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  • Chico, no era TAN difícil

    [youtube uGtlnmI4Roo] [tags]Dani Pedrosa, Valentino Rossi[/tags]

  • Las peores cifras de ventas del NME

    Según cuenta hoy The Times, el New Musical Express nunca ha vendido tan poco. La gente de dentro del superviviente semanario es pesimista respecto a su futuro debido a la dura competencia de otras publicaciones online y la inextencia de una escena de música udnerground que encesite de una plataforma como fue el NME, una publciación que la década pasada se comió a su competidor, el Melody Maker. Hoy por hoy están vendiendo 64.000 ejemplares cada semana, que a mí me parece una cantidad descomunal, pero para ellos es una gran crisis en sus 56 años de historia.

    Since the invention of youth culture in the 1960s, each generation of British teenagers has grown up feeling that they owned NME and the bands inside. It is a fairly intense and obsessive relationship that tends to end with a messy split over musical differences around the age of 25. Former readers then become like embittered ex-spouses, forever recalling a rose-tinted Golden Age of rock journalism. Of course, the multimedia “brand platform” that constitutes today-s NME is far removed from the inky, prickly, wordy weekly that my generation grew up loving and loathing in the 1980s. The monochrome weekly magazine of my youth was mouthy, pretentious, political and packed with occult knowledge. It was like a deviant careers advisor, the hip young gunslingers of London calling to faraway towns. NME gave me my first and only real job. Stephen Dalton

  • Standing on a bitch

    En este mediodía de revuelo de pistoleros y pizza de redacción, me duele la cabeza y creo que es secuela del concierto de The Cure, que fueron tres horas de las que hubiera borrado la primera hora y media en las que sólo vi cabezas y escuché conversaciones. Por una rendija se me asomaba, de vez en cuando, Simon Gallup, y le veía guapo, un rockero delgado; esa especie en extinción. Hoy desería que el concierto hubiera terminado con Killing an arab, que es la primera canción que recuerdo con consciencia de The Cure. En mi memoria visual se sitúa antes Close to me pero eso no es The Cure. The Cure no me gustan tanto como deberían, no soy incondicional, sino fan del Seventeen seconds y Disintegration. Lo peor de The Cure son sus fans. Esas otras 14.998 personas eran lo más insoportable del concierto, de la música, del día a día.

  • I-m so glad you came, I-m so glad you remembered to see how we-re ending our last dance together

    Hoy es el concierto de The Cure en Madrid y las entradas llevan meses en la mesilla. No es que sea como un concierto de Depeche, pero aún así, siento cierta emoción porque es como cuando llegan las Navidades, Carnaval o la Semana Santa. Los conciertos de The Cure llegan, y es todo un acontecimiento. Una fiesta. Javi escribió ayer un artículo de repaso de las visitas del grupo a España, contando con los recuerdos que algunos fans guardan de aquellas giras. Pedro Ortega -sí, Pedro Ortega- dice que «era el impulso juvenil de imitar al ídolo porque en él veíamos un síntoma de rebeldía, de transgresión de la manera de vestir y de peinarse y aparecer frente a los demás reivindicando nuestra diferencia. Eramos ácratas. The Cure representaban todo eso: la melancolía, la tristeza, el descontento ante un mundo que no nos gustaba. Y llegar allí al concierto y ver a Robert Smith y los suyos te llenaba de una profunda emoción». Ayer fue el concierto del MTV Winter en Valencia (crónica de EFE) y dentro de unas horas, al Palacio de Deportes.

  • Azul oscuro, casi negro

    21052006(021).jpgSiempre tengo alguna excusa. Cuando no es el hambre, es el frío. O estrenar otro maravilloso tarro de queso de la Garganta del Cares, que sirve para quitar ambas cosas.

    La última es la luz, por culpa de la luz, porque no tengo y la bombilla del techo no me funciona bien, no es que no de luz, es que a mí no me da luz. Así que he cogido y me he traído la lámpara el salón (espero que, cariño, no te importe si luego me da pereza devolverla a su sitio) y así la habitación, y el teclado y la pantalla, tienen otro color, que me amenaza menos.

    Y he venido a mi despachito-almacén con un yoghourt griego, por si acaso, aunque he invertido un poco de tiempo en hacer drama porque me he confundido y lo he comprado azucarado. También he traído una manta y me la he echado sobre los hombros.

    Temblores aparte, ya no tengo nada más que temer y Morrissey está de mi lado.

  • Netvibes con un poquito de jengibre

    Tenía ganas de que, tras los primeros anuncios y pruebas, Netvibes, mi sistema favorito y ya único de erreeseesearlo todo, sacara su versión Netvibes GInger, que crea un perfil público y pone a jugar tu Netvibes en el tablero de las redes sociales. Aquí va el mío, que reúne todos los feeds de mis cosas públicas. O al menos, todos los que aún uso, y todos los que no son secretos:

    http://www.netvibes.com/elenacabrera

    [tags]Netvibes,Netvibes Ginger[/tags]

  • El epitafio definitivo de Bauhaus

    Bauhaus pertenecen a la primera generación gótica de la historia de la música. Con la salida en 1979 de su canción Bela Lugosi-s dead, no sólo se fundó una subcultura arraigada en tradiciones oscurantistas mucho anteriores, sino que se inició la leyenda de un grupo de estética agresiva y actitud avasalladora que se peleaba en las entrevistas y cultivaba una fama arisca e incontrolable. Sigue leyendo…

  • Neil Gaiman, el alto coste de la vida

    Existe un limbo más allá del bien y del mal donde residen creadores de fantasías barrocas como Tim Burton, Edward Gorey o Neil Gaiman. Son autores que ponen su piel en los personajes y, en la distancia, unos y otros se confunden… …sigue leyendo!

  • Cómo somos los fans

    Este, y otros vídeos de fans sobre la visita de Martin Gore a México en Martingorey.

    [youtube gULQ6C8EgEc]