Lo había prometido y aquí está, desafiando al enemigo, la sesión de dj en el festival Experimentaclub INSERT INTO `wp_posts` VALUES (8/10/2006). Pero ¡atención!, he tenido que mover el feed de URL así que actualizad vuestros agregadores. Ahora está aquí y ha venido para quedarse. Para los que usen iTunes como agregador: Como no puedo acceder al dominio anterior no puedo mandarle a iTunes Store la indicación de que redireccione así que he tenido que pedir que borren el anterior y dar de alta un nuevo podcast. Lo he hecho hoy así que en un par de días estará. Actualización 8/12/06: Ya está en iTunes Store. Y he instalado un plug-in de Word Press para que aquellos no aficionados al podcasting puedan escuchar Dancing también: Dancing #5 No disponible 🙁 , me temo que no funciona para archivos mp4 (o .m4a), pero con los mp3 va bien. Quien se quiere descargar los archivos a capón están aquí: D#5 Parte 1 y D#5 Parte 2. Dancing #4 [audio:http://homepage.mac.com/elenacabrera/.Public/dancing_podcast_04.mp3] Dancing #3 [audio:http://homepage.mac.com/elenacabrera/.Public/dancing_podcast_03.mp3] Dancing #2 [audio:http://homepage.mac.com/elenacabrera/.Public/dancing_podcast_02.mp3] Dancing #1 [audio:http://homepage.mac.com/elenacabrera/.Public/dancing_podcast_01.mp3]
Autor: elenac
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Mensajes absurdos en mi contestador
El contestador de Telefónica es un desastre y no siempre me avisa cuando tengo mensajes nuevos, o dice qu eno he escuchado lo que sí he escuchado, o aparecen mensajes fantasmas que antes no estaban. Por tanto, no es nada fiable intentar contactar conmigo de esta manera. Hoy la máquina se ha comunicado conmigo para informarme de que tenía el buzón lleno y mis llamadores no podrían dajarme mensajes si no borraba los guardados. Para mi asombro tenía 18 nuevos y 50 antiguos. Me pongo a escuchar los nuevos (que, por supuesto, no lo eran tanto, aunque ha estado bien recibir noticias de septiembre como primicias) y me encuentro con cosas realmente curiosas: mensajes que no son para mí, voces que no reconozco y hablan con otras personas sin reparar en que ha saltado un buzón de voz, ruidos y cuelgues… de entre toda esta confusión, he rescatado dos para vosotros: 7 de noviembre: [clic] «Me lo guardo por si me da algún ataque desos». [clic] 14 de noviembre: [clic] «Mira Chon, soy Carmen, era para decirte que ha fallecido el tío Nicolás, si puedo ya te llamaré». [clic]
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Marcando límites
Y tanto que soy fácil algunas noches. La del domingo, por ejemplo, fui una de esas chicas que se derriten delante de un pantalón tan ajustado que las notas más agudas suenan una octava por encima. En primera fila (bueno, segunda, pero por delante tenía a una chica -con camiseta de la última gira de Cerati- muy chiquitita), que es como hay que ver los conciertos, coreaba, chiflaba y levantaba el brazo como fan. ¡Ay, Marzz, cuánto mal hiciste el día que me llegó por correo el disco «Infame» de Babasónicos! Resulta curioso que yo, tan adepta del techno-pop más oscuro y sintético me vuelva tan loca con este grupo. Imagino que la explicación está por algún lado pero no la encuentro, se admiten sugerencias en formato comentario y prometo no borrarlos. Últimamente lo he pasado muy bien en los conciertos. La presentación del disco de Fangoria fue memorable y aunque en aquel momento me daba reparo admitir que un evento no abierto al público se había encaramado en el número 1 de mi top de conciertos de Alaska y Nacho, hoy no me queda más remedio que ser fiel a la verdad: el mejor. El mejor, el mejor, el mejor. En cuanto esté listo os pongo el link a mi crónica en MTV. Y las fotos, que las hay bonitas. Las Nancys Rubias abrieron la noche y, bueno, creo que