Autor: elenac

  • Preguntas y respuestas sobre la CT

    En mi opinión CT o la Cultura de la Transición. Crítica a 35 años de cultura española, es el libro más importante en el ámbito de la reflexión sobre nuestra cultura, como poco, de este año.

    Para hablar sobre él y, en concreto, de cómo funciona la CT en la música, he escrito este artículo que se ha publicado en Lainformacion.com, siendo mi última colaboración para este medio: Cae un torpedo en la línea de flotación de la cultura española. El torpedo es varias cosas: lo que no es CT haciéndose un hueco en la CT, el libro en si mismo y mi propio artículo insertado en Lainformacion.com

    Siguiendo con mis intenciones de clarificar el trabjo que realizo, me gustaría contar que el artículo está realizado con la lectura incompleta del libro (no me ha dado tiempo a leer todos los capítulos), con la escucha de la grabación de la presentación en Traficantes de Sueños, con conversaciones previas con algunos de los escritores del libro y con tres entrevistas realizadas por escrito.

    Como mi negociado en Lainformacion.com ha sido la música, enfoqué por ahí el tema y por ello decidí entrevistar a las dos personas que abordan el tema en el libro: Víctor Lenore (Música y CT) y David G. Arístegui (Sgae). Para conseguir una visión general, entrevisté también a Guillem Martínez, que es el coordinador de este manual.

    Aunque hago tres preguntas a cada uno de ellos, solo he usado dos de ellas en el texto, por motivos de espacio. A pesar de ello, ya que me quedó bastante largo. (Ese sigue siendo uno de mis problemas al escribir en medios online). Estas son las preguntas y respuestas sin editar:

    Guillem Martínez:

    – ¿Hubieras preferido construir este libro antes del 15 de mayo de 2011? Porque tu denuncia de que la CT existe viene muy de atrás. Este libro antes del 15M habría sido más negro y en cambio ahora tiene ejemplos de que la CT se puede doblegar.

    Este libro es una construcción colectiva. Consiste en diversas personas llevando lejos, y en su disciplina y en sus coordenadas ideológicas, el concepto CT. Es un intento, me parece que exitoso, de luchar por un lector que, al menos formalmente, no existía antes del 15M. Como casi todo. Antes del 15M, la soledad era extrema. Había datos –MerÇè Molist, Amador Fernández-Savater-, que indicaban que se estaba fraguando algo bestia, una nueva cultura, un cambio de paradigma, un enfrentamiento cultural. Yo no los ví. Como profeta, soy una XXXXX pinchada en un palo.

    – Antes te he dicho que tu denuncia de la CT viene de muy atrás. Pero, ¿desde cuándo exactamente? ¿Cuándo empiezas tú a usar el término y a señalar, por decirlo así, dónde la CT opera con malicia y dónde nos escurrimos de ella?

    Por mi parte, me empecé a interesar por el tema hacia 2000, con un librito que se llamaba Franquismo Pop, en 2004 con un librito que se llamaba Pásalo, a través de un blog en el que, desde 2005 a 2007 intenté describir la CT a tiempo real, y con el prólogo a La Canción del Verano, en el que explicaba lo que sabía de la CT. En todo ese trayecto, me cayeron los chuzos de punta, lo que indica que sí, en efecto, todo era muy negro y hacía mucho frío antes del 15M. EL concepto CT, esa construcción colectiva, es, si se me permite, la meditación sobre la cultura española más profunda en décadas. Esta mañana a primera hora
    es un discurso incontestable. Es lo que siempre ha sido. Algo sexy, apasionante, atractivo, abierto. Una castaña. Hace apenas un año, las personas que utilizaban el concepto eran lo que la CT calificaba como marginales, cerrados, resentidos, picha-tristes, aburridos. El hecho de que ahora la CT sea lo viejuno, lo reaccionario, lo soso, indica cierta, aunque precaria,
    normalización cultural.

    – ¿Cómo está siendo tratado este libro por la propia CT a la que critica? Entiendo que según el análisis «cerca es bueno; lejos no es cultura» este libro debería ser ninguneado, a pesar de ser editado por Mondadori (aunque en su colección de bolsillo, lo cual no desestabiliza el universo) y de contar con algunos autores que reciben cierta consideración en los medios.

    Hasta este libro, el concepto era tratado por la CT como frikada, como radicalismo fanático y fuera de lugar. Algo falso y fácilmente desmontable: lo que nosotros proponemos supone mayor abertura, mayor libertad, mayor amplitud. Bueno, en tanto que cosa extraña y antagónica a ella, nuestro concepto recibía el trato Premium que la CT dedica a lo que la desestabiliza. El silencio. Por ahora, el libro no ha recibido silencio. Los medios y autores más implicados con la CT, hablan de nosotros. Y nos perdonan la vida. Es decir, tenemos-cosas-buenas-aunque-no-todas, etc. La CT carece de discurso para valorarnos. Salvo, lo dicho, el silencio, opción por la que ahora no puede optar aunque lo desee. Creo que ha quedado claro que el concepto CT es un torpedo a la línea de flotación de la cultura española, que algo muy gordo se está hundiendo, y que nuestro concepto es básico para hablar de cosas que, sin él, resulta difícil no sólo explicar, sino tan solo percibir. Hemos creado una buena herramienta.

    Víctor Lenore:

    -En tu artículo mencionas que los medios de comunicación «desde hace décadas ejercen un implacable control de contenidos, sin que nadie examine sus criterios». En el caso de los medios especializados en música, ¿cómo analizas su relación con la CT?

