey Le?n. Sigo caminando y, al desemboca en la calle Mayor ya me he olvidado de todo y no me ha importado nada. Es 24 por la ma?ana. Es ayer. Y llego pronto a casa de mi madre. Es por la ma?ana. No est?. Ha salido a comprar. No hay nada en la casa que te recuerde qu? fechas son ?stas. Subo al trastero y, de los dos nacimientos, escojo el m?s discreto, el m?s nuevo, uno que pint? ella. Bajo. Lo coloco sobre el aparador. Subo la caja vac?a. Bajo de nuevo. Miro el Bel?n. Tampoco me importa mucho.
    Mam? Noel, creo.

  • Fin de semana raro

    Mientras en Madrid celebrábamos la reubicación de Sandra en Metrópoli con un buen vino y cena rica en casa de Fran (lo siento, nadie llevó cámara), en Sevilla se celebraba (a sí mismo) el festival Arsónica, del cual nuestros amigos Vidal Romero y Pablo Vinuesa tienen, digamos, alguna reponsabilidad. Aunque incompleta, hay algunas crónicas del evento. Por cierto, durante la cena convertimos la casa de Fran en el Salón de Belleza Terron-s. La Sil y la Noe me cortaron el pelo y luego Sandra, una experta en estas lides, me alisó la cabellera. Comimos esa deliciosa tortilla del padre de Sandra, verduritas y seitan cocinados por Fran y de postre una riquísima muestra del Tiramisú preparado por Juanjo. EL RINCÓN DEL LECTOR De: Hector Garrido Enviado el: lunes, 30 de septiembre de 2002 15:48 Para: Elena Cabrera Asunto: yo acuso …y solicito a su señoría, que así como en su diario se incluyó cierta fotografía de Carlitos Jimenez pivotando de espaldas al defensor y en posición harto erótica (para deleite de homosexuales de pro y señoritas de mentenferma) se incluya asimismo en el citado diario, la instantánea tomada por la agencia efe – accesible en el enlace inferior, y que compense de cierta forma la desigualdad producida para con el colectivo heterosexual masculino lector de su diario. Habiendo leído atentamente las palabras de mi muy apreciado lector Héctor Garrido, procedo a la reparación.