es más divertido ser una Nancy Rubia y estar sobre el escenario que verlas; Mario me da mucha envidia. Luego Miranda! que hubieran hecho lo que hubieran hecho yo habría quedado encantada, de tantas ganas que tenía de verles de una vez. Pero la verdad es que hicieron poco, especialmente de tiempo (mucho menos que las Nancys, ahí me indigné). Ya no recuerdo si fueron dos o tres canciones pero bueno, ahí les teníamos, con sus exageraciones, su teatrillo melodramático, sus trajes verdes entre Star Trek y el vodevil … les adoro. Y, tras el plato fuerte, La Terremoto de Alcorcón (¿o quizá el plato fuerte fuera ella?) que estuvo muy divertida aunque mucha gente se la perdió. Su grito de guerra fue: «¡Viva el emule y viva el yutube!». Y del maravilloso concierto de Fangoria mejor no cuento nada que luego me quedo sin ganas para la crónica. Hoy he pasado el día de baja, en casa, y me lo he tomado con mucho relajo. Esta tarde le he echado un vistazo al DVD que acompaña el disco del Concierto Sinfónico de La Edad de Oro del Pop Español; sólo un día como hoy podía tener humor para meterlo en el DVD. El CD no pienso ni sacarlo de la caja, bastante he tenido con mirar algunas canciones de la grabación en video pero no me quedo a gusto sino comento que: – German Coppini es el mejor de todos los cantantes, el que tiene más clase, mejor conservado y excelente voz; lo que me lleva a no entender porqué ha participado en este disco. – Por Carlos Brooking no pasa el tiempo: ni se le cae el pelo, ni mengua su estatura, ni se arruga, ¡ni se inmuta! Un crack. – Antonio Vega se tiñe el pelo (no sé, digo, parece) y llega un flequillo muy acertado pero hay palabras que no pronuncia bien y apenas abre los ojos.
De lo demás es que no quiero ni acordarme… partiendo del concepto (sinfonizar el pop, qué horror) que me parece reaccionario y terminando en la realización que es como de gala Murcia qué bella eres y no dejando de llamar la atención sobre la pantalla tras los músicos que, dando un toque de moderna escenografía arreglada pero informal, teníamos el gusto de ver animaciones a la altura del Windows Media Player. En cambio… lo que está interesante es el documental. Aunque entrevistan a los de siempre, los hay muy lúcidos como Jesús Ordovás (flipe 0, datos históricos muchos) o Moncho Alpuente (cuya declaración final sobre los grupos de la nueva ola de los que no se habla porque no se imagina a Esperanza Aguirre cantando sus canciones pone el dedo en la llaga). Salpicado de declaraciones pintorescas como las de Juan Barranco o Felipe González, asistimos también al resentimiento de Álvaro Urquijo (en mayor medida), Ramoncín (dolido) y Rosendo (a lo suyo). También lo que cuenta Fernando Martín está interesante; da un dato que o no sabía o había olvidado: El consejero delegado de AP en RTVE cuando el despido de Carlos Tena por el affaire Vulpes era José María Álvarez del Manzano… (Qué cruz y cuánto duro el martirio, es que parece que ya no nos acordamos…). El reportaje está realizado por el cortometrajista («Noche en Lima»), director de videos musicales («Blanco y negro. Bebo » Cigala en directo») y colaborador de Fernando Trueba Carlos Carcas. He visto el concierto en torrent por ahí, quizás esta pieza esté también. Acurrucada en el sofá he estado pensando cosas sobre los noventa. Como por ejemplo el hecho de que habrá que admitir que la década anterior no va a ser tan contada y recontada como hace la de hace 25 años. Musicalmente fue menos provocativa y muy poco audiovisual, demasiado underground e, incluso… aburrida. Pero igualmente habrá que hacerlo (por nosotros mismos) porque es nuestra memoria musical. Afortunadamente no me imagino a Tito de Penélope Trip haciendo una versión de «Galaxina» con la Orquesta y Coro de Radio Nacional de España.