    No creo que haya grandes conspiraciones. Simplemente, los puestos de periodista cultural siempre los han ocupado gente de clase media o media alta. Además suelen ser hombres, bastante esnobs, muy poco interesados en los mecanismos sociales. Desde un presunto refinamiento cultural, se ve como algo barato y de mal tono hacer un artículo sobre Camela, el rock radikal vasco, la cumbia, el techno de Detroit , la salsa, el gangsta hip hop o el reggaetón. Justamente los géneros que han salido de las clases desposeídas. Se trata de estilos demasiado horizontales, orientados al hedonismo, la relación social y la pista de baile. Se hacen críticas de los conciertos que cuestan de 40 a 100 euros la entrada, pero nunca se cubrieron las raves ilegales. Otro ejemplo palmario es el flamenco: no se informa del flamenco tradicional porque su origen rural y popular nos queda muy lejos. Sólo empieza a entrar en los medios con el invento del nuevo flamenco. Hemos heredado los tics bastante rancios, desde el culto a lo anglófilo hasta el rechazo a mezclar arte con política (como si fuera posible mantenerlos separados). La relación más directa con la CT es entender la cultura como una fiesta donde no caben los antagonismos. Para mí es una celebración donde sí deberían caber posturas problemáticas, especialmente en tiempos tan hostiles y opresivos como los que vivimos. Dicho esto, no creo que la música popular tenga ninguna importancia política, más allá de acompañar o visibilizar ciertos conflictos (la música es más o menos política dependiendo del empeño del sistema en esconder su homogeneidad y autoritarismo, del tipo que sea). El control de contenidos en los medios es en gran parte inconsciente. La mayoría se limitan a responder a prejuicios culturales e intereses de la industria. Antes era la discográfica, ahora la del directo, la moda o la cerveza. Si nadie ha examinado estos criterios es porque en la cultura española hay muy poca propensión al debate, más allá de tres o cuatro rencillas personales.

    – Haces repaso a momentos muy simbólicos de la música de las últimas décadas intoxicados por el dominio de la CT, ¿podrías destacar algunos momentos de lo contrario que hayas vivido o conocido de cerca?

    Hoy puedes encontrar veinte entrevistas a la Habitación Roja por cada una a Óscar Mulero y eso es uno de los disparates más grandes de la prensa musical en España. No hay color entre la relevancia artística y el impacto social de uno y otro. La ruta del bakalao se cubrió en la sección de sucesos en vez de en cultura. El reggaetón se rechazó por sucio, vulgar y negro, que son exactamente los mismos argumentos que usaban cantantes melódicos como Frank Sinatra para despreciar el rock and roll. Es un paralelismo bastante revelador. No hemos aprendido nada. Se rechaza la música negra de baile como música baja, cuando en realidad cumple una función tradicional de la música popular: servir de calentamiento para el sexo. Además de ser mucho más sofisticada sonoramente (lo que pasa es que no nos han enseñado a apreciar los matices de la música de bajo). En la prensa se habla mucho de la música como experiencia místico-narcisista y poco de la música como experiencia vital. Fíjate que en las entrevistas es clásica la pregunta de qué discos te llevarías a una isla desierta, pero nadie se interesa por qué cinco canciones pondrías en una fiesta con amigos. El prisma individualista queda muy claro. Les importa muy poco las condiciones sociales de creación, cuando la música es uno de los medios más sociales que existen. Otro problema de los críticos españoles es la solemnidad. Hablamos de un colectivo poco propenso a bailar, que piensa que los estilos musicales más dramáticos son los más intensos. Pues no, una canción sobre todo es alegría. No hace falta haber leído a Bourdieu para darse cuenta de que la mayoría de críticos conciben las música como factor de distinción, más que de conexión con el entorno.

    – ¿Cómo es el mecanismo con el que opera la CT para desarticular un discurso crítico en el mundo de la música en España?

    Pues un mecanismo muy clásico nuestro: pasar olimpícamente de todo lo que resulta problemático o ajeno a nuestros esquemas mentales preestablecidos. Los medios se limitan a ignorar lo que les resulta raro o incómodo. Ya puede ser a un rapero como Arma X o a un estudio sesudo sobre la financiarización de la editorial Traficantes de Sueños. La radiofórmula ha sido un factor de homogeneización, machacando treinta canciones al año, todas muy similares. En la prensa especializada la música indie/hipster/moderna (como la quieras llamar) ejerce de tapón del resto de estilos, ya sea la música africana, jamaicana o latina (me refiero a la que no se hace en Miami). Estos últimos estilos apenas se cubren. Conocemos treinta grupos neofolk de Kentucky y no podemos citar tres de Marrakech o Bogotá, que son territorios que nos quedan más cerca en muchos sentidos. Por suerte Internet está deshaciendo bloqueos de los medios tradicionales, que llevan bastantes años dormidos en los laureles y solo ahora empiezan a ponerse las pilas. Otro cosa interesante es nuestra incapacidad para relacionarnos con la música de los migrantes. Si te fijas en Madrid, los carteles de música latina se pegan en Legazpi, los de música africana en Lavapiés y los de música anglosajona en Malasaña. Son fronteras invisibles que no hemos logrado borrar. Tampoco es que lo hayamos intentado mucho.

    David García Arístegui:

    – Visto el caso de la Sgae, ¿cómo encajas la aparición de vuestro proyecto Cultura Libre en un escenario donde el dinero es lo que contribuye a desactivar la cultura resistente (tal y como concluyes en tu artículo)?

    Me temo que voy a tener que ser un poco extenso para que se me entienda. El dinero de los derechos de autor ayudó a desactivar la cultura, ya que históricamente se ha recaudado en función de intereses corporativos e institucionales convergentes, es decir, de manera totalmente interesada. Aquí la SGAE consiguió que se implantara el modelo que los anglosajones caracterizan como «winner-take-all» (el ganador se lleva todo, como en las casinos). Y los números cantan: sólo el 4% de los socios de la SGAE cobra más del salario mínimo interprofesional en concepto de derechos de autor. Y Teddy Bautista lo tenía claro, cuando afirmaba que «la SGAE no es un sindicato, sino una entidad administrativa de representación proporcional en la que los votos son como acciones».

    En el capítulo revindico, en contraposición a Teddy Bautista y su nefasto modelo Bankia de gestión colectiva de derechos, a la figura del olvidado sindicalista y autor Ángel María de Lera. Lera estaba más interesado en conseguir derechos sociales para las y los autores que en la propiedad intelectual per se. Cultura Libre quiere recoger esa olvidada herencia y visión social de los derechos de autor, que es la de implementar un modelo que por un lado posibilite unos ingresos dignos y estables a todas las personas que crean, no sólo a las de éxito (un modelo redistributivo que las entidades de gestión ni se plantean), y que por otro permita un acceso universal a la cultura (erradicar el canon a bibliotecas públicas, permitir el intercambio de contenidos en redes P2P…).

    – ¿Cómo ves el cambio de la Junta Directiva de la Sgae y sus intenciones de transparencia y cambios en la casa?, ¿has detectado algún comportamiento no CT en la Sgae de Antón Reixa?

    Espero equivocarme, de verdad, pero creo firmemente que Reixa no va a cambiar nada sustancial en la SGAE, nada. Pienso que sólo le obsesiona mejorar la imagen de la entidad, pero para mantener exactamente el mismo modelo, con cara un poco más amable. Sus alusiones al copyleft y Creative Commons durante la campaña electoral han resultado ser puro humo, y es otro que quiere mantener esa guerra demencial y perdida de antemano con el intercambio de archivos. Que en un país con la banda ancha más cara y de peor calidad de Europa el señor Reixa se descuelgue, recién elegido, con declaraciones hablando de que la banda ancha no es necesaria y «sólo sirve para descargar megas y megas pesadisimos» dice mucho de la supuesta «ruptura» que iba a hacer con el pasado de la entidad. Ha salido elegido presidente porque las editoriales musicales le han votado en bloque. Las editoriales musicales son tortugas tecnológicas, son las que menos entienden el actual contexto tecnológico y social en lo que a productos culturales se refiere.

    Dijo Alberto Olmos [en la entrevista que le hicimos en el programa de radio] que las Creative Commons son una etiqueta que se cuelgan los artistas como reclamo para parecer modernos. ¿Puede tener algo de razón?, ¿puede ser que la música con licencias libres también esté siendo neutralizada por la CT?

    Totalmente de acuerdo. Al igual que el poner el Estatuto de los Trabajadores o el Convenio de turno encima de tu mesa no supone absolutamente nada para RRHH de tu empresa, si no hay una acción colectiva que lo respalde, el poner el logo de Creative Commons no implica nada, si no hay instancias colectivas que lo hagan valer. Si el gordo de Megaupload se pasaba por el arco del triunfo el copyright de las «majors», pues imagínate de contenidos copyleft, con licencias más o menos laxas. O empezamos a organizarnos para defender la cultura libre y el copyleft, o los Creative Commons van a ser el equivalente 2.0 de las camisetas con la cara del Ché. Bonitos, pero inútiles, y casi contraproducentes.

  • Ninguna otra cosa

    Mentiría si dijera que esta es una profesión como cualquier otra. Sinceramente, me satisface tanto que me cuesta entender cómo hay gente que se dedica a otra cosa.
    Antonio Cano, 30 años en El País

    Esto va para todos los que intentáis convencerme, cada vez que pierdo un trabajo, de que «hay que comerse el orgullo» y que «hay que poner las cosas importantes primero». Son dagas perversas porque, cuando os intento rebatir, me hacéis caer en la trampa, como si a mí me pareciera mal comerme los orgullos o que mi hija, mi marido y mi hipoteca no me parezcan cosas importantes.

    Pero ¿por qué lo hacéis? ¿Es porque os preocupa que no llegue a fin de mes o que no gane tanto dinero informando como el que ganaba sirviendo? ¿Es un consejo condescendiente porque sobro, porque tan mal lo hago? ¿Es vuestra estrategia para mutearme?

    De una vez y para siempre: el periodismo se hace en los medios. Lo de las oficinas de prensa es marketing. Si no puedo ser periodista prefiero ser alguna otra cosa más parecida, como jardinera, pintora, fontanera o cualquier otro oficio también bonito en el que tampoco habrá vacantes.

  • Una vez más, Depeche Mode y yo

    El 7 de junio se inaugura una gran exposición musical en el centro AlhóndigaBilbao titulada Live Music Experience y estará habierta hasta el 2 de septiembre.

    Sin haberla visto pero por lo que he leído, es un gran backstage para entender cómo es la música en directo desde dentro y está dividido por décadas desde los años 70. Ha sido diseñada a partir de la memorabilia recolectada por el promotor Gay Mercader, que se acaba de jubilar. La comisaria es Patricia Godes y fue ella quien me invitó a participar con un texto para el catálogo. Patricia me pasó una lista de los conciertos que estaban incluidos en la exposición y yo elegí uno de Depeche Mode de 2009.