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Algunas noches soy fácil
Babasónicos Sala Heineken 3 de diciembre de 2006 ¿Había mucho ‘argento’ haya abajo? Pregunta un conocido dibujante argentino que vio desde la barrera del primer piso el concierto madrileño de la tercera visita babasónica este año a nuestro país. Y había, cierto, muchísimo emigrado y residente, españoles retornados de padres gallegos que se contagiaron en la Argentina del acento en el habla y el rock latino en la sangre. Pero, quizás y sin ninguna herramienta demoscópica a mano, eran menos que en la cálida acogida del grupo en el pasado y también frío mes de marzo; probablemente aquellos hicieron correr la voz y muchos curiosos vinieron a ver qué era ese grupo de nombre sonrojante que tanta pasión despierta. Amigos, si este año no habéis visto a Babasónicos sois un poco menos felices -no os quiero llamar desgraciados pero ganas me dan- porque son unos animales sobre el escenario: Machos en celo trajeados de purpurina, sexys de sangre caliente y toda la arrogancia del rock expresada con lo que allá llaman lirismo y acá vergüenza ajena: “soy hermoso”, canta Adrián Dargalos. Babasónicos hicieron un concierto de escozor en la entrepierna, bocas abiertas y entrega absoluta… ¿Quieres seguir leyendo? La continuación
mañanaya en mtv.es -
Héroes de la auto-decepción
Dado que no hay tiempo para escribir, aquí os dejo con unos crudos minutos musicales: We close our eyes and look in opposite direction we ignore the threats and hope they-ll go away we refuse to pay attention to the dangers we create in the name of our fathers we kill our children we wait and think that we are biding our time we keep silent, we believe in our strength we trust in propaganda of the wonders of tomorrow in the shadow of contempt we are victims in the end we dance to the sound of sirens we watch genocide to relax we dance to the sound of sirens we are the heroes of self-deception we are nailed to the ground, frozen in our movements we listen while the sirens sound, speaking of improvements we have anger in our souls that waits to be released in the chill of fear we-re petrified and useless when it counts
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Violencia doméstica
Lo normal es que pase todo el día escuchando música. Es algo que me apetece a todas horas. Siempre hay ganas, de unas cosas o de otras porque cualquier momento no es el adecuado para según qué cosas. En la oficina me gusta mantener alguna actitud de las que considero perversas. Por ejemplo: escuchar por los auriculares conectados al iPod algo muy industrial que lleve en él como algún disco de Einstürzende Neubauten o algo de la EBM que hace bombear el corazón con más fuerza cmo Nitzer Ebb. Y escuchar esto, decía, mientras levanto la vista para ver en el televisor un video de cualquier cosa babosa como One Day in America (la detesto) de Razorlight o Cassie o Nena Daconte y luego desviar la vita y buscar el trozo de cielo que veo entre los edificios através de la ventana y por último girar un poco la silla y ver a mis compañeros que trabajan en el departamento financiero con sus ventanas de JD Edwards abiertas tratando meticulosamente cada asunto de debes y haberes. Les veo mover la boca y ser amables entre ellos mientras lo que yo escucho me quiere hacer levantar de la silla, agarrar un monitor y estrellarlo contra el gran cristal sellado que me separa del exterior, de una patada destrozar las máquinas del aire acondicionado, de un golpe de volumen reventarme los tímpanos, de un grito histérico sacarme la tensión agarrada al estómago, volcar la fotocopiadora, cagarme en el pasillo, pintarrajear con barra de labios y laca de uñas el lavabo de los hombres y follar en la escalera. Ala. Ya me desahogué. Mañana a las nueve en pie para un nuevo día. Buenos días. Y si no nos vemos luego, buenas tardes, buenas noches, que diría Truman.

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Unos tanto, otros tan poco
Va a parecer que estoy obsesionada con el tema. Y es que lo estoy. Ayer en Madrid era un día para hacer posadas, como en día de difuntos en México: de Arab Strap + Violent Femmes en Joy Eslava a Camera Obscura en Sol (bueno, a mí no me interesan mucho) de ahí a ver pinchar a Stefan Oldsen de Placebo en Ocho y Medio y rematar la noche en Low con el concierto de Jeans Team y la afinación de Cocó y Mario. Pero tras los conciertos de Wintercase (emotiva despedida de Arab Strap –ten years of tears como ellos gustan de decir últimamente- y qué divertidos Violent Femmes) me descolgué no sin falta de ganas pero sí con falta de sueño, que mi noche de pinchada doble se saldó con tres horas y media de sueño (mi jefe va a leer esto y se va a enfadar pero ¿a que no se me notaba nada el viernes por la mañana?). El caso es que descubro con horror que seguimos por las mismas rodadas, o peores, ya que el nuevo club Neu! (en Galileo) anuncia el concierto de The Legends (bien!!!) el mismo día que Yo La Tengo en La Riviera (2 de noviembre). Aquí tengo claro que iré a Legends, pero me revienta tener que elegir y además lo siento por los promotores. Por otro lado, y esto es más sangriento, Neu! (se están luciendo) han programado a Momus (sí! Momus!!!!!!! Por primera vez en Madrid que yo sepa. Otro de los nombres que tenía que haber traido Music Non-Stop) el 16 de diciembre, mismo día de Das Ich (Dark Hole, su fiesta décimo aniversario) y otro concierto al que no le viene nada bien la coincidencia: Of the Wand and the Moon (Ritmo y Compás). La semana Legengs iene más acontecimientos, como el concierto de Miranda! (quereles!!, al fin en España) y Fangoria el 28 de noviembre en Heineken y al día siguiente más argentinos con -otra vez sí y qué- Babasónicos a conquistar una Riviera. Estos últimos, por cierto, van a sacar un DVD titulado Luces. Ganas. Pero bueno, seguro que alguien coloca más conciertos esos mismos días. ¿Y más? Hoy nos enteramos de que Marc Almond estará al piano en Barcelona, en los Caprichos del Apolo el domingo 25 de febrero. Y también en los Caprichos el 14 de enero Tiger Lillies, a los cuales vería cien mil veces más después de la noche tan increíble con The Little Match Girl. (Voy a montar yo unos caprichos en el Parque del Capricho de MADRID para dejar de morir de la envidia, aunque mejor no, que ya hay demasiados conciertos aquí, hay que irse a provincias a conquistar castillos). Pra futuros eventos, la maravillosa nueva agenda de Last.fm.