    Lo escribí con admiración y pasión de fan, ¡obviamente!

    Tampoco he visto el catálogo aún pero me espero lo mejor. En la web hay un interesante glosario de términos para entender mejor la exposición pero que creo que pueder ser súper útil para todo aquel que quiera lanzarse a montar conciertos y no conozca bien los términos, la mística de los conciertos o una breve historia del rock en vivo. Un par de ejemplos:

    Rigging: En castellano «aparejo». Es un término náutico adoptado por el teatro que pasó al mundo del espectáculo en general. Se aplica a todo el equipo que cuelga del techo incluyendo peines de luces, trusses y vigas.

    Mechero: La costumbre de encender y balancear una llama en honor del ídolo comenzó en Woodstock y Wight y adquirió categoría de ritual roquero en la gira de Dylan y The Band de 1974. Las cámaras del teléfono móvil ha sustituido a mecheros y cerillas en la última década.

    Los que me leáis desde Bilbao, id y me contáis. Ojalá alguien se anime a traer la exposició a Madrid.

  • La construcción de un artículo (3)

    Sigo con la apertura del proceso -el código fuente- para la construcción de este artículo sobre la música underground en Irán, que os vengo contando aquí y aquí. Estas son las entrevistas íntegras. Perdonad que no las traduzca.

    The Casualty Process (25 de diciembre de 2011)

    – Are you still living in Brooklyn? Do you plan staying there?
    Yes, we’re still here, we would like to stay in a place where we can make our music and be proud of it, and for now Brooklyn is a good place to do this, of course not forever.

    – Do you think you could come back to Iran?
    In fact, the question is, if we go back to Iran, can we leave the country again or not? Which I guess, as regards to our condition we will be in trouble.

    – You did part of your musical carreer as The Plastic Wave in Tehran. It was impossible for you to continue in Iran as The Casualty Process? Why did you make the decision to left?
    We are making music to play/present it, there is no point in doing this for yourself forever, when there is no result, it’s not what we started music for, it’s not going to work, either you should give up making music or move to somewhere else, where at least you will be respected as an artist. As I mentioned we want to play our music, and see the people in front of us in live, feel them when they are listening to our music, communicate with people around the world, that’s why we left our country, music is our reason, there were no political reason for coming to the US (or any other countries), that’s just because of the music.

    – How is this moment in your musical life now? Aims?
    Very challenging. Having no producer makes the things slower but as always we’re trying to do our best. At the moment we are working on the next album which will be very important to stabilize our position as an Iranian electronic/rock band, of course this is not the end, but a necessary step to take. Our main aim is being professional in what we are doing, having our own quality/style of making music and encouraging the other Iranian band to follow their dreams. We are here to take our name.


    – Does your music as TCP reach an audience in Iran?
    Of course, Tehran/Iran music scene is not as big as New Yorks’ or London’s, so if you create something new/good it will be easier to reach your (right) audience, you will be heard (although because of the limitations it is not so fast) and fortunately after releasing our debut EP it happened for us and we received lots of great feedback.

    – You put your songs downloadable in Soundcloud thinking in reaching Iranians or for any other reason?
    In fact it had two reasons, more importantly as you mentioned because of our Iranian audience who are not able to buy the album online, so as our gratitude to our fans and the people/friends who has been supported us for years we put the album on the websites for free(although there are some links to buy the album for those who wants to support), besides we thought that can help us more to spread the word and reach more audience.

    – Living in Iran, in a country were Western music or films are banished, how did you managed to get the songs that influenced your music? (I guess Internet helped a lot…)
    Yes you’re right, the most important and biggest source was the internet, but not the only one, watching satellite TV, earlier borrowing CDs/tapes from the people who was traveling abroad helped as well. And also there were some places which they would sell mp3s, in CDs (of course not legally and officially), they were a good source too but not compete and always available.

    – Do you think there are still underground concerts as yours in Tehran?
    Of course they are, it always has been and will be, this is the only opportunity that Iranian underground bands can have. What we did was the biggest one but not the last one, although because of what happened to us it’s more difficult and riskier to do such thing but this it’s still alive, this wave never stop, we will find a way, one way or another.

    – Do you know any other dark and electronics band similar to you, from Iran, that you could recommend me?
    Unfortunately we are not rich in this genre, the only one that comes to my mind at this moment is Mute Agency which I am not sure that they are still active or not.

    – Do you have any contact with Tehran musical scene?
    We do, since we belong to Tehran music scene we should be in contact with them. Trying to be a good one in Brooklyn/NY music scene doesn’t mean to disconnect form where we are coming.

    Nassir Mashkouri (20 de diciembre de 2011)

    – What changed in Iranian music since you wrote that article?
    Well, a lot. It has become a more aware movement. The Iranian alternative music which includes all kind of rock music (from blues to Metal) and hip-hop and some unauthorized pop music has become a widespread underground music and cultural movement that goes on in parallel with the authorized Iranian popular music mainstream.
    The alternative musicians today are more aware of their power and the situation they live in.
    But most of all the hip-hop music has created a music movement that is most politically and socially aware and expresses the life of the young Iranian generation in the big cities. Hip-hop has become a musical formation for youth to express the underground life in an oppressed society. Hip-hop has become a channel for express the alienation of the Iranian modern and progressive youth.

    – I have the feeling that Iranian people in Tehran think they are in a pre-war situation and it’s not a moment to think on music, arts or culture. It is right or wrong? What do you think?
    Well, I haven’t seen and felt that people are worried or stressed for a probable war. Not that much. Life goes on.

    – Is it the hip hop scene the most consolidated so far?
    Well, hip-hop is a more rebellious and socially aware movement in compare to other genre. For example rock music is less critical or direct political music movement in Iran.

    – How could you define the importance of the hip hop as a tool for young people to express theirselves?
    These young musicians are involved in a very silent war with a system that forces them in to some kind of a cultural discrimination. Hip-hop has become counterculture against the Islamic culture. Hip-hop is the only channel to bring up and show the reality of the hard and violent everyday life in the big cities like Tehran.

    – Which are the ways for Iranian musicians without Authorities approvement to come out and make their music heard?
    Internet and social Medias like Facebook, Tweeter and YouTube and also some satellite TV channels that are sending their programs from outside of Iran by Iranian living aboard.

    – How do you get information about Iranian music?
    Through internet and networking on Facebook and sometimes with direct contact by phone.

    Tell me if I can make you a couple of personal questions. Doesn’t matter if you prefer don’t answer:
    – When did you left Iran and why?

    1983. I have traveled 3 times to Iran since then. Today is very dangerous for me to travel to Iran because of my writings.

    – As a journalist, what kind of job do you do? Where can we read you?
    I have been the creator and chief editor of couple of online Iranian music magazines like Interconnect Iranian and zirzamin. I am working for Swedish radio as a freelance radio journalist for Persian radio programs. I write music reviews, articles on Iranian rock and hip-hop music and write report and make interviews. I am and have been involved in Artistic advisor for several big Hip-hop music festivals in Sweden. Right now I work as an editor and writer for an Iranian online music
    magazine called Beshkan (Beshkan.co.uk).

  • Algunos discos importantes en el año 2011

    Este post lleva unos quince días en borrador. Todos los años lo mismo… me burlo de la dinámica de tops, listas y resúmenes que inundan todos los canales los últimos cinco días del año. Pasan esos días críticos y me molesto porque pocos se acuerdan de las cosas que para mí fueron importantes.
    Ese es el momento en el que, si me pillo desprevenida a mí misma, comienzo a elaborar mis propias listas. Si el ímpetu no coincide con el suficiente tiempo disponible, es probable que mis nobles iniciativas descarrilen.

    Yo pensé que el post saldría adelante pero encalló frente a mi particular isla de Giglio. Una roca de inseguridad, desmemoria y urgencia.

    Admitiendo a estas alturas de año, casi agonizando enero, que no soy capaz de relatar de manera coherente porqué me importa lo que me importa, rescato estos minutos de la basura y publico un borrador que, en verdad, sigue siendo un borrador.

    Comenzaré por el mainstream, en este primer post no encontraréis ninguna rareza. En 2011 aparecieron nuevos discos de algunos de los grupos que más me gustan: Kasabian y The Horrors. Empecemos por el mejor de ellos:

    Velociraptor! de Kasabian

    El cuarto disco de estos muchachos de Lleicestershire es justo lo que ellos dijeron que era: su disco blanco (también dijo Serge Pizzorno que era su Ok Computer). Empire era un disco de colores con videoclips muy cromáticos, en cambio este es un disco en blanco, negro y rojo, por lo que me gustó que los dos primeros videoclips y únicos hasta ahora –Switchblade Smiles y Days are Forgotten– también refirieran a una estética oscura, blanca y negra y de flashazos rojos. Me encantó la furia contenida de Switchblade Smiles, tanto en la canción como el vídeo. En mis videoclips favoritos los grupos no salen tocando peor en Kasabian todo me gusta. Me emociona ver cómo intentan salir corriendo del recuadro negro en el que están encerrados, pueden correr con el tronco pero los pies parecen atados. En Days are Forgotten también aparecen tocando pero esta vez en un hangar, un lugar más amplio pero también oscuro e inhóspito. La música se dibuja en líneas blancas -sin tener nada que ver, pero hay varios planos en los que parece que estén tocando dentro de la portada de Unknown Pleasures– y la onda de sonido se va comiendo la realidad para dibujar los contornos de los instrumentos. La canción es preciosa. Amplifica esa melancolía que viene escrita desde el título.

    Es un disco lleno de grandes canciones, algunas muy clásicas hasta un punto poco kasabiano. La portada es preciosa, tener en la mano la edición en vinilo de 10» es un lujo y una lujuria.

    Skying de The Horrors

    El tercer disco de otro de mis grupos favoritos es el que menos me gusta, me da pereza escucharlo, pero sigue siendo The Horrors y me encanta. No consigo encontrar las diferencias entre Primary Colors y Skying, aunque se supone -o ellos suponen- que son muy diferentes. Los fans, en cambio, lo ven claro. (¿Me convierte eso en una fan menos fan?). Hay mucha psicodelia pop, sigue siendo shoegazer, hay desarrollo, hay intensidad, hay laberintos.

    Su concierto en diciembre me devolvió a casa con algo de amargor por los tiempos perdidos, después de un show que sonó mal, en el que Faris Bawdan no se entregó y que sufrió incluso cortes de electricidad.

    El disco de Cat’s Eyes -grupo paralelo de Faris con su novia- me pareció muy bonito.

    Volatile Times de IAMX

    Este es el tercer gran disco del año porque IAMX es mi tercer gran grupo admirado (si quitamos a Depeche Mode de esta santísima ecuación, ya que están más allá del bien y del mal), (ya, no tengo criterio). Con Volatile Times Chris Corner ficha por una multinacional y hace su disco menos resultón, más raro y no el mejor. A pesar de eso, llega a mucha más gente. Una jugada bastante extraña. Este disco tiene canciones que me aburren mortalmente como I salute you Christopher y luego otras que me encantan, como Music People.