Mi adorado Adrian Tomine le ha hecho una portada a Yo La Tengo -
Te quiero pero
En el capítulo de nuevas bandas con retruécano de nombre hoy he descubierto:
I LOVE YOU BUT I-VE CHOSEN DARKNESS . Sólo por el nombre ya tienen que gustarme. Bueno, y porque el disco, Fear Is In Our Side, está editado por Secretly Canadian. Estuvieron en el Tanned Tin, ¿alguien les vio? -
El baile de los malditos
Me gustaría veros a muchos, bailando, mañana por la noche. Llueve o truene. O, precisamente. Gracias Manuel. -
Reconstrucción
Últimamente las estaciones tratan de zafarse de su definición y vivimos veranos primaverales y primaveras invernales comentándolo por teléfono y quejándonos en los bares. Pero poco, ya que nos vemos obligados a dejar pronto de lado el alarmismo medioambiental una vez que ya la conversación ha entrado en calor, bastante tenemos con problemas más inmediatos como sobrevivir a tal o cual enfermedad, o procurar acostarnos cada noche (o aspirando a que sean al menos cinco de cada siete) acariciando cierto regocijo de felicidad que nos ayude a salir del edredón a la mañana siguiente. He ido perdiendo el romanticismo meteorológico que con tanto amor cultivaba en la adolescencia (me tendrías que haber visto frente a las olas del mar encrespado en Punta Herminia, bajo el orballo húmero y afilado, leyendo a Baudelaire sin paraguas ni capucha) en favor de un cuerpo inestable que se rebela contra el frío, que baja la guardia en las estaciones frías y se deja atacar en sus puntos débiles. Y yo, no muy fuerte de por sí, soy incapaz de arrastrar estos kilos de carne y hueso con cierta dignidad emocional. En resumen: caigo rodando y de muy feas maneras. Pero comenzó con fuerza la temporada de conciertos y ahí estoy, yendo a todo lo que puedo y debo. Lo pasé bien en Radio 4, mal en Gustavo Cerati, bien en And One, mal en Ed Harcourt, bien en Isan, bien en Tiger Lillies, bien en !Distain, bien en Client, mal en In Strict Confidence, bien en Whitehouse, bien en Carter Tutti, bien en Dominique A, bien en Liars… el saldo parece que se queda en positivo. Lo mejor de todo fue seguro ver a Tiger Lillies con la obra The Little Match Girl; escucho el disco y lo recuerdo vívidamente y aún me estremezco. Y, bueno, las noches de Transmission son muy especiales, en algunas lo paso tan bien… como en ningún otro club en Madrid. Este último jueves, con la sesión de Javi Pulido, fue todo muy especial. Acabo esta miscelánea de hoy anunciando que el 16 de noviembre voy a asaltar la noche madrileña pinchando para gente diferente, música distinta y en dos sitios no demasiado lejanos… no a la misma hora, claro. Podéis hacer doblete como yo o escoger la sesión que más os apetezca: De 22:30 a 0:00 en Plan X (Tupperware): punk, new rock y spanking new music. De 2:00 a 4:00 en Transmission (Ya-sta): post punk, after post, electronic dark wave, synthpop, spanking new music. Lo de siempre, vamos. Sólo espero que no llueva para que no se me rice el flequillo cuando vaya de Corredera Baja a Valverde, haciendo parada en Marqués de Santa Ana (Oui) para decir hola en la fiesta Vuélvete Underground. Madrid Reconstrucción Otra Vez.