    Presentaron el disco en la sala con nombre de cerveza antes conocida como Arena y yo lo llevé fatal, sentada con mi avanzado embarazo desde atrás del todo, con poca visibilidad del escenario. Para colmo, ese día debería haber conocido y entrevistado a Chris Coner pero me la suspendieron. Todo se quedó en esta crónica del concierto. Otra decepción al saco del año 2011.

    Ninth de Peter Murphy

    Es un rollazo de disco pero tiene una canción maravillosa que vale por todo el álbum: I spit roses.

    Anna Calvi de Anna Calvi

    Ella me parece un ave muy rara. La manera de tocar la guitarra, de pararse frente al micro y de cantar. Su irrupción me recuerda a la de PJ Harvey (no es que yo sea fan de PJ Harvey; este año también escuché un poco Let England Shake, pero me harté rápidamente). Hay algo de historia oscura americana en ella, como en las películas de David Lynch.

  • La construcción de un artículo (2)

    Hoy se ha publicado en lainformacion.com el artículo sobre la música en Irán del que os vengo hablando.

    Entrevistas que no he conseguido: Entrevistar a Yellow Dogs. No contestaron al mensaje que les mandé por MySpace y no encontré otra manera de contactarles. Podría haberle pedido el contacto a Paul Farrell pero pensé que con la entrevista a The Casualty Process ya iba sobrada. Además, Yellow Dogs es más tópico y conocido.
    Quería entrevistar a las raperas pero era demasiado para este artículo, que excede la longitud aceptable en un medio online. Así que lo dejo para el siguiente.

    Cambios editoriales: Titulé el artículo «Los músicos del underground iraní emigran para huir de la represión» pero lo he encontrado titulado «Ser músico en Irán donde el ‘rock’ está vetado y tienen prohibido bailar».
    Les mandé una foto de The Casualty Process para la portada (pedí permiso al grupo para publicarla) y dejé el interior sin foto de acompañamiento porque el titular me quedaba cuadrado y no la vi necesario. Pero han puesto una foto en el interior y en portada de la película de Ghobadi. En lainformacion.com les gusta poner la misma foto dentro del artículo y en la portada, no sé porqué (en adn.es intentábamos no repetirla y buscar una foto adecuada para portada y otra adecuada para el interior). Les he pedido que cambien la de dentro porque aparece tres veces imágenes de Nadie sabe nada de gatos persas contando con los dos youtubes que he metido. La foto de Casualty Process le da actualidad (lo que engancha con el titular que había puesto), en cambio la de los gatos persas junto al titular que lleva ahora podría pertenecer a un artículo escrito hace dos años.

    El artículo: Ser músico en Irán donde el rock está vetado y tienen prohibido bailar.
    Hacer rock’n’roll, rapear, ser mujer cantante o montar un concierto sin permiso son acciones prohibidas que han llevado a la cárcel a muchos de los músicos indies de Teherán.

    Un año después de que Ahmadineyad ganara las elecciones presidenciales en Irán, el grupo de Saeid ‘Natch’ Nadjafi planeó un concierto secreto en Teherán para el que esperaban unas 200 personas. Se corrió la voz y se presentaron 700. Las autoridades también se enteraron de que el grupo de rock de Nadjafi estaba dando un concierto sin permiso en aquel año 2006, tocando unas canciones de influencia occidental que no solo no pasaban el control de la censura sino que además las cantaba una mujer. Ahmadineyad había prohibido la música rock y, al igual que hiciera Jomeini en 1979, la decretó satánica.

    Aquella noche en Teherán más de 200 personas fueron arrestadas. Los tres miembros del grupo, llamado The Plastic Wave, pasaron quince días en la cárcel, les impusieron una multa del equivalente a 38.000 euros y les acusaron de satanistas.

    Natch y su compañero Shayan Amini viven ahora en ese epicentro musical que es Brooklyn, y allí planean quedarse, aunque “no para siempre”, explica Saeid. “Nos gustaría vivir en un lugar donde podamos hacer nuestra música y estar orgullosos de ello, por ahora Brooklyn es un buen lugar para ello”. Él se pregunta “si volvemos a Irán, ¿podremos salir del país de nuevo o no?, me temo que, a tenor de nuestra condición, estaríamos en problemas”.

    …Sigue leyendo en lainformacion.com

    Lo siguiente que voy a hacer es publicar aquí las entrevistas completas.

  • Ciclos Iturgaiz intenta publicar una esquela de Kim Jong-Il pero el Diario Vasco la rechaza

    Pretendían lanzar un mensaje irónico y satírico, como suelen hacer en sus canciones, sobre un personaje al que califican de «icono pop».

    Ciclos Iturgaiz, desprejuiciado e irreverente grupo musical con letras críticas y satíricas contrató y pagó una esquela en el Diario Vasco que debía aparecer en la edición de hoy, 20 de diciembre.

    No se les había muerto ningún familiar. La esquela homenajeaba al líder de Corea del Norte, Kim Jong Il, fallecido el pasado fin de semana según informó la televisión estatal norcoreana. El grupo ya había manifestado en una entrevista para Lainformacion.com su deseo de componer una canción dedicada a este mandatario, al que calificaron de “icono pop”, al igual que otros artistas contemporáneos.

    Ritxar, cantante de Ciclos Iturgaiz, contrató una esquela sencilla a dos columnas con el texto “Kim Jong-Il (faro que ilumina a la clase trabajadora). Descanse en paz. Tus compañeros de Ciclos Iturgaiz”. El texto se acompaña con una foto y una estrella.

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  • La construcción de un artículo

    Comienzo a explicar la construcción de un artículo que estoy escribiendo estos días. ¿Por qué? Lo cuento aquí.

    1. PREVISIONES

    El 24 de octubre le dije a Fernando de Luis Orueta, coordinador de cultura de lainformacion.com que, entre otras sugerencias, me interesaba escribir un artículo sobre la música en Irán.

    2. EL TEMA

    En mi previsión había enfocado el tema de esta manera: «La música en Irán. Qué se puede escuchar y qué no. Cómo intenta burlar la censura la escena underground». Unas semanas antes había visto la película Nadie sabe nada de gatos persas, de Bahman Ghobadi. La película se estrenó en 2009 por lo que no me servía como percha. En realidad, no tenía ninguna percha, lo cual es siempre un inconveniente para venderle a tu jefe un artículo. A pesar de ello, me parecía un tema interesante del que se había escrito muy poco. En los últimos días Irán está en las noticias por sus presuntos armamentos nucleares o los conflictos políticos con Estados Unidos. Las bravuconadas de Ahmadineyad (como cerrar un diario por haber criticado a un asesor del presidente) aparecen todos los días. Pensé que era importante recordar qué pasa con la cultura (en concreto la música, que es de lo que yo escribo en lainformacion.com) y lanzar un avión no tripulado a Teherán.

    3. LA DOCUMENTACIÓN

    Zirzamin.se es un magazine online sobre música alternativa iraní. Además actúan como sello y han compilado el útil recopilatorio Make yourself heard, el cual me sirve para descubrir algunas bandas. La base de esta web está en Bellevue (Washington, EEUU) por lo que intento contactar con sus responsables enviándoles un email el 7 de diciembre. Me parece una buena historia saber quién la lleva y cómo se proveen de música iraní. A 18 de diciembre sigo sin respuesta.

    Foto: Paul Farrell. Publicada en Flickr.

    TehranAvenue fue una web importante que ahora mismo está inactiva, aunque se espera su regreso. Dirigida por artistas de vanguardia y críticos, como colectivo dinamizó la música en Teherán. En la web hay un aviso que dice «TA will rise from its own ashes in a new dress in the New Year». Pero yo no tengo claro si se refieren al próximo año nuevo o es un anuncio que se ha quedado viejo. Les mando un email de contacto el 13 de diciembre, me contestan el mismo día. El 14 les envío un cuestionario.

    Paul Farrell es un periodista freelance australiano que vive en Londres (acaba de volver a Sídney para trabajar en un nuevo periódico, The Global Mail, que se lanzará en 2012) y y ha escrito el reportaje que a mí me gustaría hacer. Farrell publica en medios como PBS Frontline (Rebel Rock: From Teheran to the world, una adaptación para este medio de su reportaje), para New Matilda (esta es una exclusiva sobre el contrato del gobierno australiano con la multinacional británica Serco para los centros de detención de inmigrantes o de nuevo el mismo reportaje, esta vez con el título Dissent on the record). Pero él lo hizo viajando a Teherán, a Estambul y a Nueva York. Yo tengo que hacerlo desde Madrid. Me encanta como está escrito y el aporte del audio y las imágenes pero me deprime pensar que, al final, lo mío será un refrito de lo suyo si no logro algún contacto interesante.

    4. EL ENFOQUE

    Me doy cuenta, hoy día 13, de que el tema del artículo no es la música underground en Irán, sino qué es la música underground en Irán y cómo se está contando. Cómo nos enteramos de ella. Quiénes son los comunicadores. Cómo necesitan estar fuera para contar lo que pasa dentro. Un músico iraní [ahora no recuerdo quién, no lo encuentro en mis notas] el periodista Paul Farrell dijo que la música de Teherán no es la música que se hace en Teherán, sino que el underground iraní está en todas partes. Como tantos se ven forzados a huir del país, la música iraní se hace también en Brooklyn, por ejemplo.

    5. LAS ENTREVISTAS

    Recibí respuesta de TehranAvenue. Sohrab se puso en contacto conmigo y accedió a contestarme mis preguntas: When you say in your pop-up advice that you will rise in the New Year, if you mean next month, because I can’t find any year and I don’t know if this note is old or it’s from the current year. // Why you did a break and how is going to be the new TehranAvenue // Are you based in Tehran? // What kind of stories do you focus on? // Could you write anything you want? // I read in TA a critical article about Ghobadi persian cats movie. What do you think about it and how do you considere the Western renown? // Is still possible to watch any live act of underground bands nowadays?

    A raíz de sus respuestas le pedí si podía encaminarme hacia algún conocido suyo experto en música underground iraní. Además de darme un nombre –Nassir Mashkouri, periodista freelance, crítico musical y experto en hiphop- me recomienda que escuche lo que publica el sello Hermes. El de Mashkouri es un buen contacto porque ha publicado en es ex redactor jefe de Zirzamin, según veo. Y de Zirzamin no he recibido respuesta. Pero Mashkouri está expatriado, lo cual es bueno para localizarle y para que opine libremente pero malo para mis intenciones, que son las de procurar que mis contactos vivan en Irán.
    Estamos a 18 de diciembre y Nassir me ha contestado, dispuesto a que le pregunte todo lo que quiera. Este estupendo artículo suyo, que ya cuenta muchas de las cosas que yo podría contar, está muy desfasado, dice él. Le pillo escribiendo un artículo en inglés sobre la escena hip hop iraní, que va a publicar pronto. Ya le he enviado una batería de preguntas. En la primera de ellas le pido que me explique porqué está desfasado el artículo. Igual he metido la pata porque ¡una pregunta tan general como esa casi le obligaría a escribirme otro artículo completo en su respuesta! Veamos cuándo tarda en contestarme. Me gustaría terminar este artículo antes de Navidad. A día de Nochebuena ya os puedo decir que esto no va a ser posible. Nassir me contestó a tiempo, el 20 de diciembre, pero yo no he conseguido sacar horas de trabajo. Sus respuestas son muy interesantes. Nassir me cuenta que la única actitud política del underground iraní está en el hiphop. Él está especializado en hiphop. Y, además, me expande la red del reportaje recomendándome a dos chicas raperas, expatriadas y combativas que cree que me van a gustar. Una de ellas es la que aparece en el reportaje de Paul Farrell. Nassie acaba su email contándome que aunque salió de Irán en 1983 ha realizado viajes varias veces allí pero ya no lo hace porque, debido a los artículos que ha publicado, sería peligroso para él dejarse ver por Teherán.

    Paul Farrell me ha contestado y me ha invitado a que le haga las preguntas que quiera. Lo he hecho pero aún no tengo respuesta. Acaba de mudarse de un continente a otro y está algo ocupado, como es natural. Me contesta el 23 de diciembre a mis preguntas sobre cómo elaboró el reportaje y también sobre un tema interesante, del que me da muy buenas declaraciones para entresacar, el porqué de la polémica con la película de Ghobadi. Además, me da algunos buenos consejos que siguen expandiendo la red de este reportaje: que chequee el trabajo de Laudan Nooshin de la City University de Londres, pues ha escrito mucho del underground iraní desde un punto de vista académico; también me dice que a pesar de que ya se han escrito algunos reportajes como el mío, hay algo que no está cubierto ni documentado, y es la música en Irán 50 años atrás y los músicos underground de jazz y folk. Se sale de mi preferencia musical pero no por eso muy a dejar de hacerle caso.

    De todos los grupos que estoy descubriendo tengo dos favoritos: uno es The Yellow Dogs, el grupo post punk al que entrevistó Paul Farrell en su reportaje. El otro es The Casualty Process, un grupo muy Autoreverse, cercano a Lost Balance. También les he enviado una petición de entrevista. Os dejo con esta versión que hacen de los Pixies:

    Y un reportaje en 2009 de la CNN en Tehran donde aparece Yellow Dogs en su local de ensayo y con una entrevista a la madre de ello de ellos:

    6. EL FORMATO
    Después de los contactos con las raperas que me ha dado Nassir veo bastante claro que este artículo no va a ser una única pieza y chimpún. Lo mejor es que haga el primero con lo que tengo ya y siga sacando más. Las raperas quedarían casi como una anécdota diluida en un artículo demasiado grande y en cambio huelo que merecen mucho más.

    En resumen, que tengo entrevistas con un periodista australiano, el editor de una web iraní que vive en Teherán, un crítico musical iraní que vive en Suecia y un grupo iraní que vive en Brooklyn. Y me pongo a escribir, recordando que no hay mariquitiquis en Irán, aunque si quieres te lo miro.

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  • La construcción de un artículo: porqué lo hago

    He pensado que podría ser interesante ir contando en este mar de fondo que es mi blog la trastienda del trabajo, sacarlo de lo privado y colocarlo a la luz pública. Creo que este ejercicio puede servir para elevar mi nivel de exigencia respecto a un artículo ya que, cuando los otros no saben cómo has hecho algo, parece que tiene más valor del que realmente ha costado.

    También lo hago porque desde hace tiempo abogo porque algún medio incluya notas al pie de los artículos explicando qué no se ha podido contar y porqué y cuál ha sido el coste de lo que sí se ha contado.

    Podemos intentar trabajar con más transparencia. Comienzo en el siguiente post.

  • La televisión musical ya no es rentable: adiós a 40 Latino

    El director de 40TV y 40 Latino anuncia la «probable desaparición» de este último en un contexto de poca inversión publicitaria y una redifinición de lo que significa pasar de ser un canal de música a convertirse en una marca juvenil multiplataforma. Los directores de Sol Música, MTV España y los canales de Prisa analizan este difícil momento.

    Alberto y Elena se sientan en el sofá, frente al televisor. Sujetando cansinamente el mando de Imagenio recorren arriba y abajo todos los canales de música y se detienen cuando aparece un videoclip que les gusta. Así pasan dos, tres horas.

    En el bar Soul Station, un local madrileño para copas y conciertos de poco público, Richard tiene sintonizado en las pantallas 40 Latino, pero sin sonido; la música proviene de un cd que suena en el equipo. A pesar de la asincronía, las dos personas que hay acodadas en la barra se entretienen mirando las imágenes.

    Dos ejemplos reales que anticipan esta pregunta: los canales de música aún sirven pero ¿para qué? Carlos Rioyo, director de 40TV y 40 Latino afirma que “el consumo de la música ha cambiado radicalmente” y anuncia que “es posible que 40 Latino desaparezca”. La desaparición de este canal dedicado a la música en español está unida a que, cuando nació en el año 2001, “la única opción de ver vídeos era a través de la tele -recuerda su director- y ahora los vídeos se pueden ver en múltiples soportes y con buena calidad. Un canal que emite un vídeo tras otro, sin un contenido adicional que enriquezca su oferta, tiene un difícil futuro”.

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